Bonarrico dice que no miente y si así lo hiciera lo sabrá el señor

El decreto, sobre el subsidio de $ 18 millones, a la Fundación Evangélica del Pastor Bonarrico,  dado de baja por el Gobernador Suarez, en ninguna parte señala que  obedezca a un acuerdo político.

A Héctor Bonarrico le parece extraño que el gobernador haya decidido derogarlo,  tras el escándalo que provocó la explicación radial del ex legislador.

Asegura el religioso queel objeto era llegar con asistencia a los templos evangélicos. El pastor tampoco dice que haya existido pacto alguno, aunque da por hecho que todo se suscitó como una consecuencia de que no había lugar para él en las listas.

Bonarrico  afirma que Suarez estaba al tanto de lo que se iba negociando porque por él, o en representación de él, estuvo siempre el ministro Ibañez y un asesor del Ejecutivo.

Mientras tanto el vicegobernador, Mario Abed, firmante de la pieza legal, guarda un prudente silencio porque, de hablar, debería contradecir al gobernador. Y si sabían, como se supone, y al conocerse las críticas opositoras sobre el pacto, por qué se decidió su inmediata eliminación y suspensión. ¿Quien miente?

Palabra del Señor…Bonarrico…

En el día de ayer, distintos medios periodísticos de Mendoza publicaron el decreto por el cual el gobierno provincial destinaría fondos a la fundación Acción Social, la cual presido y de la cual soy fundador.

Esos fondos serían destinados a distintos programas sociales educativos y de apoyo a las comunidades evangélicas de Mendoza.

Sin embargo, una vez que se publicó , el gobernador Rodolfo Suarez procedió a derogar el decreto aduciendo que “desconocía” el acuerdo al que habíamos llegado con funcionarios de primera línea de su gobierno, el cual fue aprobado luego de varios meses de trabajo conjunto.

Deseo aclarar que dicho acuerdo se basó en un ofrecimiento que se me hiciera para crear, dentro de la estructura estatal, una dirección “interculto” para que yo ocupara el cargo de director. Ofrecimiento que decliné por no querer engrosar el gasto público ni recibir un sueldo del gobierno provincial.

Propuse entonces que, en vez de crear una dirección, la fundación Acción Social pusiera la estructura, totalmente ad honorem, para coordinar y llevar a cabo los programas de los que se encargaría la dirección que pretendían crear.

Nadie en la fundación cobraría por la organización y coordinación de los programas y el dinero, además de ir directamente (y no a través de una estructura estatal) a la ayuda social, sería auditado trimestralmente.

El gobierno provincial destina millones de pesos en otras direcciones que también generan programas para diversos destinatarios: por ejemplo, la dirección de Género y Diversidad, que tiene un presupuesto anual de $70 millones con los que sí se pagan sueldos a funcionarios y empleados públicos, pero cuyo destino no se audita cada tres meses como sí se hace en el caso de los fondos derivados a las fundaciones.

Es por eso que me sorprende la actitud del gobernador Rodolfo Suarez de derogar un decreto que iba destinado a financiar programas educativos y de ayuda social a través de las iglesias evangélicas, que cumplen un rol tan importante en la sociedad como cualquier otro culto religioso.

Me sorprende que el Gobernador dijera que “no estaba al tanto” del acuerdo al que había arribado no con un dirigente político sino con un Ministro de primera línea y que luego fuera refrendado por quien es su actual vicegobernador, el señor Mario Abed ( a cargo del ejecutivo, por ausencia del Sr. Gobernador, quien estaba al tanto y había autorizado el decreto).

Si realmente el Gobernador no estaba enterado, alguien debería presentar su renuncia. O bien el gobernador que no se entera de lo que hacen sus ministros, o bien los ministros que actúan a espaldas del gobernador.

Me sorprende que algunos medios de comunicación hayan publicado la firma del decreto, calificando la suma acordada como “millonaria” cuando el mismo gobierno destina millones en pauta publicitaria para los distintos medios mendocinos.

¿Está bien que se usen fondos públicos para poner publicidad en los medios pero está mal que se usen para solventar programas de ayuda social?.

Puse a disposición la estructura de la fundación Acción Social para ahorrarle dinero a los contribuyentes y que los fondos sean utilizados no en sueldos sino en programas educativos para la comunidad. Y que, además, fueran auditados.

Tal vez para el gobierno sea mejor crear estructuras donde nadie controla los gastos ni adónde va a parar el dinero, pero mi intención fue, por el contrario, asegurar la transparencia y el efectivo uso de los fondos públicos.

Héctor Bonarrico

Fundación Acción Social

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