Brasil agrega más dificultades para nuestros vinos

La cotización del dólar estadounidense en Brasil superó ayer la marca de tres reales por unidad por primera vez desde agosto de 2004. La divisa norteamericana cerró cotizada a 3,005 reales vendedor, lo que supuso un aumento del 1% frente a la víspera. La devaluación de esta moneda, que llegó en momentos a tener picos que no se alcanzaban desde 2004, sumado a las políticas económicas internas, repercuten de manera negativa en los sectores agroindustriales de Mendoza.

Con Dilma Rousseff relecta, la situación de este mercado no parecería ser el propicio para que las exportaciones crezcan.
Sucede que, desde ahora, los productos argentinos, así como los de todo el mundo, llegarán más caros a Brasil, mientras que los de ellos serán más económicos.

Según Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, “la situación de desequilibrio con el principal socio comercial de Argentina necesariamente provocará que el Gobierno nacional adopte medidas que largamente se están reclamando y que serían necesarias para equilibrar la ecuación, como lo es el tipo de cambio e inflación”. Asimismo, explicó que la situación competitiva del vino argentino no ha sido la óptima. Según datos del Observatorio Vitivinícola Argentino, los envíos de embotellado tuvieron un tímido crecimiento tanto en valor como en volumen, 3,3% y 0,7% respectivamente.

A este combo hay que sumar el conflicto entre ambos países. “El Gobierno argentino no deja entrar línea blanca, zapatos, autopartes, etc. de Brasil. La represalia de ellos es complicar las exportaciones de nuestros productos. Éste es el caso de las licencias no automáticas que nos colocaron, cuando otros países no la tienen. A Chile le aprueban las licencias en 48 horas, a nosotros en 60 días”, explicó Pina.

Asimismo, Sergio Villanueva, gerente de Unión Vitivinícola Argentina, señaló que “la brecha entre Chile y Argentina -en cuanto al share de mercado- se hace cada vez más amplia. Este porcentaje que perdemos difícilmente lo volveremos a ganar a pesar de que son muchos los beneficios que tenemos en Brasil, en lo que respecta a arancel cero, socios del Mercosur y cercanía”.

Para Carlos Quinteros, gerente de la Asociación de Productores de Duraznos de Mendoza, el panorama es aún más desalentador. “El año pasado, a causa de las heladas, logramos abastecer sólo el mercado interno y no exportamos. Este año, ante el atraso cambiario, el aumento de costo y las medidas de Brasil, hemos decidido no exportar fruta enlatada allí”.

Por su parte, Mario Bustos Carra, de la Cámara de Comercio de Cuyo, indicó: “Desde julio de 2014 a la fecha Brasil ha aplicado una devaluación cercana al 25%, con un porcentaje estimado de inflación del 7%. Contrario a esto, Argentina aplica planes económicos inversos, pues es mayor el porcentaje de inflación y menor la devaluación de la divisa estadounidense, moneda patrón de nuestras exportaciones”.

Por esta situación, “Brasil encarece las importaciones pero favorece sus exportaciones, buscando fomentar su desarrollo industrial y comercial, pero en detrimento de quienes les venden su producción, como es el caso de nuestra provincia, pudiendo estimar la caída de las ventas a ese destino a nivel general en un 15%”.

En este contexto, es que agregó que con la economía argentina con problemas serios debido a los altos costos, la presión tributaria, la imprevisibilidad que la inflación conlleva, la falta de estímulos a las exportaciones y un tipo de cambio anclado, “no es la mejor manera para enfrentar los desequilibrios que presenta Brasil. No hay que recurrir a medidas extremas y aún contraproducentes, como podría ser una devaluación del dólar en relación al peso. Tal vez con dejar sin efecto las retenciones a las ventas externas, ajustar la carga impositiva a las reales posibilidades que la evolución de los negocios tienen y con un aumento u otorgamiento de reintegros a las exportaciones a los productos que aún no lo tienen, podríamos obtener una mejora que ayude a sumar competitividad”.

Daniel Ariosto, presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), fue claro en su postura: “Con todas las restricciones a las exportaciones e importaciones, indudablemente nos encontramos en un año muy complicado, teniendo en cuenta la dependencia con Brasil”.DIARIO LOS ANDES

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