45 años después: los tres Torino de Nürburgring nuevamente juntos

Este año se cumplen 45 años de la llamada “Hazaña de Nürburgring”. En las 84 horas del circuito alemán de 1969, tres Torino argentinos enfrentaron a los autos europeos y estuvieron muy cerca de la victoria. Se expondrán en Bariloche.

En junio se estrenó el documental con la historia del Torino  y el 19 de noviembre en Bariloche se realizará un evento muy especial: después de 45 años, los tres Torino volverán a reunirse.

Esto ocurrirá en el marco de las 1000 Millas Sport y permitirá ver de cerca la suerte dispar que corrieron los tres 380W.

El Número 3 permanece exhibido en el Museo Fangio de Balcarce. El Número 2 lo conservó en Chaco el coleccionista Mario Suárez (no confundir con la réplica que fabricó Manuel Antelo en los años ’90, ver historia). Y el Número 1 permaneció perdido por muchos años.

Tal es así, que un museo del automóvil porteño fabricó una réplica del Número 1 y lo expuso como si fuera el verdadero. Hasta que en noviembre de 2006 Autoblog encontró, en un desarmadero de Moreno, el auto original en estado calamitoso (ver nota).

Su autenticidad fue confirmada por Oreste Berta y el auto ahora está en poder del coleccionista Daniel Van Lierde, quien se resiste a restaurarlo: “Yo iré con el mío a Bariloche, en estado calamitoso, adrede, para mostrar cómo perdemos nuestra historia”.

La historia completa de los tres Torino de Nürburgring se reproduce a continuación.

Comunicado de prensa del Club de Automóviles Sport
Los Torino de Nürburgring en Bariloche

Gracias al empeño y pasión por recuperar un momento inolvidable de la historia del automovilismo deportivo argentino, el coleccionista Daniel van Lierde, tras una década de exhaustivo trabajo, encontró la cupé 380 W original #1 y al dueño de la #2. De este modo, junto a la que se luce en el Museo Juan Manuel Fangio de Balcarce y terminó las 84hs en el cuarto lugar, conmemoraran -en acción y exposición- las cuatro décadas y media de la gran hazaña con su participación en las 1000 Millas Sport.

Fue un hito en la historia del automovilismo argentino. Tres cupe Torino 380W de producción nacional. Juan Manuel Fangio, como Director Deportivo. Oreste Berta, como responsable técnico. 9 pilotos. Denominada “La Misión Argentina”, hacia Alemania partió este equipo para afrontar “La Marathon de la Route en Nürburgring”. 84hs de carrera en el “Infierno Verde” (Jacky Stewart dixit), el circuito de 22.835 metros de extensión, 174 curvas y 300 metros de desnivel.

El próximo 20 de agosto, se conmemorarán 45 años de la hazaña alcanzada por el auto #3 que alternaron en la conducción Copello, “Larry” y Franco: cuarto puesto de la clasificación general y primero en la categoría para motorizaciones de más de 3 litros. Sólo las sanciones impidieron que el equipo argentino ganase la competencia, porque el Torino fue el auto que más vueltas dio a lo largo de las 84 horas. Fueron un total de 334, que las penalizaciones redujeron a 315. El Lancia ganó acumulando 322 giros, seguido por las 318 del BWM y las 315 del Triumph.

Desde que retornaron al país, los autos no fueron preservados. Si bien el único que alcanzó la meta, se luce por estos días en el Museo Juan Manuel Fangio de Balcarce, los otros dos estuvieron más de 30 años “perdidos” en distintos rincones de la Argentina.

Aún hoy, Daniel van Lierde mantiene vivo el recuerdo de aquel glorioso resultado y acontecimiento del automovilismo nacional en el exterior. Gracias a su empeño, dedicación y voluntad por “recuperar aquello que fue importante para los argentinos y que luego solemos olvidar”, los tres Torino estarán participando de la 26ta edición de las 1000 Millas Sport de la República Argentina.

Sin dudas, el mejor evento de autos Sport Clásicos para brindarles este homenaje, 45 años después.

Todo empezó en 2003, cuando van Lierde, con un preciso dato de Héctor Mendizábal, encontró el Torino #1 en San Luis. Allí lo guardaba celosamente quien como gestor de Renault Argentina, se había quedado la unidad como parte de pago de su indemnización. No fue hasta 2006, que finalmente el coleccionista compró la unidad que, para ese entonces, ya se había mudado al barrio de Moreno, en la provincia de Buenos Aires.

“No quería comprar un auto que estaba en un estado calamitoso y que nadie me aseguraba que era el original. Tras distintas averiguaciones y constatar que tenía todos los papeles con el 08 a nombre de Renault Argentina, 38 años después me lo transfirieron a mí”, recuerda van Lierde, que en 1969 seguía las alternativas de la carrera con la oreja pegada a la radio “Spica” durante los recreos, en el colegio.

No conforme con esto, comenzó una gira por la provincia de Córdoba donde, se reunió con algunos mecánicos del equipo, con “Cacho” Fangio y hasta con Oreste Berta para constatar fehacientemente que se trataba del auto de carrera.

“Fue increíble. Lo que me pasó con el señor Andreu, el electricista de los Torino de ´Nürburgring. Se tiró a revisar el tablero de instrumentos y al descubrir un relay que él había puesto en 1969 –especialmente, para solucionar los problemas electicos que tenían entonces los autos- se puso a llorar desconsoladamente”, comenta el coleccionista, quien luego agrega: “Berta lo primero que miró fue el diferencial y descubrió que se trataba del auto ya que antes de la carrera, cuando él mismo lo estaba probando, chocó y tuvo que hacerle una modificación a la suspensión. Por eso, al Torino #1 lo bautizaron “La bananita” porque había quedado torcido. Pero, definitivamente se convenció que se trataba del Torino de la carrera, cuando paso sus manos por las llantas. Ante mi curiosidad me comentó que al ser las primeras de aleación que se fabricaban en el país tenían microfisuras y para corregirlas les pedía a los mecánicos que las lijaran a mano”.

El Torino #2 tuvo tras su retorno, sobrevida “tuerca” corriendo en San Juan y posteriormente, en el TC del Oeste santafesino.

“Hacia como 6 años que lo estaba buscando. Tenía referencias que podía estar en Chaco. Pero finalmente, su propietario es Mario Suárez que lo tiene en un estado impecable, como salido de fábrica. Porque soy de los que no me gusta olvidarme de las cosas importantes, me presenté al Museo Fangio con la propuesta de que los 3 Torinos 380W, a 45 años de su hazaña, estuvieran participando de las 1000 Millas y que luego permanezcan -hasta Marzo- exhibidos en Balcarce. El Museo llevará el #3 y sólo lo expondrá. Yo iré con el mío, en estado calamitoso, adrede, para mostrar cómo perdemos nuestra historia, y Suárez llevará el suyo. Ambos estaremos siendo parte de la caravana. Será una gran alegría porque se habían perdido y me apasionó buscarlos y encontrarlos”, confiesa finalmente van Lierde.

Asimismo, otra novedad que presentará esta edición 2014 será el retorno a San Martín de los Andes. Ante esto, el Consejo Deliberante de la Municipalidad de esta localidad declaró de interés municipal al evento que se desarrollará del 19 al 23 de noviembre próximos. Asimismo, el Secretario de Turismo y Producción, el Guardaparque Salvador Vellido, manifestó su beneplácito y agrado por volver a recibir esta prestigiosa prueba de regularidad reservada a un máximo de 150 autos de todos los tiempos.

Fuente:Jueves 31 julio 2014 http://autoblog.com.ar/2014/07/45-anos-despues-se-reuniran-los-tres-torino-de-nurburgring/

Exclusivo: Encontramos al Torino perdido

Hace un año, la gente del Club Amigos del Torino me habló del tema por primera vez. “Parece que encontraron la Número 1 original”, me dijo Miguel Giralt, más conocido como “Meteoro” y que fuera presidente del club en tres ocasiones. Giralt es famoso porque en su vida sólo habla de Torinos y de la exquisita repostería que prepara su mujer. Si mencionaba a la “Número Uno”, no había dudas sobre lo que hablaba: la cupé Torino 380W TC con la trompa roja y el número uno pintado en las puertas, que fuera conducida por Rubén Luis Di Palma, Carmelo Galbato y Oscar “Cacho” Fangio en las 84 Horas de Nürburgring de 1969.

La “Misión Argentina” a Nürburgring fue la patriada que lideraron IKA-Renault, Juan Manuel Fangio y Oreste Berta para demostrar en Europa la capacidad de los autos y pilotos argentinos. Se llevaron tres Torino a esta competencia de tres días y medio de duración sobre el circuito más exigente del mundo. Durante más de media carrera, los tres autos argentinos se apoderaron de la punta.

La “Número 1” fue la primera en abandonar por un problema eléctrico que la dejó sin luces. Además, era el auto más difícil de llevar sobre la pista mojada porque, a causa de un accidente durante los entrenamientos, el chasis se había doblado. Por este motivo había recibido el apodo de “Bananita”.

La “Número 2” se retiró tras un despiste y la “Número 3” completó la mayor cantidad de vueltas al circuito, pero clasificó cuarta por penalizaciones reglamentarias. De todos modos, el objetivo de impresionar a los europeos se había cumplido. Los diarios argentinos hablaron de “guapeza”, “gloria” y “sensacional actuación”. Los integrantes de la Misión fueron recibidos a su regreso al país como “ganadores morales” y los autos fueron exhibidos en los concesionarios IKA-Renault de todas las provincias.

Después, la suerte de los tres autos fue dispar. La imbatible “Número 3”, con la trompa gris, fue la más mimada y hoy se exhibe en el Museo Fangio de Balcarce. La “Número 2”, con la trompa amarilla, fue reciclada para correr en TC y terminó destruida. Sus restos fueron restaurados por el coleccionista Mario Suárez, quien los conserva en Chaco.

En los años ’90, el entonces presidente de Renault, Manuel Antelo, hizo construir una réplica de este auto, que no guarda ninguna relación con el original más que su apariencia estética. Para peor, el modelo utilizado como base para hacer esta reproducción fue el primer ejemplar de la 380W que salió de la fábrica de Córdoba. Es decir, se arruinó un auto histórico para fabricar una copia.

La “Número 1”, en cambio, pareció haber sido tragada por la tierra. Después del periplo por los concesionarios no se supo más nada de ella. Creyéndola perdida para siempre, incluso hubo gente que fabricó réplicas del famoso auto con la trompa roja y que intentó hacerlas pasar por la original. Hasta se llegaron a exhibir las reproducciones en museos y exposiciones como si fueran auténticas.

Abandonada en San Luis

Hace seis años, el camionero Hugo Cabrero trabajaba en una cantera de Salta y un día paró en una casa a pedir si lo dejaban lavarse un poco para quitarse el polvo del trabajo. Pasó a un baño del fondo y en el medio del jardín, arruinada por la intemperie, vio una cupé Torino que se parecía demasiado a las de Nürburgring. Le preguntó al dueño de la casa cómo había llegado ese auto ahí y el hombre le explicó que años atrás había trabajado como gestor de Renault: “Al dejar de trabajar para la fábrica –cuenta Cabrero-, parece que a este hombre le debían un dinero y le dieron la Torino en parte de pago. El hombre la tenía abandonada porque le habían robado la transmisión cuando la llevó a un taller mecánico para que la pusieran a punto”.

Durante varios meses, Cabrero insistió para que el ex gestor le vendiera el auto y, cuando por fin lo logró, lo cargó en su camión y se fue a Buenos Aires. En el camino dice que perdió el capot de plástico con las características ventilaciones para el motor. “Una vez llevé la cupé en el camión a Arrecifes para ofrecérsela a Di Palma. El Loco se subió y me reconoció que ese era la Torino que había usado en Nürburgring. Marcos estaba con él y juntos lo revisaron completo. Pero en esa época los Di Palma estaban muy ajustados con el trabajo y no pudieron quedársela”.

El relato coincide con una anécdota que el viejo Di Palma le contó una vez a Miguel Giralt: “Me dijo que un día se le apareció un camión con la Número 1 arriba de un trailer y que el dueño se la ofreció. Di Palma me confesó que esa era la cupé auténtica que había corrido y no las otras réplicas que andaban dando vueltas por todo el país”.

Jurasic Car en Moreno

La “Número 1” está desde hace un año en Moreno, provincia de Buenos Aires. En la confluencia de la Autopista del Oeste y el Camino del Buen Ayre hay una empresa de alquiler de máquinas viales propiedad de Miguel Angel Cereijido. Ahí también funcionan los desarmaderos, depósitos y galpones de restauración del otro negocio de Cereijido, CocheAntiguo.com, el sitio de compra-venta de repuestos y vehículos históricos por internet. Es una especie de “Jurasic Car” al aire libre, con autos clásicos desvencijados a la espera de restauración.

El mes pasado, Cereijido y Cabrero aceptaron que Argentina Auto Blog fuera el primer medio de prensa que vea y fotografíe el eslabón perdido de la Misión Argentina de 1969.

El auto se encuentra en un estado ruinoso, ¿pero realmente es la cupé Torino original? Hay muchos elementos para creer que lo es. La trompa conserva restos de la pintura roja y tiene las tomas de aire características de los tres autos de Nürburgring, que Fangio y Berta concibieron para mejorar la refrigeración del motor y los frenos. Los anclajes del capot están invertidos, para que abran al revés que en los Torino de calle. Y lo más llamativo: en el vano motor aún está la chapa remachada con la leyenda “IKA-Renault Argentina, Proyecto Fangio” (así se llamó la aventura antes de recibir el nombre definitivo de “Misión Argentina”).

Además, en el techo y el paragolpes delantero se aprecian los soportes para las luces adicionales que tenían los tres autos. Las llantas (con los neumáticos delanteros totalmente desproporcionados con respecto a los enormes rodillos traseros) son idénticas a las que se ven en las fotos de la época. En el baúl se encuentra el tanque de combustible de competición y en el cockpit están los anclajes para la jaula de seguridad. El larguero izquierdo del chasis muestra claros signos de maltrato y obliga a recordar la anécdota de la “Bananita”.

Después de tantos años de descuido, la pintura está en pésimas condiciones. De las puertas desaparecieron los números y los nombres de los pilotos, pero justo delante del guardabarros trasero aún está la franja en forma de flecha con los colores argentinos.

En busca de autenticación

Cereijido explica por qué tardó tanto tiempo en mostrar el auto en público y por qué aún no lo restauró: “Se habló tanto sobre el paradero de este auto y hay tantas réplicas dando vueltas que, si lo restauramos y borramos los rastros de originalidad que quedan, muchos van a dudar de su autenticidad. Son varios los expertos que admiten que esta es la Número 1 original, pero queremos una certificación definitiva y eso no es fácil de conseguir. En Renault no mostraron ningún interés en el asunto; Berta vive recluido en las sierras de Córdoba; Juan Manuel Fangio y Luis Di Palma fallecieron. Tenemos el motor intacto y los repuestos originales de Torino abundan. Dejarla como nueva no costaría más de diez mil pesos. Este es un auto que merece respeto y me da pena verlo así, pero no vamos a restaurarlo hasta que nadie dude sobre su autenticidad”.

Cereijido es sincero al decir que el auto está en venta. Después de todo, el comercio de autos clásicos es su negocio. “Me ofrecieron comprarlo varias veces, pero hasta ahora nunca se acercaron al precio que pedimos. Creemos que este auto vale 50 mil dólares”.

La cupé Torino menos afortunada de Nürburgring y la más olvidada durante décadas podría tener una chance de recuperar el lugar que tiene en la historia del automovilismo argentino. Lo menos que se puede pedir es que recupere la dignidad que se merece y que permanezca en el país en manos que la sepan apreciar.

Carlos Cristófalo
Fuente:Viernes 24 noviembre 2006  http://autoblog.com.ar/2006/11/encontramos-al-torino-perdido/

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