Borrachera cara

Ebrio extravió su camioneta 0 KM y todavía no la encuentra.El vehículo es intensamente buscado desde el domingo. Es una Renault Duster gris. El ‘despistado’ conductor ganó una paliza de su mujer, dueña del rodado.

Una noche de juerga de su marido se tornó en un episodio similar al de la película taquillera “¿Qué paso ayer?”, en la cual un grupo de amigos amanecen en Las Vegas sin saber qué hicieron la noche anterior y mucho peor, sin uno de sus amigos.

Salvando las distancias, Graciela, una comerciante de esta ciudad, busca desde el domingo a media mañana no al amigo de su esposo, tampoco a su pareja, sino el automóvil que éste se llevó la noche del sábado cuando se fue de juerga con unos amigos.

La búsqueda no es para menos, pues Daniel, su marido, se marchó al volante de un Renault Duster, casi nueva. Tras una intensa borrachera con sus amigos, el esposo de la comerciante regresó a casa, en el barrio Grand Bourg, trasladado por un remisero.

Según la denuncia de la mujer, radicada en la dependencia de esa barriada y a la cual tuvo acceso exclusivo este medio, el trasnochado llegó con las llaves del auto en la manos, pero sin poder articular una palabra e inmerso en un aliento etílico que denotaba claramente la noche de copas que tuvo.

A sabiendas de que no iba a poder sacarle dato alguno de su automóvil, la mujer tomó los datos del remisero y luego sometió a su marido a un “hábil interrogatorio” a fin de poder saber dónde había quedado su vehículo.
Después de algunos minutos, lo único que pudo saber fue que el auto habría quedado estacionado en la intersección de las calles Urquiza y Buenos Aires.

Con este dato, la mujer inició una peregrinación que hasta anoche no tuvo sus frutos. Al llegar al lugar, su vehículo, de color blanco, no estaba. Acto seguido, Graciela acudió a la casa de uno de los amigos más cercano de su marido.

Tras golpear la puerta de Sergio y explicarle el estado en que su marido había regresado, el amigo se rascó la cabeza y reconoció que estuvo junto a Daniel, pero que la última vez que lo vio fue a las 10.30 del domingo, una hora antes de que el remisero lo dejará en su casa, y hasta ese momento todavía estaba con el vehículo en su poder.

Sin poder sacarle más datos al compinche, Graciela se marchó y contactó al remisero que había llevado a su marido a casa, quien al recordar dónde había levantado a Guerra, le indicó que fue sobre calle Alvarado, la cual recorrió de punta a punta sin poder dar con su automóvil.

Tras recorrer distintas zonas del centro y otros bodegones, la mujer regresó a casa con la esperanza de que su marido se haya recuperado y recuerde dónde dejó su coche, pero hasta el momento en que radicó la denuncia, Daniel nada pudo decir del paradero del auto.

Amén de ello, la mujer reveló que, en ocasiones similares, su esposo suele perder la memoria no llegando a no recordar nada de algunos episodios vividos, por lo que decidió recurrir a la policía a fin de obtener ayuda para recuperar su vehículo.

Fuente: Informate Salta

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