Conducían alcoholizados

Asesinos al volante, no puede llamarseles de otra manera a María Mónica Vicentin, propietaria del auto siniestrado, y su novio, Guillermo Alejandro Luna, quien habría estado al comando del rodado y volcaron el Citroen C3 en la madrugada de este último domingo, en la vuelta de El Tropezón, producto de una fuerte ingesta de alcohol, tal lo determinó el test de alcoholemia, arrojó resultados positivo para ambos. Vicentin tenía 1,7 gramos de alcohol en sangre y su novio, Luna 1,4.

Este incidente no se hubiera producido  si quienes ejercen justicia no fueran tan benévolos con los delincuentes y los dejan en libertad para que continuen produciendo daños a  la comunidad. Guillermo Alejandro Luna, posee “dos causas pendientes”, por los mismos motivos, en la  que estuvo con pulsera magnética.

Ahora por conducir alcoholizado, junto a la madre de los niños lesionados e internados en la UTI del Schestakow, que le habría cedido el auto de su propiedad para que maneje habría producido el incidente. La niña que fue rescatada por los efectivos policiales bajo el Citroen C 3 se debate entre la vida y la muerte.

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