Carta abierta al Presidente de Argentina Dr. Alberto Fernández con una propuesta a evaluar

Señor Presidente Alberto Fernández le escribo luego de leer las cifras de Argentinos que reciben planes sociales.

Vi que los hay de varios tipos. Son tantos que sentí un profundo dolor y angustia por quienes lo deben recibir porque se quedaron sin trabajo, con familia que mantener y sin posibilidades, quizás, de conseguir un ingreso con su esfuerzo y conocimientos. El que no vivió una situación similar no sabe lo que se siente.

Si además del dolor y la angustia de estar desocupado y ver un futuro incierto le agregamos el maltrato de una sociedad que ve en ellos a “Vagos o Parásitos” el dolor es mayor. Es probable que también haya gente que cree que es el estado quien debe mantenerlos y que lo vengan haciendo desde hace mucho tiempo a través de los diferentes planes sociales.

Es probable que familias enteras reciban este beneficio y alcancen a sumas mensuales considerablemente superiores a la que ganan otros trabajando y sin dudas mucho más de lo que lleva a su casa un jubilado que aporto toda su vida y más años, quizás, de lo que indica la ley. Dudaba si escribirle estas líneas o ser cómplice con mi silencio por temor a las críticas de algunos que les molesta que hablen de que “Debe trabajar el hombre para ganarse su pan pues la miseria en su afán de penetrar de mil modos, golpea en la puerta de todos y entra en la del haragán” (José Hernández-Martín Fierro).

Se me ocurrió que se podría aliviar la angustia de todos, excepto los enfermos, discapacitados y adultos que no pudieron pagar los aportes correspondientes para tener su jubilación, Capacitando a todos los que tienen planes, en oficios o tecnicaturas que tanta necesitamos en el país, máximo considerando los necesarios conocimientos imprescindibles en esta etapa donde la tecnología requiere de profesionales especializados.

No se trata de oficios de mucho tiempo de aprendizaje. Estoy refiriéndome a cursos de seis meses a un año máximo de tiempo que podrían ofrecer todos los municipios del país no menos de 50 priorizando los que más se requiere en la zona. Luego de aprobado el curso, se le provea de los elementos necesarios para trabajar y continuar con el aporte del plan por unos meses más, quizás tres meses, pagándoles el plan social hasta que se inserten en la sociedad solo o como cooperativas de trabajo, de servicios o en alguna empresa.

El beneficiario del plan debe saber que tiene la oportunidad que muchos desearían tener para ganarse el pan. Que es solo por un tiempo
establecido para recibirse y ubicarse. Que una vez cumplido el plan se le retira. He visto más de setenta oficios o carreras cortas sumamente interesantes y necesarias.

El campo de acción es importante. La demanda es importante y la oferta escasa lo que garantiza trabajo seguro y de buen ingreso.

Si se implementara esta obligación tanto del Estado capacitando y de los beneficiarios de planes capacitándose y trabajando con sus conocimientos, creo que en dos años se podría reducir sustancialmente la cantidad de gente que depende de un plan social lo que redundaría en reducir el gasto del Estado permitiendo apoyar el desarrollo del país. Y aunque no lo crean, la tan requerida justicia para los jubilados se podría hacer realidad mejorando sustancialmente sus haberes y beneficios que bien ganado lo tienen.

En definitiva beneficiosos para todos. Si se mantiene esta ecuación de más gente con planes sociales y menos aportando para cumplir con los gastos del Estado, se agravará la situación con un posible final que no creo que a nadie le interese. Espero que este aporte sea de utilidad y los profesionales del tema lo hagan realidad.

Desde mi querida Mendoza Lo saludo con mi mayor respeto y consideración.

Juan José Fugazzotto-DNI 8157988

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