Denunciaron por maltrato al Hogar «Casa de Reposo»

Denunciaron en la Comisaría 8º este 28 de julio por la noche, por maltrato  al geriátrico-hogar «Casa de Reposo» de Independencia 519 de San Rafael.

Los familiares de una persona que estaba al cuidado de los propietarios del geriátrico-hogar «Casa de Reposo» ubicado en Independencia 519 de esta ciudad, denunciaron en la Comisaría 8º este viernes por la noche, por maltrato a un mayor, que sería mala atención a  una mujer de 80 años (P.S.). Los denunciantes señalan que el lugar es una casa de familia que ha sido transformado en un lugar para atención de adultos mayores. El lugar en cuestión es el mismo domicilio, donde esta última semana, dieron cuenta de la desaparición «voluntaria» de dos personas de 55 y 47 años, que estaban alojados hacía cuatro meses. Posteriormente aparecieron.

Nos expresaron integrantes del núcleo familiar, que en las visitas periódicas que realizaban, habían notado un desmejoramiento de la abuela, y que se habían producido diversas escaras en el cuerpo (heridas en la piel) que no eran atendidas según ellos.

Relataron que además la persona se presentaba frente a sus hijos y nietos bastante temerosa, debido al trato que habría estado recibiendo en el lugar, por el cual cobraban la suma de $ 30 mil mensuales, otorgando únicamente un recibo sin valor legal, en vez de una factura, como debiera ser.

Otra cosa que notaron es la incorporación de varios jóvenes, que habían reemplazado a personas de mayor edad que eran quienes atendían a los internados. Señalaron que aparecían como inexpertos para el servicio que debían brindar a los internados. Sobre los Médicos que deberían atender a quienes presentan alguna dolencia o problema de salud, concurría, dicen una mujer que no pudieron precisar si era una profesional de la salud.

Ante toda la problemática que presentaba decidieron trasladar el mismo 28 de julio último, luego de 8 meses a la persona a otro Geriátrico, «y  ya ha presentado una importante mejoría, cambió el semblante y se siente en mejores condiciones».

Consultados sobre quién o quiénes eran los propietarios de la «Casa de Reposo» señalaron que una mujer, Laura Guaigua, era la que se encargaba de todo, incluso ella les cobraba.

 

 

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