Cambiando el mundo a través de la música

Favio Hernán Chávez Morán es el director de la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura, una agrupación que no solo viaja por todo el mundo deleitando con sus interpretaciones, sino que ha servido como vía de escape y vehículo de desarrollo para muchos de los niños de Cateura. Chavales que, en la mayoría de los casos, viven en situaciones de exclusión social y a los que él les intenta inculcar valores, como la confianza en sí mismos o la motivación para alcanzar sus metas.

Realmente talentoso y motivador el proyecto de Favio Hernán Chávez Morán hecho realidad, lo que demuestra que cuando se quiere y se ama, lo que se hace, toma mayor energía y se multiplica…Un verdadero logro para que la música y el amor nunca se apaguen…!

“Lo chicos han pasado de la desesperanza a proyectar su vida en el futuro” señaló Favio Hernán.

Con solo once años era el director del coro de la iglesia de su pueblo natal. A pesar de haber estudiado Teología, Filosofía y Ecología Humana, la verdadera y constante pasión de Favio Chávez siempre fue la música. Desde muy pequeño tocaba el clarinete y la guitarra; hoy, enseña música a más de 200 niños de Cateura, una de las comunidades más pobres de Asunción (Paraguay).

La música forma parte de su vida desde que era muy pequeño. ¿Cómo cree que sería su vida de no haber sido por esta pasión?

Yo crecí en una familia de clase trabajadora. Mis padres han tenido, durante más de 38 años, una tienda donde toda la familia ha trabajado. Mis hermanos y yo nos criamos en ese entorno de trabajo, entre los valores del esfuerzo, la perseverancia, la dedicación, el empeño, el trabajo en equipo, la solidaridad, etcétera. En la música encontré una manera de proyectar estos mismos valores más allá de esa tienda. Cuando me di cuenta de que los valores que mis padres me habían enseñado eran los mismos que exigía la música, sentí que, independientemente de lo que hiciera en la vida, la música me acompañaría.

Cuando cumplí la mayoría de edad y salí de mi casa para seguir estudiando, la música me acompañó siempre. Y la primera oportunidad que tuve para ganarme el sustento fue a través de ella. Por todo esto, cuando pienso en cómo ayudar a alguien que necesita una opción de vida o los valores para salir adelante, lo primero que pienso es que si la música estuviera en su vida, podría adquirir esos valores y habilidades que tanto pueden ayudarle.

¿De qué manera concreta cree que le ha ayudado?

La música me ha dado la primera oportunidad de valerme por mí mismo, de sentirme útil, sentirme líder de algo, tener un propósito en la vida. Me ha ayudado a conectarme con la gente y a descubrir una dimensión emocional y de reflexión profunda, pero a la vez, a expresarme. La idea de fabricar instrumentos reciclados surgió como una respuesta a una necesidad real “

¿Cómo surgió la idea de utilizar los desperdicios para fabricar instrumentos?

La idea de fabricar instrumentos reciclados nació como una respuesta a una necesidad real. Era evidente que había más niños que instrumentos y los materiales con que contábamos eran muy escasos. Las condiciones en las que vivían los chavales eran muy extremas y no podíamos encargar a un niño un violín que valía más que su casa. Nos pareció innecesario darles una responsabilidad que superara su realidad.

Lo importante era su educación y nos vimos en la necesidad de adaptar el método de enseñanza y los instrumentos a la realidad en la que vivían. Hay que entender que en la comunidad de Cateura se han desarrollado con el tiempo ciertas habilidades y destrezas relativas al uso de la basura con el fin de responder a sus necesidades. Es muy común encontrar en la comunidad casas, juguetes, ropas hechas con material rescatado de los desperdicios. Cuando la continuidad de la enseñanza musical comenzó a ser una necesidad, no fue muy extraño recurrir a la misma basura para construir los instrumentos musicales.

Su relación con los estudiantes va más allá de lo profesional, ¿cómo se siente al verlos evolucionar como personas y conseguir sus sueños? ¿Qué es lo que más resaltaría?

En un principio no imaginaba todo lo que significaría la música para estos niños, ni hasta qué punto influiría en ellos. A día de hoy, esto ha generado un enorme cambio en la vida de cada uno de ellos, que se ve reflejado en su forma de pensar y de luchar por sus sueños y por ser mejores personas. Esto para mi es una gran satisfacción.

Lo que me parece más trascendente es cómo estos chicos han pasado de vivir en un estado de desesperanza, con un futuro incierto, sin iniciativa, a vivir un proceso que les permite proyectar su vida en el futuro, proponerse un objetivo en la vida y empeñarse en alcanzarlo. Es muy notable cómo la música se ha instalado en la cabeza de estos niños y jóvenes.

faviochavez

¿Puede hablarnos de algún caso que le haya llamado especialmente la atención?

Una situación que surgió hace un año. Una de las niñas más pequeñas del grupo, de 8 años, comenzó a participar en los conciertos de la orquesta tocando el violín. Demostraba empeño, dedicación y gran talento. Por ese motivo, a tan corta edad, comenzó a formar parte de la orquesta y presentarse en público como una integrante más.

Su participación era constante, hasta que el Papa Francisco visitó Paraguay, en julio del 2015, y recibimos la invitación para tocar frente él, en uno de los eventos más importantes. Por supuesto, esta niña era una de las seleccionadas para participar en este acontecimiento. Los organizadores nos pidieron, por cuestiones de acreditación, el nombre de cada uno de los integrantes y una copia del documento de identidad. Todos nos trajeron la copia de su documentación menos esta niña, cuyos padres ponían excusas para no traerla hasta que, faltando un par de días, hablé personalmente con la madre y me confesó que esta niña no tenía ninguna documentación en Paraguay. Sí tenía un certificado de ‘nacido vivo’ de Argentina, lugar donde la niña había nacido cuando sus padres inmigraron en busca de trabajo.

La pequeña no tenia una identidad legal (uno de los derechos fundamentales de los niños). Su madre, por desconocimiento y por temor a recibir alguna sanción por haberla traído desde Argentina sin documentación legal, no la había tramitado. Toda esta situación salió a la luz cuando esta niña comenzó a tocar el violín, a destacar, a formar parte de la orquesta y ser considerada para uno de los eventos más trascendentes de Paraguay. De otro modo, se habría quedado en el anonimato. Pero gracias a que fue invitada como miembro de nuestra orquesta, ayudamos a los padres a gestionarle la documentación en tiempo récord y tuvo la acreditación para tocar ante el Papa.

Un par de meses después la niña viajó con la orquesta a otros países y hoy, además del documento de identidad, tiene pasaporte, visa americana, visa canadiense y de otros países que ha visitado. A finales de 2015 viajó a España para participar en la gira que hizo el grupo por las ciudades de Barcelona, Sevilla y Madrid. En esta ultima vivió otra cosa que marcó su vida. Su abuela, al igual que sus padres, había emigrado a España para buscar trabajo, trece años antes. Ella no la conocía. Se vieron por primera vez cuando tocó como solista en el Auditorio Nacional de Madrid, el 4 de enero. Su abuela se encontraba entre el púbico. El abrazo que se dieron después del concierto fue con una emoción indescriptible.

¿Cómo ayuda la música a estos niños que, en muchos casos, viven en una situación de exclusión social?

Siguiendo con la historia de esta niña, gracias a lo recaudado en ese concierto de Madrid y en los otros que formaron parte de esa gira, la orquesta ha puesto en marcha el proyecto de construir cuatro casas para las familias de los niños que se encuentran en condiciones más precarias. Una de las familias beneficiarias es la de esta niña. Ella y su familia tendrá una casa propia, segura y digna, por primera vez en su vida. Definitivamente la orquesta ha cambiado su vida.

orquestacateura

Además de con los estudiantes, trata con sus familias. ¿Cómo acogen el proyecto los familiares?

La percepción del proyecto por parte de los familiares, en general, es positiva, y hay un reconocimiento, en mayor o menor grado, de los beneficios que ofrece a los niños y jóvenes de esas familias. Sin embargo, también hay que señalar que no siempre estos beneficios son percibidos en real valor.

Hay que entender que estas familias y la misma comunidad en donde viven tienen necesidades postergadas por muchísimo tiempo; no son necesidades de ahora, sino de ayer. En un país como Paraguay, donde el ejercicio de la ciudadanía en amplios sectores sociales está limitado a un procedimiento puntual, electoralista y clientelista, donde los ‘líderes’ sociales o políticos acuden a las comunidades como Cateura cada cierto tiempo, con un interés particular y pidiendo algo a cambio, es muy común que sectores de estas comunidades vean con esos mismos ojos a quienes trabajamos en iniciativas como la de la orquesta. No hacen diferencias entre propuestas oportunistas y propuestas que proponen un proceso. Implícitamente esperan algo a cambio.

Esta forma de pensar hace que algunas familias no perciban las oportunidades que la orquesta ofrece a sus hijos y solo ven que, de alguna manera, deben aprovecharlo para obtener algún beneficio inmediato. Pero también hay que decir que, a través de un proceso más difícil y largo, la inmensa mayoría de las familias van entendiendo el desarrollo que sigue la orquesta y la cantidad de oportunidades que ofrece a los niños y jóvenes de la comunidad.

Creo que pocas personas tienen el privilegio de escuchar ‘gracias a ti cumplí mi sueño’ “

¿Qué es lo más gratificante de su trabajo?

Creo que lo más gratificante es percibir que mi esfuerzo sí hace una diferencia, que tengo esta valiosa oportunidad de incidir en la vida de otras personas y el privilegio de ser un catalizador para que el sueño de muchas personas se cumpla. Creo que pocas personas tienen el privilegio de escuchar “gracias a ti cumplí mi sueño”. Una sola de estas frases borra mucha de la frustración, del desencanto y de los conflictos que me toca afrontar con este trabajo.

¿Se imaginaba cuando el empezó el proyecto que llegaría a viajar por el mundo con su orquesta?

Sinceramente nunca me había planteado la idea porque mi intención era solo enseñar música y ayudar a los chicos. Que pudiesen utilizar sus ratos libres para hacer algo saludable y alejarlos así de los malos vicios.

¿Está satisfecho con la respuesta que ha recibido su proyecto por parte de las instituciones? ¿Cree que hacen lo suficiente para cuidar el medioambiente?

Hay que decir que nuestro proyecto no ha logrado sensibilizar a las instituciones de nuestro país en relación a la problemática social y ambiental relacionada con la basura que afecta no solo al entorno de Cateura, sino a todos los centros urbanos del Paraguay. Mi percepción es que los que están en los puestos públicos de decisión son justamente aquellos que ejercen liderazgos oportunistas, sobre la base de clientelismo, sin una visión del bien común. Yo he sido muy crítico con las instituciones de Paraguay, que no hacen su trabajo. Eso me ha valido muchos ataques, especialmente por parte de políticos. Esas instituciones deberían hacer el trabajo que nosotros hacemos (preocuparse porque los niños tengan documentos de identidad, que tengan una vivienda digna, que tengan oportunidad de educación, etcétera).

Sin embargo hay que decir que en Paraguay, si bien las instituciones no funcionan, muchas de las personas particulares que trabajan en ellas sí han mostrado un gran interés en nuestro proyecto y han hecho mucho por ayudarnos, lo que humanamente está a su alcance. El mayor capital que tiene Paraguay son las personas (exceptuando a los políticos por supuesto).

Si alguien recibe una gran cantidad de oportunidades debe utilizar esa posición de privilegio para generar oportunidades para otros, de otra manera está contribuyendo con la injusticia social.”

Ha demostrado que con algo aparentemente sencillo como la música se pueden cambiar muchas vidas, ¿qué podemos hacer en nuestro día a día para ayudar a niños que se puedan encontrar en la misma situación?

Lo primero que cada uno puede hacer, es no ser indiferente a la situación social de aquellos que se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad y menos favorecidos por la sociedad. Nuestra sociedad siempre tiende a acumular las oportunidades solamente hacia un determinado sector o grupo. Esa acumulación exagerada se convierte en privilegios. Si alguien recibe una gran cantidad de oportunidades debe utilizar esa posición de privilegio para generar oportunidades para otros, de otra manera está contribuyendo a la injusticia social.

Después de esta palabras que suenan a retórica vacía, a un pensamiento demasiado general, me animo a decir que cualquiera puede hacer mucho por mejorar la condición de niños que se encuentran en riesgo de exclusión social. Desde acciones a nivel de políticas, eligiendo mejor a las personas que dirigen nuestros países —no solo pensando en lo que más me conviene a mí o a mi sector, sino a mi comunidad—; hasta acciones a niveles más específicos. Por ejemplo, que cada vez que uno compre un libro o un juguete, en vez de hacerse con el súper juguete del ultimo personaje que sale en la televisión, compre un juguete más simple y didáctico, y compre otro similar para otro niño que no lo tiene.

Así como estas, existen muchísimas otras acciones que cada uno puede hacer, según les parezca mejor (no soy de dar recetas preestablecidas). Lo importante es no ser indiferente, no conformarse con esa realidad, tener la iniciativa de hacer algo y emprender una acción conforme a lo que dicta su corazón.

Actualmente se encuentran en Portland, OR, USA con un grupo de la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura para presentarse en un importante evento relacionado a la innovación y el emprendedurismo.

La Orquesta de Cateura ha sido invitada para presentarse en los próximos meses en eventos de la misma naturaleza en Idaho, USA, Barcelona, España, Tel Aviv, Israel, Vancouver, Regina en Canada y Porto Alegre, Brasil.

La Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura se presentó el fin de semana pasado en el Festival de Música de Curitiba, Brasil, en el Teatro Guaira, ante un marco de 2.000 personas que colmaron la sala a su máxima capacidad.

Esta agrupación está conformada por jóvenes y niños de la comunidad de Cateura, Asunción, así como por algunos jóvenes de otras comunidades cercanas, interesados en vivir la experiencia de conformar esta Orquesta. La característica distintiva del grupo es la interpretación de obras musicales con instrumentos reciclados, fabricados a partir de Residuos Sólidos Domiciliarios, en el Taller de Lutería que posee el grupo en Cateura, donde jóvenes lutieres y padres de familia, (ex gancheros) tuvieron la ingeniosa idea de emplear restos de “basura” para elaborar instrumentos que emitieran sonidos musicales. Los instrumentos que ejecutan imitan a violines, violas, cellos, contrabajos, guitarras, flautas, saxofones e instrumentos de percusión, pero construidos con basura.

Los Miembros del grupo musical Son:
Director: Favio Hernán Chávez Morán
Violinistas: Tania Vera, Ada Maribel Ríos, María Ríos, Nathalia Domínguez, Marcio Weber, María de los Ángeles Rodríguez, Celeste Fleitas, Amara Rojas, Vannina Rojas, Cinthia Servin, Emmanuel Insfran, Rossana Villaba, Lucía Villalba, Daniela Villalba, Marilyn Villaba.
Viola: Valencia Báez, Estela León, Valeria Candia, Estrella Melgarejo, Gabriela Acosta.
Cello: Noelia Ríos, Gerardo Ortíz, Azucena Azcona.
Contrabajo: Brandon Cobone, Leonardo Ortíz, Renato Azcona, Sergio Ascurra.
Flautista: Fabio Ortiz, Sofía Franco, Alejandro Melgarejo.
Saxofonista: Isaac Armoa, Ángel Riveros, Evelyn Riveros, Estefania Ayala.
Trompetista: Juan José Martínez, Fernando Maldonado.
Percusión: Junior Aguilera, Carlos Rolón, Nicolás Frutos.

 

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