Consejos para viajar en la ruta en Semana Santa

Consejos para viajar en la ruta en Semana Santa

En estos días, habrá innumerables desplazamientos con largos recorridos, a los que se unirán a los trayectos cortos en destino y es momento de estar en alerta del aumento de la probabilidad de sufrir fallas mecánicas.

Antes de comenzar el viaje de ida o de retorno a casa, se recomienda consultar el estado del tráfico y los puntos conflictivos, evitando las horas de mayor congestión, preparando rutas alternativas en caso de grandes retenciones. Junto al riesgo de demoras, también existe una mayor probabilidad de avería, ya que vamos a circular con el coche más cargado, con un mayor esfuerzo del motor, y con el riesgo de paradas frecuentes por el volumen de coches.

Para disminuir las posibilidades de sufrir una falla mecánica en nuestro vehículo, se recomienda hacer una revisión básica para verificar el estado de batería, neumáticos, líquidos, luces o estado de dirección y frenos. Ya que debido a la crisis económica, los usuarios reconocen que ahora demoran más de la cuenta el cambio de neumáticos o las revisiones periódicas de mantenimiento, lo que tiene como consecuencia un aumento del número de problemas mecánicos.

No obstante, seguir una serie de recomendaciones mejora la seguridad del rodado, y evita empezar un viaje con problemas.

12 consejos para viajar en la ruta en Semana Santa

Comprueba los niveles del vehículo (aceite y anticongelante del radiador), batería, neumáticos (presión y banda de rodadura), y sistemas de limpiado (escobillas y líquido limpiaparabrisas). Chequea los elementos obligatorios como botiquín, matafuego, triángulo de emergencia, chaleco reflectante, así como rueda de auxilio, gato, herramientas, fusibles de repuesto, lámparas…

Programá el viaje y evita las horas de posibles congestiones.

Descansá antes de salir. Si inicias el viaje después de una jornada laboral, vas a conducir muy fatigado, aumentando el riesgo de accidente.

Reparte la carga de forma homogénea, asegurándote que no dejás objetos sueltos que pueden salir despedidos en caso de una frenada o impacto. Tampoco los animales deben viajar sueltos.

No realices una conducción continuada durante mucho tiempo. Descansá cada dos horas o 200 kilómetros como mucho.

Nunca bebas alcohol si vas a conducir, respetá las normas y dispón de sistemas de retención para todos los ocupantes SIEMPRE.

Mantén siempre la distancia de seguridad, circula siempre por tu derecha, excepto para adelantar, volviendo lo antes posible a tu carril.

Anticípate a las posibles situaciones de peligro con tiempo suficiente, e indícalo al resto de los conductores.

Recuerda que al final de los trayectos aumenta el riesgo: fatiga acumulada del viaje, ganas de llegar al destino, posibles retenciones en las entradas, noche…

No descuides nunca tu seguridad, ni siquiera en los recorridos cortos, por mucho que conozcas la ruta: muchos accidentes se producen en el destino, en pequeños recorridos donde nos confiamos, y donde el peligro siempre está presente.

Si vas a conducir de noche, debes ser consciente de la fatiga provocada por la carga de atención que supone una menor visibilidad. Revisa los faros, adapta su altura a la carga del vehículo, y aumenta la distancia de seguridad. Ante el primer síntoma de cansancio, para y descansa el tiempo necesario.

En caso de observar o sufrir un accidente, recuerda la conducta PAS: protegerte de nuevos riesgos, avisar a las emergencias y socorrer a los heridos en los casos de extrema gravedad. Y Buen Viaje.

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