Compró la casa de Goebbels para exhibir sus escombros

El artista Gregor Schneider demolerá parcialmente la casa del preboste nazi como homenaje a las víctimas

Compra la casa de Goebbels y exhibe sus escombros en Varsovia y Berlín

 

El artista alemán conocido por sus inquietantes esculturas espaciales Gregor Schneider (1969) ha comprado la casa natal del ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels para en parte demolerla y exhibir sus escombros en Varsovia: «El trabajo es para recordar y advertir», declaró Schneider a la agencia DPA confirmando la publicación del diario Die Welt.

Schneider ha subrayado que el proyecto no tiene objetivos comerciales y según sus propias declaraciones, compró en 2013 la casa en Rheydt -cerca de Mönchengladbach- después de descubrir un anuncio en un portal inmobiliario. Ahora, la casa «está en buenas manos. Sería inconcebible -comenta el artista- que se convirtiera en un punto de encuentro de la derecha radical».

La libertad del arte

Compra la casa de Goebbels y exhibe sus escombros en Varsovia y Berlín

Schneider encuentra que no está bien que gente se mude a una casa como ésta sin conocer su historia. El municipio de Mönchengladbach ha confirmado los orígenes de la casa natal del nazi: Goebbels nació aquí 1897. El artista transportará a finales de noviembre los escombros de la casa en un camión para exhibirlos frente a la galería nacional Zacheta. Después, el camión hará una parada en la Volksbühne, el teatro berlinés. Según la portavoz de Zacheta Marta Mis-Michalska, la galería confía que un artista del nivel de Schneider no busca efectos sensacionalistas sino que expresar algo: «Como galería apoyamos sobretodo la libertad del arte», ha indicado Mis-Michalska.

Schneider -también original de Rheydt-, ganador del León de Oro en la Bienal de Venecia en 2001, inaugura así públicamente su nuevo proyecto. Todos ellos provocadores y en el espacio público. En el verano pasado hizo desaparecer completamente una sinagoga en Pulheim cerca de Colonia tras una fachada de monótonos apartamentos. La casa de oración judía fue una de las pocas sinagogas que quedaron en pie durante los progromos nazis de 1938. Según Schneider, la casa de Goebbels en Rheydt existe sólo «como esqueleto» y un derribo completo no es posible ya que las casas vecinas podrían colapsar. Es consciente de la gran responsabilidad que implica haber comprado la casa: «Es una gran tarea que también me pesa», ha dicho agregando que «este es un lugar de parto, pero por razones históricas se ha transformado en un lugar del crímen». Se trata finalmente, de recordar a las millones de víctimas de la dictadura nazi; en Varsovia desea mostrar un «gesto inequívoco» en este sentido.

Nadie decía nada

En el marco de su proyecto para la bienal de Venecia recibió las primeras informaciones acerca de esta casa y comenzó su investigación que lo llevaron a concluir que durante 30 años trabajó en las inmediaciones del vecindario de la casa de Goebbels. Nadie sabía nada -o no decía nada- acerca de la historia de esta casa.

Las obras espaciales de Schneider han sido siempre políticamente sensibles, chocantes y muchas veces temibles. En verano, el alcalde de Duisburgo Sören Link detuvo el proyecto «Totlast» un sistema de túneles que debía construirse en el museo de Lehmbruck. La obra debía recordar la Love Parade de 2010 en que murieron 21 personas debido a que la salidas de emergencia eran demasiado angostas.

El artista estudió entre 1989 y 1992 en las academias de arte de Dusseldorf y Münster, así como en la escuela de bellas artes de Hamburgo. Luego de residencias artísticas en Copenhague y Amsterdam, fue contratado como profesor de escultura, en 2009 por la Universidad de las Artes de Berlín y en 2012 en la Academia de artes visuales de Múnich. Con apenas 16 años inauguró su primera exposición titulada «Contrariedad púber» (Pubertäre Verstimmung). en la Galería Kontrast de Mönchengladbach. Desde los años 90 trabaja Schneider con escultura espacial en galerías y museos de Europa.

Bienal de Venecia

El artista ganó el León de oro en la 49a bienal de Venecia con la exposición individual «Totes Haus u r Venedig 2001». Udo Kittelmann, director del círculo de artistas de Viena invitó por aquel entonces a Schneider a participar en el pabellón alemán de la muestra. El artistatransportó 24 habitaciones en 100 paquetes con un peso total de 150 toneladas transportados por barco desde Rheydt hasta Venecia. La (re)construcción de la casa muerta duró tres meses. En 2003 su «Totes Haus u r» fue exhibida durante un año en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles (MOCA).

Zacheta, el gran museo polaco de arte contemporáneo

La Galería Zacheta está situada en el centro de Varsovia, y ocupa un edificio singular de corte clásico, obra del arquitecto Stefan Szyller, e inaugurado en 1900, para albergar la primera sociedad de defensa de las artes que había nacido a mediados del siglo XIX después de arduas negociaciones con los gobernantes rusos. Las colecciones estatales de arte contemporáneo se custodian en ese maravilloso palacio rodeado de jardines en los que los escombros de la casa de Goebbels tratarán de rescatar la historia de las víctimas y hacer reflexionar sobre la dictadura nazi.
El proyecto de Schneider llega, además, a una ciudad que acaba de inaugurar el nuevo Museo Judío, tal vez el más ambicioso proyecto europeo actual, un centro que, más allá del Holocausto, se dedica a relatar la vida (y no la muerte solo) de los millones de judíos que vivieron en Polonia durante mil años.

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