Cómo solucionar problemas de sueño en adolescentes

Los trastornos a la hora del descanso son cada vez más fecuentes en jóvenes. Cuáles son los factores que hay que tener en cuenta.

En una sociedad en la que los chicos son tratados cada vez más como adultos, con responsabilidades, horarios a cumplir y actividades que muchas veces los estresan, la recomendación médica de dormir 8 horas diarias se ha vuelto, casi un sueño, incluso para los más chicos de la casa.

En una entrevista, el médico neurólogo, Rodrigo Santamarina, destacó que el sueño fisiológico en adolescentes es un tema de consulta frecuente, incluso desde la niñez. La preocupación sobre la cantidad y calidad de las horas de sueño está siempre presente.

Lograr un buen descanso

Nada como la sensación de despertarse y sentirse renovado. Para alcanzar esta calidad en el descanso y que el sueño sea reparador, las 5 etapas que lo componen deben repetirse cíclicamente en el transcurso de la noche hasta que uno se despierta.

«Debemos tener en cuenta que a lo largo de la vida la duración de estos períodos se va modificando conforme el individuo va pasando de la niñez a la adolescencia. Los niños más chicos tienen sueños con etapas más largas. Esas etapas se van acortando a medida que el chico crece y se acerca a la adultez”, explicó el especialista.

Los estadios del sueño

1) Sueño liviano. Los ojos se mueven lentamente y la actividad muscular se enlentece.

2) El movimiento de ojos se detiene y las ondas cerebrales se vuelven lentas.

3: Las ondas cerebrales se tornan extremadamente pausadas y se intercalan con ondas rápidas.

4) Cuando una persona está en sueño profundo, despertarlo es casi imposible.

5) Período REM, por sus siglas en inglés, Movimiento Rápido de Ojos,  respiración rápida, irregular y superficial los ojos se agitan rápidamente y los músculos prácticamente se paralizan. En este período se produce la “ensoñación”.

Ante la consulta de adolescentes y niños que manifiestan despertarse más cansados de lo que se acostaron, Santamarina reafirmó la importancia de respetar la cantidad de horas de sueño. “Lo ideal es descansar, por lo menos, unas 6 u 8 horas seguidas. Y hay que tratar de que el horario de ir a dormir sea, más o menos, rutinario”. Además de destacar que en las horas previas a dormir no se recomienda realizar actividades que los tensionen, como acostarlos con celular, Tablet, jueguitos electrónicos, películas, etc.

Sueño adolescente

A diferencia de los niños y de los adultos, los adolescentes tienen una condición biológica diferente en cuanto al sueño. Esto se debe a que, la melatonina (hormona que se cree es una de las principales responsables de la regulación del sueño) que se secreta al atardecer, indicándole al cerebro que debe comenzar a prepararse para el descanso nocturno, desde la pubertad y hasta aproximadamente los 21 años, se libera al organismo cuando ya es de noche. Por lo tanto, los jóvenes no sienten sueño hasta más tarde que el resto de las personas, y tienden a quedarse despiertos por más tiempo.

Por esta misma razón muchos países están analizando la posibilidad de modificar el horario de ingreso a las escuelas secundarias. La idea es poder dejar dormir a los chicos un poco más y de esta forma evitar el declive en el rendimiento escolar a causa del cansancio que manifiestan los estudiantes, según da a conocer la Academia Norteamericana de Pediatría.

Siesta mendocina: ¿sí o no?

“Está demostrado en los últimos estudios que la siesta hace bien”, enfatiza el neurólogo ante la pregunta de “Coco” Gras. Lo que si se debe tener presente es que debemos controlar el tiempo de duración. Lo recomendable es hacer una pausa de, como máximo, entre 40 y 60 minutos diarios. Los únicos autorizados a dormir mucho más son los niños. Los beneficios del descanso luego del almuerzo son muchos, siempre y cuando no atenten contra el sueño nocturno, que es el más importante.

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