A Vialidad de falta plata pero suma empleados

Se aproxima el fin de una gestión y las elecciones ponen en riesgo la continuidad laboral de mucha gente. La norma debería ser que aquel que consiguió un puesto gracias a la militancia política, lo deje libre al término de ese periodo de gobierno. Pero no es así: varios apuestan a la estabilidad definitiva, tanto en la Casa de Gobierno como en organismos que funcionan afuera del edificio de calle Peltier.

La Dirección Provincial de Vialidad es un ejemplo. Su administrador, Enrique Soler, se queja del congelamiento presupuestario, la falta de recursos para hacer y mantener rutas y hasta de las deudas de Vialidad Nacional con la Provincia. Sin embargo firmó hace poco, a través de la resolución 188, el pase a planta de 106 empleados que quedarán de manera definitiva -gane quien gane las próximas elecciones- y que seguirán absorbiendo fondos en una dependencia que ya tiene más de mil.

El listado contiene casos que reflejan con claridad la sensación de que aquel que entra al Estado por militancia política, no se va a su casa nunca más. Tal vez el más emblemático sea el del actual gerente de Asuntos Institucionales de Vialidad, Roque Romero, un ex diputado del PJ con base política en Godoy Cruz que fue puesto en funciones por el gobernador Francisco Pérez en enero de 2012 (estaba en el organismo desde la gestión de Celso Jaque) y ahora pasará a engrosar la planta permanente de la oficina vial. O sea, pasó de un puesto político a la estabilidad definitiva.
También es un hombre conocido en el PJ Germán Kemmling, militante peronista de Luján, quien aparece en la foto junto al sindicalista Rodolfo Calcagni. Kemmling fue puesto en funciones en Vialidad el mismo día que Romero, en su caso como gerente de Recursos Humanos, cargo que ya había tenido durante la gestión de Jaque. Al tiempo, el administrador Soler lo reemplazó en el cargo por otra persona (el doctor Jorge Álvarez), pero Kemmling siguió cobrando un sueldo como empleado de Vialidad y ahora aparece en el listado de 106 personas que lograron la ansiada estabilidad en el organismo.

Un dato curioso es que a Kemmling se lo conoce no por sus tareas en Vialidad, sino por su trabajo como paritario del Gobierno en las negociaciones salariales entre la Dirección General de Escuelas y el SUTE. Es director de Recursos Humanos en la DGE y suscribió por el Gobierno Escolar al menos los dos últimos acuerdos con los docentes, pero por alguna razón, esta gestión considera necesario que quede como empleado definitivo de una oficina que no tiene nada que ver con los maestros.

Otro funcionario que logró dar el salto del puesto político a la estabilidad laboral es el arquitecto Víctor Javier Carrión. Carrión tuvo su cargo político, fue gerente de Asuntos Institucionales de Vialidad hasta diciembre de 2011. Pero tras su renuncia, que coincidió con el final del gobierno de Celso Jaque, en Vialidad siguieron requiriendo sus servicios.

Finalmente, el 12 de marzo de 2015, llegó para Carrión el premio a la espera: Soler lo incluyó en la resolución 188 que lo deja definitivo en Vialidad. Justo cerca del final del segundo mandato consecutivo del partido que le permitió conseguir un trabajo allí.

Soler dice que todos trabajan

En la mira de legisladores opositores que están revisando la resolución de Soler hay algunos contratados más de la lista de más de 100 que pasaron a planta permanente. Se trata de Belidoro Ochoa, vinculado a Romero y asesor de Soler, el contador Rolando Rodríguez, la abogada Laura Segal y Rodolfo Barreira.

Todos quedarían con sueldos que rondan, de acuerdo a las clases (14 y 15), entre los 12 y los 15 mil pesos. Aunque esta cifra es sólo una referencia, ya que los salarios pueden aumentar bastante gracias a los adicionales del organismo y las mejoras obtenidas en paritarias estatales.

Los empleados más cuestionados por la oposición llegaron hace poco y van a quedarse en Vialidad en forma definitiva. Pero además hay quienes apuntan que algunos de ellos ni siquiera van a trabajar a esas oficinas. Esta sospecha fue desmentida por el ingeniero Soler, quien da fe del desempeño de cada uno de ellos en el área a su cargo.

“Claro que van a trabajar”, aseguró el jefe de Vialidad provincial, en defensa de sus empleados y de una resolución de incorporaciones masivas a planta permanente que firmó poco antes de que se venzan los plazos para hacerlo: la ley de Responsabilidad Fiscal establece como límite junio.

Además, Soler, que está por cumplir 8 años como jefe de Vialidad, asegura que durante sus dos periodos en el organismo no subió, sino que decreció el volumen de personal: dice que redujo en 100 empleados la planta durante la gestión de Jaque y en 180 durante la de Pérez.

Hoy, entre personal permanente, contratos y puestos fuera de nivel, Vialidad tiene 1164 empleados ¿Son muchos o pocos? Hay miradas diferentes al respecto.

La plata de Vialidad

“Para hacer rutas hace falta gente”, dice Soler, quien aprovechó las renuncias, fallecimientos y jubilaciones que se produjeron en los últimos años para sumar el centenar de empleados definitivos que ahora es motivo de polémica. Es decir que aprovechó el crédito presupuestario disponible por estas vacantes.

En el otro bando, un diputado radical, Tadeo García Zalazar, ofrece una mirada diferente. Además de buscar que Soler de explicaciones por los pases a planta y de sostener que “los cargos políticos deben irse con la gestión”, afirma que el dinero de las vacantes debería utilizarse para hacer obras, en lugar de aumentar el personal permanente.

Si algo es indudable es que la política vial no brilla en Mendoza y las rutas demoran años en concretarse. Soler se queja de contar hoy con el mismo presupuesto de 2013: 345 millones de pesos, a los que se suman otros 220 millones de pesos recibidos por coparticipación vial.

Según el presupuesto 2015, que aún no ha sido aprobado en la Legislatura, a Vialidad le tocan 825 millones de pesos, de los cuales, 250 millones son para el pago de sueldos.

Alguna vez se discutió en la Legislatura un fondo específico para las obras de Vialidad, con la idea de evitar que la plata se vaya en gastos corrientes, pero el proyecto fracasó. Soler, además, tiene un problema adicional: las deudas de Vialidad Nacional por obras que asumió su organismo, las cuales superan los 80 millones de pesos, según indicó el funcionario.

DEL PERIODISTA JUAN CARLOS ALBORNOZ DE MDZOL.COM

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