Ante el PJ local, Scioli se mostró leal a Cristina y pidió unidad para lo que viene

Durante el almuerzo en Luján, el gobernador bonaerense no adelantó candidaturas pero instó al peronismo local a mantenerse unido para el proceso que viene. Ante empresarios, respondió preguntas sobre inflación, dólar, retenciones y economías regionales.

 

En una reunión a puertas cerradas, el justicialismo mendocino parece haber cerrado filas con el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli. Un almuerzo coral, que incluyó al gobernador Francisco Pérez y a su gabinete, a los intendentes peronistas y a los legisladores. Fiel a ese estilo en el que hace de la cautela una virtud, no hubo definiciones filosas ni lanzamientos apresurados. Pero constituye un gesto del peronismo orgánico en el que se encolumna detrás de aquel al que consideran el candidato mejor posicionado para el 2015.

El escenario del agasajo es conocido. Se trata del salón Tierras del Plata, donde el mismo Pérez suele realizar sus reuniones políticas con los intendentes. Hubo sólo dos oradores ante una platea atenta que sabía de antemano que, tras la derrota electoral y el escenario por venir, la coyuntura política invitaba a escuchar.

Scioli se ubicó en la mesa de cabecera donde compartió con los principales referentes del PJ. El gobernador Pérez, el vice Carlos Ciurca, el diputado nacional Omar Félix, el senador nacional Omar Félix y el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, ese selecto grupo que definió la estrategia de campaña en las recientes elecciones.

Por su parte, el ex motonauta llegó acompañado del presidente del Grupo Banco Provincia, Santiago Montoya, y del ex ministro de Defensa y ex senador José Pampuro, que hoy ocupa el cargo de vicepresidente de la entidad bancaria.

En primer lugar, habló un Paco Pérez que resaltó la relación institucional que viene teniendo desde hace más de un año y medio con el Gobierno de Buenos Aires y que se formalizó con la firma del acuerdo por la ART para los empleados públicos mendocinos. Y un mandatario al que consideró su «amigo». Pérez ha mantenido una relación cordial con Scioli y esta visita le sirve para posicionarse internamente en el mapa del justicialismo post-27 de octubre. La semana pasada, de hecho, Carlos Ciurca lo ponderó como compañero de fórmula del bonaerense para 2015.

Las palabras de Scioli fueron «contenedoras», según afirmaron. No en vano, se plantaba ante aquellos que lo habían cuestionado abiertamente seis meses antes, pero también ante aquellos que lo habían ponderado cuando era una figura cuestionada por el kirchnerismo ortodoxo por haber adelantado su aspiración a suceder a Cristina.

Con ese registro moderado que lo caracteriza, Scioli habló sobre el país que se construyó en estos años de kirchnerismo y sostuvo que el desafío de esta época había consistido en la equiparación de derechos y que ahora el desafío por delante es construir lo que todavía hace falta. Además, instó a que el peronismo tiene que mantenerse unido para el país que viene y que las diferencias pueden resolverse democráticamente.

Hubo -indicaron- un margen mínimo para la autocrítica después de la derrota electoral. En esa línea, Scioli aseguró que hay que escuchar al pueblo.

Ambos mandatarios mantuvieron un punto en común. Pusieron en valor su pertenencia al proyecto nacional y ratificaron su lealtad para con la Presidenta. De allí, entonces la moderación y el hecho de que no hubo pronunciamientos antes de tiempo. Aunque la reunión y el discurso permitan entender entre líneas que ya empezó a desandar el camino y que el PJ le tendió un gesto coral de apoyo a este proceso que sobreviene.

Un gesto signficativo que registra los primeros pasos del justicialismo mendocino en el esquema nacional con vista a 2015.

El massista que pasó a saludar

Un detalle no menor. Si bien estaban todos los intendentes -Emir Félix estuvo ausente, pero con aviso y en su lugar fue su hermano Omar-, hubo uno que no se quedó al almuerzo. Se trata de Carlos López Puelles que estuvo ausente al mediodía en el acto realizado en Casa de Gobierno y luego pasó por Tierras del Plata, saludó y siguió camino, según explicaron, porque tenía otras actividades.

El jefe comunal de Luján de Cuyo aclaró ayer a Los Andes que viene manteniendo diálogo desde enero con Sergio Massa, la nueva figura política que rompió con el kirchnerismo y se alzó victorioso en las elecciones en Buenos Aires. Esto, según se supo, generó incomodidad y enojo en las filas del justicialismo mendocino, puesto que ahora Massa es el blanco de los cuestionamientos del oficialismo.

La relación entre López Puelles y Massa se venía macerando -en silencio, claro- desde que el intendente de Tigre llegó como invitado a la última Vendimia Solidaria en la Quinta San Isidro, la residencia de Daniel Vila y posterior convite político económico el día después de la fiesta nacional.

Inflación, dólar y economías regionales

La agenda del esposo de Karina Rabolini en Mendoza se completó con otra reunión en la bodega Vistalba. Allí, Scioli respondió preguntas directas de más de 150 empresarios mendocinos de todos los sectores, desde la metalmecánica, la construcción, el turismo, la vitivinicultura, desde los grandes empresarios como José Pescarmona y Carlos Pulenta a las cámaras de pymes. «Fue en buen clima», aseguraron.

Según los asistentes, Scioli les recordó su experiencia en gestión e indicó que está al tanto de los problemas de la economía. No se desentendió ante interrogantes centrales de la economía actual, entre ellos, inflación, tipo de cambio, economías regionales o devolución de las retenciones, entre otras. Y dio algunas certezas: se mantuvo alineado a las políticas nacionales, recalcó que la industrialización del país es un proceso irrefrenable y aseguró que cualquier medida que se quiera tomar tiene que estar relacionada con Brasil como socio comercial.

Incluso, en una señal hacia el empresariado reunido, aseguró que en caso de llegar a ser presidente, puede abrir el juego a los empresarios para discutir algunas modificaciones a la economía nacional.

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