Cuñados y Bodegueros: Dos mendocinos en San Rafael

Cuñados y Bodegueros: Dos mendocinos en San Rafael

Hoy María Elena Izuel nos continua adentrando en la historia de San Rafael, en esta oportunidad con la Bodega de Melitón Arroyo.

Melitón Arroyo, fue hijo de don Pedro Melitón Arroyo y de Sara Villanueva, era el mayor de 9 hermanos. Nació en Mendoza, posiblemente en 1872, estudió abogacía en la Universidad de Buenos Aires.

Ingresó muy joven a la magistratura, desempeñando funciones de Juez, fiscal de Cámara, Asesor de gobierno, Camarista, Ministro de la Suprema Corte de Justicia y Ministro de Gobierno, en 1904, durante el gobierno de Galigniana Segura. Era sobrino de don Elías Villanueva, también gobernador de Mendoza y luego volvió a ocupar el cargo durante la gobernación de don Francisco Álvarez en 1916.

Fue también Senador Provincial, Juez Federal, Camarista federal, etc. Ocupó la presidencia de la comisión pro-monumento al General San Martín y fue así que en 1904 se inauguró, en la plaza Cobos, nombre que se le daba a la plaza por el introductor del álamo en Mendoza, actual Plaza San Martín, el hermoso monumento en memoria del Padre de la Patria.

También su padre, don Pedro Arroyo, que era mendocino, tuvo una larga y distinguida actuación pública. Fue diputado y Senador de la H. Legislatura, en distintas oportunidades. Director del Banco de la Provincia. Miembro del Consejo de Irrigación y del de Educación, como también del consejo Provincial de Higiene, se dedicó a la vitivinicultura, siendo un eficaz propulsor de esa industria. Cuando se habla de la evolución de la vitivinicultura en Mendoza no nos podemos olvidar de don Pedro Melitón Arroyo.

Las tierras de San Rafael se publicitaban mucho en Mendoza y Melitón, el hijo, decidió adquirir tierras en esta zona, se hablaba tanto de las bondades y feracidad de los suelos que decidió probar suerte.

Contrajo matrimonio con doña Rosario Tabanera y tuvieron 7 hijos.

Junto con su cuñado don Abelardo Tabanera compraron gran cantidad de tierras, en Rama Caída, para destinarlas a viñedos.

A una de las propiedades la llamó La Primavera, estaba ubicada en la esquina de calle

Ejército de Los Andes con calle La Bodega, donde hoy está el Club Rincón del Atuel, lugar que sigue conociéndose con ese nombre. Bajo el tinglado que construyó el Club, se hallan las antiguas piletas de la Bodega, que ya existía cuando él adquirió las tierras en 1910, se cuenta que esta bodega la habrían construido unos italianos.

En esa Bodega tuvo como administrador a don Rodolfo Castro Toro. Años después vendió “La Primavera” a don Daniel Bustelo, quien la trabajó durante mucho tiempo. Posteriormente fue vendida y los dueños no querían la Bodega por lo que la desmantelaron y don Waldino “Tito” Chimeno, en la década del 40, adquirió parte del techo que era de pinotea,.

De la gran Bodega quedaron las paredes y las piletas, lugar donde fue luego construido el salón del Club Rincón del Atuel.

 

BODEGA DE ABELARDO TABANERA

Abelardo Tabanera fue hermano del ya nombrado Ezequiel, nació en Mendoza y estudió Ingeniería. Durante el año 1892, levantó los planos de la zona limítrofe con San Juan, donde existía un litigio con Mendoza.

Se asoció con don Melitón Arroyo, quien era su cuñado, pues estaba casado con una hermana, doña Rosario Tabanera y compraron, en Rama Caída, tierras regadas por los Canales Gutiérrez, Rama Caída y Cubillos para destinarlas a viñedos. Dividieron la tierra en propiedades de mediana extensión e iniciaron la colonización.

Don Abelardo también colonizó las tierras de lo que hoy es hoy Colonia Bombal y Tabanera y en Cañada Seca, sobre el canal Regueira, la Tabanerina.

Tuvo varios hijos, uno de ellos Rafael, fue el abuelo del profesor Raúl Tabanera. Según datos aportados por antiguos vecinos, en Bombal y Tabanera, había levantado una Bodega que después fue adquirida por un Sr. Pomasky, en estos momentos está cerrada.

Otros datos que me aportaron es que en B° Constitución, había una bodega de la Sociedad Bombal y Tabanera, pero debieron cerrar sus puertas, porque no les fue bien con la ventas, dicen que se fundieron.

Prof. María Elena Izuel

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