Argentina-Brasil, en rojo, ¿por qué es un déficit difícil de bajar?

El rojo comercial con Brasil volvió a subir en el primer trimestre y parece difícil de remontar. Cuáles son las perspectivas para este año. Los motivos detrás de un desequilibrio histórico.

Ya no es sorpresa. Cuando se reveló el dato de que, en el primer trimestre del año, el saldo comercial con Brasil fue, una vez más, negativo, los economistas no se impresionaron. El rojo, por cierto, superó en el acumulado los US$ 2000 millones (frente a US$ 1700 millones del mismo período de 2017) y suma otro trimestre más de una racha deficitaria que no parece cortarse nunca. La última vez que la Argentina tuvo superávit con el principal socio comercial fue en 2002. En los 15 años que siguieron el rojo fue en aumento y, si bien la recuperación de Brasil es evidente, los analistas pronostican un 2018 sin grandes cambios en las cuentas.

Brasil se recupera, pero lentamente. Mientras que en 2017 su PBI dio la primera buena señal y creció en un 1 por ciento, la economía brasileña alcanzaría en 2018 un alza de 2,9 por ciento y afianzará su recuperación, según analistas del mercado citados en la revista Focus, que publica semanalmente el Banco Central del socio mayor del Mercosur. ¿Cómo impactaría esto en la economía local?

Si bien las elecciones presidenciales brasileñas de octubre le ponen una gota de incertidumbre y hace que los pronósticos se nublen, cuando Brasil cayó 3,5 por ciento en 2016, el Banco Central (BCRA) estimó que le significó al país un retroceso del 0,8 por ciento del producto. La inversa también podría aplicar.

En este sentido, Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, asegura que este año se producirá el primer punto de inflexión en el comercio bilateral y la Argentina logrará exportar más a su socio principal, pese a la incertidumbre política brasileña. La detención del expresidente Lula da Silva, situación que puso en jaque su candidatura presidencial, le suma inestabilidad al panorama.

Al respecto, Tiscornia cree que “no habrá impacto en forma directa sobre el comercio”, aunque sí podría generar inestabilidad financiera en la región. “Pero lo concreto es que la economía brasileña se recupera y su impacto en el país será positivo”, dice.

Para Miguel Kiguel, director de EconViews, la recuperación brasileña dependerá de la política. “Creo que hay que mirar las elecciones con lupa y seguir las encuestas muy de cerca”, opina y agrega: “Si vuelve a una tendencia populista no va a haber un rebote económico y eso va a implicar que la Argentina exporte menos bienes, como por ejemplo, autos”.

Pero, más allá del factor electoral, los economistas observan al déficit con Brasil como un elemento estructural. Esto significa que, por más que las exportaciones crezcan, sería difícil revertir el rojo. El ejemplo más claro fue en 2011: la Argentina tuvo exportación récord a su vecino por US$ 17.000 millones y el saldo comercial dio un déficit de US$ 5000 millones.
Mientras tanto, las importaciones argentinas seguirán creciendo a una tasa superior que las exportaciones. El último informe de Ecolatina indica que “en el primer trimestre del año se repitió la dinámica de 2017: las importaciones crecen más aceleradamente que las exportaciones (13,9 por ciento interanual y 9,3 por ciento, respectivamente) y profundizan el rojo del intercambio”.

Por Santiago Lilo

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