Conservemos el CeNARD como polo de desarrollo deportivo

Con el discutible argumento del crecimiento deportivo que necesita el alto rendimiento argentino, se pretende disfrazar un millonario negocio inmobiliario, esta vez en detrimento de las instalaciones del CeNARD (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) en las que se invirtieron durante 29 años mucho esfuerzo y dinero.

El jefe de Gobierno, Rodríguez Larreta, y el Presidente del COI, Gerardo Werthein, pretenden quedarse con las 11 hectáreas que ocupa hoy el CeNARD. Es obvio que este predio, ubicado estratégicamente al lado del Tiro Federal, recientemente confiscado por las autoridades de la Ciudad para realizar diversas construcciones, sería el complemento ideal de más de 20 hectáreas a escasos 200 metros del río, sin dudas las tierras más caras y más aptas para viviendas de lujo en Capital.

El CeNARD, inaugurado en 1989, fue incorporando hasta la actualidad diversas instalaciones y reúne muy buenas condiciones para el entrenamiento de diversas disciplinas. Actualmente -entre otros lugares- cuenta con: dos pistas de atletismo sintéticas; un estadio cubierto, apto para partidos internacionales de voleibol, hándbol y básquetbol; una cancha reglamentaria de fútbol; una cancha sintética de hockey (con su alfombra recientemente renovada); un natatorio de características olímpicas; un patinódromo; una zona de deportes de playa; seis canchas de tenis de piso duro; dos modernos gimnasios de musculación y complementos; un gimnasio de boxeo, un gimnasio con piso flotante para entrenamiento y partidos de voleibol y hándbol; cinco mini gimnasios para la práctica de yudo, taekwondo, karate, lucha y tenis de mesa; dos frontones cubiertos para pelota a paleta; un gimnasio -inaugurado el año pasado -para entrenamiento y competencia de gimnasia artística y rítmica; laboratorio de biomecánica, de fisiología (ambos con instrumental de última generación), ocho vestuarios; un cine-teatro con capacidad para 4.000 personas: un comedor para 800 comensales; un edificio de alojamiento para 200 personas; un edificio de cuatro plantas donde funcionan las oficinas de la Secretaría de Deportes de la Nación, más múltiples instalaciones menores complementarias.

La pregunta es ¿que se hará con todo lo existente en el CeNARD? ¿Acaso piensan destruir las instalaciones descriptas, cuyo valor aproximado es de 12 millones de dólares, para construir en su lugar sofisticadas torres tipo Puerto Madero? Debe considerarse que el predio del CeNARD no es propiedad ni de CABA, ni del Comité Olímpico, ideólogos de este emprendimiento.

El CeNARD se ubica en un predio perteneciente históricamente al Ministerio de Educación, y esperemos entonces que las actuales autoridades de la Secretaría de Deportes, tengan la firmeza para oponerse con los argumentos pertinentes a tal despropósito.

El sentido común y el criterio adecuado indicarían que se debería conservar el CeNARD como polo de desarrollo deportivo en la zona norte de la Ciudad, y aprovechar parte de las instalaciones que se construirán en la zona sur con motivo de los Juegos Olímpicos de la Juventud para generar allí otro motor de desarrollo deportivo. Una ciudad multitudinaria, cosmopolita y pujante como Buenos Aires así lo reclama.

Por Luis B.Barrionuevo-luisbrunob@hotmail.com

Mentor y primer Director del CeNARD

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