Con bloques de madera construyen un barrio

Se trata de un proyecto piloto en Andacollo que utiliza los descartes del aserradero de Corfone en Aluminé. Tienen un costo de 202.000 pesos y 55 metros cuadrados.

Están pensadas particularmente para la precordillera, de donde se nutre de los materiales “madre” para su construcción: la madera y la piedra laja. Pero el barrio de diez casas que levanta la Corporación Forestal Neuquina (Corfone) en Andacollo para el Instituto Provincial de la Vivienda y Urbanismo (IPVU), a manera de muestra y prueba piloto, aparece como una interesante alternativa para cubrir con menores costos la sensible necesidad de la vivienda, en toda la región.

El elemento novedoso de la propuesta es el bloque de madera de pino ponderosa, de los bosques cultivados de Corfone, que se elaboran con material de descarte –que hasta ahora en el mejor de los casos se lo utiliza para la industria de base, consecuentemente con un muy bajo beneficio económico–, en el renovado aserradero de Abra Ancha, en Aluminé. (Ver recuadro)

Las casas son el motivo central de esta nota, pero son sólo una expresión más del nuevo perfil productivo que desde la subsecretaría de Producción se le está dando a los aserraderos de Corfone. En este caso con el involucramiento protagónico del IPVU.

“Una premisa sustancial es que con el bloque de madera para construir vivienda le estamos dando un valor agregado a la producción de los aserraderos, teniendo en cuenta que se hace aprovechando el material de raleo, de descarte. Son tramos cortos, no pesados, de árboles pequeños”, dijo Marcelo Sanpablo, vicepresidente del IPVU.

“Hasta ahora esta madera se destinaba a insumos para la actividad frutícola: embalajes, tacos para palets. El bloque para vivienda es un producto simple, pero con mucho valor agregado. Lo estamos duplicando y además se aporta a un tema de alto requerimiento como en el habitacional”, señaló el subsecretario de Producción, Javier van Houtte.

El bloque de madera tiene unos 35 centímetros de largo y se apela a un diseño con encastres y la traba en cada “pared”. Se utilizan listones y clavos para asegurar la fortaleza.

“Los bloques son sometidos a tratamientos para fortalecerlos ante el rigor del clima, los hongos y otros factores. En las uniones se coloca un sellador. En la zona de la precordillera, por sus características principalmente de presencia de humedad, la madera tiene un mayor rendimiento”, comentó la arquitecta Gladys Campanario, directora de Evaluación de Proyectos del IPVU.

Los funcionarios explicaron que las casas se montan sobre una platea de hormigón, tiene techo de chapa y la estructura interna y externa se protege con aislaciones termohidrófugas.

El piso es de cerámica “y los sectores de núcleo húmedo, baño y cocina, se revisten con piedra laja. También la estufa a leña y otros lugares tienen otro material que asegure durabilidad ante un uso más intensivo o exigente”, comentó Campanario.

Las diez casas de Andacollo ya tienen sus preadjudicatarios designados por el municipio. Se hacen en terrenos cedidos por la comuna y tienen comedor, cocina, dos dormitorios y baño –con sanitarios y grifería–, en 55 m2. Se entregarán con cocina, calefactor y bomba elevadora de agua. El costo es de 202.000 pesos.

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