A 194 años de la venta de tierras de los Goico

«Los verdaderos dueños de estas tierras eran los aborígenes» por eso ellos las vendían, tal como ocurrió un 30 de enero de 1827

Los Goico y los Roco, desde 1780 actuaron siempre al lado de las fuerzas de Mendoza, apoyando a los blancos en la lucha contra las tribus enemigas, sin asociarse nunca con aborígenes invasores.

Los verdaderos dueños de estas tierras eran los aborígenes, destacándose en San Rafael las familias de los Goico y de los Roco, que desde 1780 actuaron siempre al lado de las fuerzas de Mendoza, apoyando a los blancos en la lucha contra las tribus enemigas, sin asociarse nunca con aborígenes invasores.

Les contaré primero sobre los Goico: en opinión del Dr. Humberto Lagiglia pertenecían al grupo de los puelches algarroberos o puelches de Cuyo y no pehuenches o pampas como sostienen otros antropólogos. También en los documentos las mayoría los nombra como puelches.

Fernando Morales Guiñazú cuenta que los Goico vivían, originalmente, en la zona de la Cueva del Indio, hoy conocido como El Escorial, luego se trasladaron; y en ese sitio se asentó, a partir de 1787, la familia del cacique Roco, pero de acuerdo a mis investigaciones los Goico habitaban en toda la zona sur del departamento, casi todo el territorio sanrafaelino era propiedad de ellos. Con respecto a los Roco, eran originarios de Malargüe y siempre vivieorn en las montañas, sólo unos pocos se trasladraon después hasta el río Diamante.

Marcos Goico, fue el primero en apoyar a los españoles, era cacique de una importante tribu; alto, corpulento, muy valiente, llegó a superar los 100 años. El nombre Goico fue siempre un vínculo de paz y amistad.

La familia Roco, de origen pehuenche, era originaria de la zona del Campanario, donde habitaban en las tolderías del Cacique Güentenao, padre de la esposa del Cacique José Roco. En esa zona fueron aprisionadas su esposa y sus hijos, los que fueron rehenes del Cmte. Amigorena por el término de 7 años, en especial la Cacica María Josefa Roco

Cuando Roco hizo las paces con los españoles fue trasladado a vivir cerca de Mendoza, en Papagayos, pero luego, como no le devolvían las hijas, se retiró a las márgenes del Diamante. Posteriormente regresaron al valle de Los Molles y a la zona del Agua Caliente, hoy El Sosneado. Los pehuenches eran ganaderos trashumantes, o sea que se trasladaban según fuera invierno o verano en las montañas. Es por eso que esta familia tenía varios lugares donde habitaba.

Cuando los pehuenches, provenientes de Chile, cruzaron la cordillera para ocupar los valles intermontanos de Malargüe se fueron mestizando con los puelches y estos que eran más débiles, de a poco fueron desapareciendo.

El parlamento del Diamante, que realizó, el 1 de abril de 1805, el Cmte. Telles Meneses, fue en terreno de los Goico, y también de los Roco, ambas familias participaron del parlamento; entre los nombres de los caciques y capitanejos presentes figuran Marcos Goico, su hijo Vicente y también José Goico, de la misma familia, quienes manifestaron en voz alta que deseaban se acabasen las enemistades entre las tribus; también estaba presente la cacica María Josefa Roco, de destacada actuación en la fundación del fuerte, junto a su hermano Panichine y los Caciques Carrilef y Caripán, también pehuenches.

Estas familias visitaban frecuentemente el fuerte, convivieron con los soldados y en cierta ocasión Marcos Goico se entrevistó con el General San Martín, según consta en una carta escrita por Fray Inalicán, en la que le informa que estos pasarían a verlo para interceder por unos soldados que serían castigados; siempre estuvieron mediando ante las autoridades, por los soldados, ya que se formaron matrimonios con sus hijas.

Mis investigaciones me permiten asegurar que la Cacica Roco no tuvo hijos, pero sí muchos sobrinos; con su sobrina María del Carmen fue a vivir junto al Fuerte y esta se casó con un soldado español. Sus descendientes están repartidos en varias zonas del sur mendocino.

*por Prof. María Elena Izuel

José Goico y su esposa

Venta de Tierras

30 de enero de 1827, se celebra el contrato de compra y venta de nuestro territorio entre el Cacique Vicente Goico y el Alférez Ángel Báez.

A partir de 1824, los Goico, fueron vendiendo grandes parcelas de tierra que poseían en el sur mendocino. A veces sólo por unos pocos animales o por unos pesos, esto queda registrado en actas de diferentes escribanos de la ciudad de Mendoza. Entre algunos de los compradores que podemos mencionar estaban: Juan y Miguel de Aldecua, Nicolás Guiñazú, comandante Manuel López, Juan Gualberto Godoy, Ángel Báez, Bartolomé Báez entre otros.

Por ejemplo, el 4 de mayo de 1824 y ante el escribano Pacheco de la ciudad de Mendoza, Vicente Goico le vendió a Bartolomé Báez un campo denominado “Las Invernadas”, lindero con Aldegua entre los ríos Diamante y Atuel.

También compraron tierras en esta región el Gral. José Albino Gutiérrez quien en 1818 compró el campo Los Tolditos, actual Villa 25 de Mayo en San Rafael, por $ 720.- y allí construyó su estancia, o en 1821, cuando siendo gobernador de Mendoza don Tomás Godoy Cruz este donó tierras a Don Genaro de Segura, por los servicios prestados a la Patria, en el lugar donde hoy está la ciudad de San Rafael y éste a su vez las donó a Isidro Araujo y Santiago Rodríguez.

El historiador Fernando Morales Guiñazú hace referencia a las ventas de las tierras que componen el territorio de General Alvear, diciendo: “En el año 1825 el gobierno mendocino reconoció y validó la legitimidad de todas estas ventas de tierras realizadas por el cacique Vicente Goico, y no hubo ninguna oposición a las mismas. Se presentaron a declarar para reconocer el derecho de posesión de Goico sobre estas grandes extensiones de tierras el ex gobernador de Mendoza Tomás Godoy Cruz, el propio cacique Vicente Goico, el Alférez Ángel Báez, los notarios del gobierno provincial Pacheco y Moreno quienes admitieron por unanimidad que Goico era el dueño de las tierras”.

Por esta situación una de las escrituras dice: “Ante la notaría Moreno, de Mendoza, el 30 de enero de 1827, el cacique Vicente Goico celebró con el Alférez Ángel Báez dos contratos de compra y venta, uno por los terrenos ubicados al sur del río Diamante hasta el Atuel y la confluencia de este con el río Salado, desde el “Corral de la Vuelta del Cuchillo” y el segundo, de la inmensa zona de campos que se extiende desde la margen derecha del río Atuel hasta Aisol, frente a “La Pintada”, en el punto llamado Soitué (nombre del algarrobo en el idioma pehuenche antiguo)”.

Por Crónicas Departamentales

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