«Ayuden a mi compañera», gritó el policía antes de que ambos fueran arrastrados por el agua

Según los testigos, el sanrafaelino José Muñoz pidió desesperadamente que sacaran a Claudia Otondo del agua. Él había quedado atrapado. Sostuvo la cabeza de su colega hasta que la corriente los arrastró y murieron ahogados.

“Ayuden a mi compañera”, gritaba desesperadamente el policía José Muñoz (25) cuando cayó junto a su compañera Claudia Otondo (24) al canal San Martín, en Luján, antes que el agua los arrastrara 40 kilómetros. Sus cuerpos fueron rescatados en San Roque, Maipú.

La pareja de policías de la Comisaría 11, de Luján, circulaba en un móvil Renault Kangoo cuando cayó al canal San Martín, cerca de las 16.50 del miércoles.

Testigos declararon que escucharon un fuerte estruendo y luego los gritos de un hombre que pedía auxilio desesperadamente.

“Ayuden a mi compañera, sáquenla a ella. Traigan una soga”, pedía desesperadamente a gritos el policía.

El móvil 2180 había quedado atorado contra una de las paredes del canal, la puerta del conductor estaba abierta, pero José Muñoz había quedado atrapado y no podía salir de la camioneta.

A pesar de su impedimento, él sostenía la cabeza de Claudia Otondo para que no fuera alcanzada por el agua, debido a que ya estaba inconsciente, con la esperanza de sacarla con vida de allí.

Una testigo que se acercó al escuchar los gritos relató: “Lo único que hacía él era pedir que sacáramos de allí a la compañera, por él no se preocupaba”.

Según los relatos, Muñoz nunca sacó la mirada de quien sostenía una soga desde afuera del agua, mientras sostenía la cabeza de su compañera y luchaba con la fuerza del agua, cuyo caudal estaba al máximo.

“Cuando vio que perdió a su compañera, que ella se hundió, él desistió de agarrar la soga para salvar su vida y se dejó llevar por la corriente de agua”.

El pedido de ayuda y de rescate hasta que los efectivos fueron arrastrados devorados por el agua duró apenas unos minutos y sus cuerpos fueron encontrados casi dos horas más tarde, después de haber recorrido 40 kilómetros hasta llegar a San Roque, Maipú.

El accidente ocurrió cuando los policías realizaban una medida judicial, por la que habían ido a entrevistar a una pareja que había denunciado el robo de su auto. Al regresar a la dependencia policial por calle Lamadrid cayeron al canal.

Sus restos son velados en la sala de velatorio de calle Comandante Salas 460 de San Rafael, y sus restos serán sepultados mañana en el cementerio central.

Fuente Diario Uno

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