7 DE JUNIO: Día del periodista y las primeras comunicadoras de Mendoza

Nuestra colega Gabriela Figueroa, nos señala que se presenta «Mendocinas Crónicas, Historia de la Mujer en la Comunicación de Mendoza 1810-2010» editado por EDIUNC el próximo 7 de junio a las 19 hs en el Cine Teatro de La Consulta, San Carlos, al conmemorarse el Día del periodista.

(*)MENDOZA Y SUS PRIMERAS COMUNICADORAS

El 7 de junio es el Día del Periodista, ya que se conmemora la publicación de la Gazeta de Buenos Aires , editada por Mariano Moreno y los locutores  argentinos celebran el 3 de julio , instituido en  recordación del acto fundacional de la Sociedad Argentina de Locutores, entidad gremial  que  tendría como objetivo la defensa de la profesión.
Las crónicas de la época indican que en la madrugada del 3 de julio de 1943,  21 profesionales del micrófono –reunidos en la redacción de la revista “Antena”,en la calle  Corrientes 830 de la Capital Federal- concretaron la idea de constituir una entidad que agrupara a los locutores.

“Raúl  Armagno Cosentino , Ricardo Berutti, Eduardo Besnard, Ricardo Bruni, Roberto Cano, Pedro Del Olmo, Juan Bernabé Ferreyra, Carlos Fontana, Carlos Foresti, Roberto Galán, Juan Carlos Grassi, Jorge Homar Del Río, Carlos Iglesias, Roberto Lafont, Milton Lima Mansilla, Rodolfo López  Ervilha, Jaime Mas, Juan Monti, Alberto Rial, Rodolfo Torwill y Pedro Valdez, fueron los locutores que sentaron las bases de la entidad y designaron una Junta Directiva Provisoria que tuvo como Presidente a Pedro del Olmo (LR4) y como Secretario a Roberto Galán (LR3). Para afrontar los primeros gastos, cada uno de los presentes aportó un peso moneda nacional. A las 4,15 de la madrugada terminó la sesión.”

Si se siguen revisando las notas antiguas, siempre figuran nombres de hombres, y pareciera que en el mundo de la comunicación las mujeres hemos emergido hace poco a la superficie, salvo excepciones en Buenos Aires.

Pero esto no es así. De allí la importancia de levantar las banderas del federalismo y contar que en cada provincia y desde siempre, existieron mujeres que abrazaron esta hermosa  profesión y como en su momento “las cosas públicas” eran para hombres y las “cosas privadas” para mujeres,  preferían permanecer en el anonimato  o mientras más inadvertidas, mejor para su familia.

Cuando empecé mi investigación sobre la historia de la mujer en la comunicación mendocina, al no haber nada escrito, ni archivos, ni fotos en los grandes medios, pensé que el trabajo iba a extenderse no más de dos carillas.

Grande fue mi sorpresa cuando… llegué a…escribir un libro!. “Mendocinas Crónicas. Historia de las mujeres en los medios de comunicación de Mendoza 1810-2010” es el resultado de la memoria colectiva, los recuerdos de familiares y compañeros de trabajo de quienes lucharon para tener un lugar en un diario, en una radio, y poder transmitir con su palabra, su imagen o su voz lo que estaba pasando.

La primera literata mendocina, Antonia Monclá y Santander, por el 1750, escribió numerosas cartas contando la realidad política de la Provincia.

Las segundas madres, es decir las maestras, cuyo rol era ampliamente aceptado por la sociedad, empezaron escribiendo artículos sobre Educación y terminaron opinando de los grandes temas. Por ello Florencia Fossatti, Angélica Mendoza, María Sansano, América Blanco, María Elena Champeau, entre otras, fueron las revolucionarias del magisterio, a principios de 1900, y fue tan así que varias se reunieron para escribir el primer periódico que consideramos feminista, que se llamó  “Palanca”.

La radio nació en Mendoza en 1924 y la televisión en 1961. En esos años había una sola mujer  en diario Los Andes, Adela Ponce, que hacía Sociales y peleaba para que  construyeran un baño para mujeres.

Algunos periodistas del centenario matutino habrán pensado para qué un baño de damas si no se iba a incorporar a otras escribas. Pero Florencia Bosshart heredó el cargo de su madre Adela y lentamente en sociales los periódicos dejaron escribir a mujeres que, al no haber ni teléfonos ni internet, tenían que ir por las casas buscando quién se casaba, quién nacía, y el trabajo era tan artesanal que  muchas hasta intentaban “robarse” esa información.

Las voces dúctiles de las actrices sirvieron para los radioteatros y con el tiempo el trabajo de ser actriz o locutora comercial fue tomando otros rumbos: ya podían opinar, participar de los programas y hasta ser co-conductoras.

La primera periodista profesional de radio fue Blanca de Monetti en LV 8 Radio Libertador, que leyó por primera vez un informativo.

Fue una fiesta cuando se creó la Escuela Superior de Periodismo en 1968, que después del golpe militar de 1976 fue cerrada. Pero ya el primer semillero había germinado.

La primera periodista profesional fue Norma Sibilla, que escribía de política y gremialismo, temas netamente masculinos.

En los noticieros televisivos la llegada del formato de Buenos Aires hizo que a la figura masculina se le anexara otra femenina y así empezaron las duplas para leer las noticias: en Canal 7 fue Marta Susana Gómez Zavala quien empezó a acompañar a Marcelo Romanello y Bibí Gelardi fue la primera imagen femenina en el Canal 9.

Ya llegada la televisión por cable las mujeres tomaron un rol protagónico en los noticieros. Roberto Suárez fue quien incorporó a tres mujeres juntas en canal Aconcagua : Celia Astargo, Claudia Farina y Laura Carbonari.

Las primeras periodistas gráficas no firmaban las notas, de allí que fue mucho más complicado certificar que Mercedes Fernández fue quien debutó en el área de Deportes de algunos diarios; Edith “Nana” Berra en las notas culturales; Gloria y Luz Zain, dos hermanas intrépidas  hacían notas de sociedad, hasta que ya entrados los 90 se cambiaron las viejas máquinas de escribir por computadoras y a las viejas periodistas por jóvenes egresadas de las dos facultades de Comunicación.
La primera camarógrafa  de calle que ha tenido Mendoza es la puntana Inés Aimale, que desde hace 20 años trabaja para TN; la primera jefa de correctores fue Mirta Palma, que con sus ochenta y tantos años sigue enseñando ortografía; la primera fotógrafa fue la independiente Susana Barbera y la primera en dirigir un diario, Los Andes, fue Elvira Calle (aunque siempre fue empresaria no periodista).
El desafío que resta es que la gran cantidad de mujeres que hoy trabajan en los medios gráficos, televisivos, radiales, multimedia, digitales, tengan opinión.
No hay columnas de opinión de mujeres en ningún medio, salvo raras  excepciones. No hay especialización en temas de género,  ni  posiciones femeninas claves a las que los hombres las ven desde otra perspectiva (los programas femeninos generalmente no profundizan la temática y frivolizan a la mujer, salvo también raras excepciones como Silvia Fernández en Radio Nacional y  algunos programas en la radio de la Universidad.
Las 160 páginas de “Mendocinas Crónicas” tienen gran parte de la historia de la mujer en la comunicación, profesión en las que fueron crónicas, sin remedio, pero sin duda hay inexactitudes y faltan nombres debido a que en los archivos personales de las protagonistas también hay huecos y los medios nunca recopilaron esta información.

La editorial de la Universidad Nacional de Cuyo se ha comprometido, con este puntapié, a seguir publicando sobre una ciencia tan vieja y tan nueva como es la comunicación.

Habrá que seguir buceando. Habrá que seguir indagando porque está demostrado ampliamente que el mundo de la comunicación femenina no ha tenido más límite que la portación de sexo.

(*) Por Gabriela Figueroa

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