Aprobaron en la madrugada el pago soberano de la deuda

El debate se inició cerca de las 14 del miércoles y tuvo algunos momentos de tensión cuando, desde la tribuna, insultaron y abuchearon a legisladores de la oposición.

El kirchnerismo consiguió esta madrugada convertir en ley el proyecto oficial para cambiar el lugar de pago de la deuda reestructurada y revocar el mandato del Bank of New York Mellon (BONY) como agente fiduciario, con el fin de esquivar las trabas impuestas por los fallos del juez estadounidense Thomas Griesa, tras casi 16 horas de debate.

La propuesta fue aprobada en general por 134 afirmativos contra 99 negativos, que correspondieron a casi toda la bancada radical, el PRO y el Frente Renovador, y las abstenciones de Víctor De Gennaro, Claudio Lozano y Antonio Riestra, todos de Unidad Popular, Victoria Donda (Libres del Sur) y Alcira Argumedo (Proyecto Sur).

El artículo 12 del proyecto, que establece la creación de una Comisión Bicameral investigadora de la deuda externa, fue aprobado con 134 votos afirmativos, 95 negativos y seis abstenciones.

El debate se inició cerca de las 14 del miércoles y tuvo algunos momentos de tensión cuando, desde la tribuna, insultaron y abuchearon a legisladores de la oposición, e incluso hubo un fuerte cruce entre Facundo Moyano (Cultura, Educación y Trabajo) y el ultrakirchnerista Carlos Kunkel.

En el cierre de la sesión, antes de la votación, los jóvenes que ocuparon las tribunas dieron la espalda al recinto cuando fue el turno de las exposiciones de los diputados de los bloques de la oposición.

Durante la madrugada también la kirchnerista chaqueña Gladys Soto aludió a su par de Unión por Todos, Patricia Bullrich, y recordó su pasado como ministra de Trabajo de la Alianza, período en que se descontó el 12 por ciento de sus haberes a los empleados públicos y jubilados como tampoco se convocó a paritarias.

La presidenta del bloque de diputados por el Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio, insistió hasta casi el momento de la votación para que la oposición acompañe el proyecto del Gobierno porque esperaba «tener una jornada de unidad nacional».
«Nosotros nos hacemos cargo de todo lo que hemos hecho. Este Gobierno no se endeudó, este Gobierno fue a reestructurar todas las deudas», agregó Di Tullio, quien remarcó que «la Argentina ha pagado sistemáticamente y ha demostrado su capacidad de pago durante estos largos años».

Sin embargo, la legisladora reconoció que «hemos tenido una dificultad que el BONY no ha cumplido con su obligación» porque «no se ha entregado el dinero a sus verdaderos dueños».

«Lo que hemos vivido en este tiempo fueron amenazas de estos fondos buitres, descalificaciones a nuestro país, mentiras y operaciones dentro de nuestro país y fuera de nuestro país y desestabilización. Si eso no es un ataque foráneo ¿qué es?», enfatizó.

En tanto, el titular de la bancada de la UCR, Mario Negri, cargó contra el Gobierno por haber enviado la propuesta al Congreso al afirmar que «hay que involucrarlo al Parlamento en todo el trámite, no en un trámite legislativo hasta las 4 de la madrugada».

Asimismo, aseguró que «la verdad es que tenemos dudas legítimas como las tiene cualquiera y diferencias» respecto de este proyecto y remarcó que «es un tema complejo».

«Este debate no es histórico, es importante. Pero se lo ha planteado en términos épicos, pero épico es el que vive al margen, excluido, sin sueños, sin poder incorporarse a una base de igualdad», sostuvo.

El macrista Jorge Triaca advirtió que «el Gobierno debe dar cuenta y respuesta por lo que han hecho» en los últimos once años sobre la negociación de la deuda externa y consideró que «se banalizó» la controversia generada con los denominados fondos buitre.

Triaca apuntó que «este proyecto no es una solución definitiva y este capítulo no se cierra hoy», al tiempo que denunció que hubo «mala praxis sobre todo en la gestión judicial de este conflicto» con los holdouts.

Desde el massismo, Ignacio De Mendiguren aseguró que «el proyecto que presentó el oficialismo no va a resolver el problema integral que significa tratar todo lo que tiene que ver con la deuda».

De Mendiguren señaló que «es clave como cerremos este proceso» con los holdouts para obtener inversiones.

En la apertura de la sesión, el diputado por el Frente para la Victoria, Roberto Feletti, también presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, fue el encargado de defender la propuesta oficial y sostuvo que «esta ley debe ser apoyada por la mayoría de los bloques, porque es una ley que apunta a defender la autonomía del Estado para este gobierno y para los que vengan».

La jefa política de la Coalición Cívica ARI, Elisa Carrió, marcó sus diferencias con sus socios radicales en el Frente Amplio UNEN, y decidió no participar en la votación porque no quería «estar cuando se aplauda» su aprobación.

«Cuando votaron el acuerdo con Irán me dio asco cómo aplaudieron y hoy no me quiero volver a someter a ese asco, porque ustedes no tienen derecho a someternos a la vergüenza todos los días», insistió la legisladora, quien consideró que la propuesta otorga «impunidad» a la presidenta Cristina Fernández, al ministro de Economía, Axel Kicillof, y al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

Por su parte, Martín Lousteau (SUMA+UNEN) aseveró que «casi en su totalidad, es innecesaria» la ley del Gobierno porque «no resuelve el problema» y «corremos severo riesgo de agravarlo».

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