40 años de radio…!

Quizás sea la nota más fácil que me ha tocado hacer. Hacerle una entrevista a mi padre,Roberto Mustafá Berdugo, un periodista profesional, que este 28 de febrero de 2018 dejó de trabajar en LV4 Radio San Rafael, hoy Nacional San Rafael. Ingresó a uno de los medios más antiguos de la provincia hace 40 años, fue en 1.978 . Desde allí ininterrumpidamente hasta este 28 de febrero, con 63 años y una vida llena de oportunidades accedió a un retiro voluntario de sus funciones, pero siempre muchas ganas y muchos proyectos a desarrollar, pero según el “he estado bastante tiempo, es momento de hacer otra cosa y disfrutar un poco más de la vida”.

Ha sido y es, mi referente y consejero en la vida, un viejo con todos los valores como persona intactos, amó y ama a la radio, contó en su momento y sucesivamente con tres radio de FM, incluso instaló una en casa, una de ellas en la década del 90´ fue líder en el departamento, que incluso tuvo que ponerla a transmitir las 24 horas por que no había espacio físico en la programación para colocar mayor cantidad de publicidad. Día a día se superó, con mucha voluntad, trabajo, esfuerzo y solidaridad, que siempre me lo inculca, fue creciendo, como lo hace con todo lo que emprende y somos receptores de ese conocimiento que nos brinda.

Siempre me dijo “el mayor capital que tengo es la amistad y el reconocimiento de la gente, para las que trabajo en todo momento y para lo que necesiten, por que la radio es servicio y la voz de los que no tienen voz”.

Conocía y conoce como nadie todas las funciones, desde hacer periodismo, leer avisos publicitarios, con esa voz privilegiada que tiene, a pesar de que fuma y siempre le decimos que deje el cigarrillo y siempre responde “en eso estoy” y fundamentalmente vender para poder sostener un medio.

Mientras tomabamos un café, algo que le apasiona, me recordaba que cuando LV4 cumplió 60 años de vida, hace 20, yo era un niño pero fui a esa fiesta que se realizó en el Belgrano Club el junto a otro compañero, Julio Maunás se pusieron la fiesta al hombro, y por primera vez en la vida de la radio hicieron una fiesta aniversario, totalmente gratis para todos, con números artísticos de primer nivel, premios para casi todos los asistentes, que no eran pocos, alrededor de 600 personas, y me decía “hasta sobró dinero del que habíamos conseguido de los anunciantes para patrocinar el aniversario”. Así es mi viejo…!

Siempre con ganas de hacer y hacer, no pareciera la edad que tiene, es alguién que no tiene imposibles, siempre resuelve todo lo que se le presenta, con mucha pasividad y la mayor tanquilidad, que seguramente le dan sus años y la experiencia adquirida en ese largo camino que ha recorrido, pero lo más importante de todo, es que nos comparte ese conocimiento y hoy junto a mi hermana que somos mayores, nos hace protagonista y actores de sus sueños, que nos los entrega medios terminados para que lo disfrutemos.

Yo tenía siempre la incertidumbre de como llegó a trabajar a la radio y me contó que “mirá desde los 18 hasta los 22 alterné en algunas universidades, pero no era eso lo que me gustaba, así que volví a casa de mis padres, ambos vivían todavía, me puse a ser intermediario, o sea comisionista de frutas y vinos, hice una diferencia y me compre un camión, por que quería ser empresario del transporte, tenía 22 años, había ido a entregar una carga a Malargüe, y siempre con la radio prendida en mi camión escucho que pedían jóvenes con ganas de trabajar en LV4 para realizar tareas de periodismo y locución, algo que siempre me gustó, ya que en la universidad con algunos compañeros hacíamos radio, solo por que nos agradaba, el único que trabajo en radio fui yo, los otros son médicos,psicólogos o psiquiatras, con quienes estoy en contacto; me presenté en mesa de entradas me anotaron y luego me llamaron a hacer las prácticas, habíamos 250 personas”. La incongnita mia era saber que pasó y me dice mirá “en dos semanas quedamos solo 10 y luego de esos 3, uno era yo y casualmente el primero en ingresar y así fue, trabaje casi por un año sin cobrar un solo peso, iba cumplía el horario de entrada y salida, y volvía a mi casa, pero me sentía pleno y lleno de felicidad por lo que hacía, y el camión y las dos camionetas que tenía los vendí y me quedé solo con una”.

Me cuenta “Creo que en la radio no me quedó nada por hacer, no dejé nada por hacer, estoy pleno y lleno de felicidad, soñando y pensando nuevas cosas por hacer, si transcurrí la mitad de la vida de una radio que está pronta a cumplir los 80 años y la mitad son mios, así que fui un socio estratégico del medio-risas-creo haber desempeñado bien mi trabajo, y cualquier problema que tuviera lo dejaba en la puerta y cuando ascendía esos 30 escalones con un descanso que tiene la escalera de la radio era otro, el tipo que llegaba a dejar parte de su vida para quien lo necesitara, como en cada uno de los operativos que hicimos a favor de la gente que necesitaba, en las tormentas, en los operativos de Malvinas, y lo hacíamos de corazón no cobrabamos nada por eso, hoy es totalmente distinto, quizás el profesionalismo puede ser igual, pero todo tiene olor material, cuanto me das, cuanto te doy”.

Me dice “hacer periodismo en la década del 70 no era cosa facil, ya que había un gobierno de facto-gobernaban los militares- en la radio cuando nos tocaba hacer algun comentario editorial debíamos preguntar si a favor o en contra, para ejemplificarte era como cuando en el primario tu maestra te decía hoy les tomo una prueba sorpresa, hagan una composición y te daba el tema, pero aquello era un juego, en la radio era real, y eso me apasionaba, aparte eramos tres medios en San Rafael hoy existen cerca de 120, era como jugar en primera, a vos que te gusta el fútbol, y desde ahí siempre ininterrumpidamente jugué en primera, en mi trabajo en la radio como en cada emprendimiento que lleve adelante, por que me encanta competir, pero conmigo, por que si yo puedo ganarme a los techos que me pongo, que siempre son bien altos, ese producto que elaboro y brindo sirve”.

Podríamos estar hablando por horas y horas y a mi me encanta que me cuente sus experiencias, por que trato de capitalizarlas y si no se, le pregunto y me dice por donde enfilar, y le consulto ¿te quedó algo por hacer? y me responde “si plata, la radio es puro amor y pasión, esa es mi vida…trabaje en lo que me gusta y encima me pagaban, te parece poco, estoy completo, nada más puedo pedirle a la vida”.

Y ahora que,  y sonriendo me dice, “voy a colaborar con tu diario, por que el periodismo para mi, es una adicción y no tiene cura, tampoco se conoce de los antídotos para superarla, quizás la alterne con la política, que esa es una materia pendiente que tengo, por que se, que puedo darle la respuesta a la gente de lo que necesita, estuve 40 años detrás del mostrador,  y fui receptor de sus inquietudes, y fijate, soy un lector empedernido, y no están cumplidas por que esos que dicen representarnos, a casi todos los he entrevistado y nada como dicen ustedes, y si el pueblo quiere, ahí estaré,para tratar cumplirle un sueño, sino para defender sus derechos y que la vida sea más equitativa y que verdaderamente exista la justicia social”.

 

 

 

 

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