Boca y un triunfo de locos ante Godoy Cruz

Godoy Cruz y Boca llegaban a este duelo pensando en otra cosa. Si bien el Xeneize todavía puede aspirar a un milagro e intentar correr a un River que parece inalcanzable, la realidad indica que debe apuntar todos su cañones a revertir el mal resultado del miércoles por la Sudamericana. Este Boca no está para ser candidato a ganar nada. Y lo demuestra domingo a miércoles a domingo. Aún cuando tiene potencial para ser un buen equipo. Y aún cuando se llevó tres puntos importantes de Mendoza.

El Xeneize empezó ganando con un gol de Gago de media distancia, tras un desvío en un jugador de Godoy Cruz. Pero poco duró en pie el castillo de naipes azul y oro. La defensa, enclenque como hace casi dos años ya, no pudo parar nunca a los volantes externos de un Tomba que, como siempre, fue al ataque con todo.

Insúa y Magallán se repitieron en errores posicionales y tácticos, algo que ya es frecuente en ambos jugadores. Marín, por su lado, no encontraba ayuda de Fuenzalida para tapar la banda derecha y quedaba pagando siempre por el 2-1 que le hacían los mendocinos.

Los centros llovían en el área de Boca, y si el local no empató antes fue por la excelente labor de Agustín Orion, que tapó una y otra vez los intentos de los de Mayor. El arquero xeneize le sacó a puro reflejo un cabezazo a quemarropa a Ayoví, pero en la segunda jugada, otro centro desde la derecha encontró a Ramírez, que cabeceó anticipando a toda la defensa visitante para encontrarse ante otra respuesta fantástica del 1. El rebote, de todas maneras, le cayó a García, que no tuvo más que empujarla. El empate era justo.

Para el segundo tiempo, Arruabarrena mandó a Castellani a la cancha en lugar de Insúa, de muy mal partido. Así, Colazo bajó como lateral izquierdo. La idea del DT era sacarle la pelota al local, objetivo que no pudo cumplir en un inicio. A los 5′, Lucas Ceballos -en posición adelantada- recibió por derecha, a espaldas de Colazo, llegó al fondo y metió el centro para Ayoví quien, sólo, puso el frentazo de pique al piso para poner el 2-1. Magallán, su marca, ni siquiera lo molestó.

Parecía que Boca se quedaba sin respuestas anímicas y futbolísticas, pero si algo caracterizó a Godoy Cruz en este campeonato fue la cantidad de segundas oportunidades que les dio a sus rivales. Razón por la cual está tan abajo en la tabla. El que aprovechó los desbarajustes defensivos del Tomba fue Juan Manuel Martínez. Sí, el Burrito, que había entrado en la segunda parte por el pibe Cubas, definió con calidad ante la salida de Moyano para poner el empate.

Después del 2-2, se armó un ida y vuelta apasionante para cualquier hincha neutral, pero no apto para cardíacos si se trataba de un simpatizante xeneize o uno del Bodeguero. Los mediocampos de ambos equipos no paraban a nadie y el juego iba de un área a la otra. El que lo aprovechó fue Jonathan Calleri, quien quedó mano a mano ante el arquero local y pudo definir en el segundo intento, aún cuando Moyano trató de agarrarlo para que no pudiera empujar la pelota. Boca se ponía 3-2 arriba en un partido de locos.

El local fue a buscar el empate, pero el Xeneize ajustó un poco la defensa y se quedó con el triunfo. Ahora, los de Arruabarrena quedaron a 8 de River, muy lejos, pero aún con la esperanza de que el líder se caiga. El Tomba, por su parte, sigue regalando puntos.

Fuente Goal.com

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