«Cuando un amigo se va»

*Falleció el destacado folclorista Mariano Cacace.

Sus restos son velados en avenida 9 de Julio 242 Cochería Rosatto, y serán sepultados a las 17.00 en el cementerio central.

Parafraseando a Alberto Cortéz, y como nuestro homenaje recordamos a nuestro querido amigo Mariano que a tantos escenarios llevó nuestra música cuyana, manteniendo viva nuestra cuyanía.

«Cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo. cuando un amigo se va queda un tizón encendido que no se puede apagar ni con las aguas de un río. Cuando un amigo se va una estrella se ha perdido la que ilumina el lugar donde hay un niño dormido. Cuando un amigo se va se detienen los caminos y se empieza a revelar el duende manso del vino. Cuando un amigo se va queda un terreno baldío que quiere el tiempo llenar con las piedras del hastío. Cuando un amigo se va se queda un árbol caído que ya no vuelve a brotar porque el viento lo ha vencido. Cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo».

Mariano siempre te recordaremos, como en el primer día que te escuchamos y nos cautivaste con tu música y tus canciones que nos llegaban al corazón. Gracias por tu legado lleno de alegría y esperanza de cuyanizar al país, trabajo que llevabas adelante desde hace 30 años, y es cierto «Nosotros nos iremos llendo, pero la tonada jamás morirá» y algún día de estos nos encontraremos para compartir nuevamente, juntos esas maravillosas veladas, donde seducías con esa alma de amigo leal, soñador, bohemio y siempre tan querido por todos los auditorios donde llevabas tu presencia para que se transformara una fiesta, por que siempre había un antes y un después de que te pararas sobre el escenario y comenzaras a hacer oir tu viola y tu voz.

A partir de ahora el cielo estará de fiesta para recibirte con todo ese amor que prodigaste a lo largo y ancho del país. Extrañaremos su presencia física, pero nos hemos quedado con una parte tuya, tus canciones que marcaron tu paso por la vida de este querido San Rafael, si hasta todavía recuerdo a tu padre Simeón,o cuando te casaste, cuando tuviste tus hijos, o tus visitas fugaces en la Bodega que gerenciabamos de la cual tu padre era nuestro capatáz, hombre incanzable, honesto y leal como tu, que seguro mamaste de tus padres la hombría de bien, que a diario ponías de manifiesto.

* por Roberto M. Berdugo para Día del Sur Noticias

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