Divergencias por el nuevo Código Civil

Para el Diputado Nacional Massista Gilberto Alegre “Este Gobierno carece de autoridad para sancionar un nuevo Código Civil”. En tanto para el secretario de Justicia, Julián Álvarez,»El nuevo Código Civil busca resolver la vida cotidiana de los argentinos».

Para el Diputado Nacional Massista Gilberto Alegre a pocas horas de que la Cámara de Diputados vote la reforma del Código Civil y Comercial y después de que el secretario de Justicia, Julián Álvarez admitiera que la iniciativa impulsada por el  oficialismo «puede tener problemas internos, que por ahí nos damos cuenta con el tiempo».

El legislador por el Frente Renovador, expresó que “un gobierno que creció durante muchos años a tasas chinas, que lleva al país al default y consigue que un juzgado extranjero nos declare en desacato, carece de autoridad para sancionar un nuevo Código que debe regir las relaciones privadas, civiles y comerciales de las próximas generaciones”.

El secretario de Justicia, Julián Álvarez, se refirió así a la normativa que que se debatirá mañana en la Cámara de Diputados, y señaló que plantea «el cambio institucional más grande» en el último siglo y medio, al recordar que la actual norma data de 1869.

El funcionario Nacional en tanto explicó que “tenemos un código civil de 1869, tiene 145 años, la Argentina intentó ocho veces cambiarlo. Cuatro desde la vuelta de la democracia y nunca pudo”.

“Hace tres años, estamos en un proceso con 100 expertos juristas que trabajaron en un primer anteproyecto, con más de 2.000 ponencias, con un debate que se realizó en todo el país, con media sanción en el Senado en diciembre del año pasado y ahora le toca el turno a la Cámara de Diputados de tratarlo”, enfatizó.

“Estamos muy contentos y esperando con ansias que se pueda sancionar y que la Argentina pueda tener después de más de 140 años una legislación que resuelva la vida cotidiana de los argentinos conforme al siglo XXI y no al siglo XIX como estamos hoy”, añadió.

El funcionario destacó que el código unificado «consta de más de 2.500 artículos que regulan todo el Derecho Civil y el Derecho Comercial», y lo definió como «la legislación más importante de la Argentina y el cambio institucional más grande que se hizo en los últimos 160 años».

«Las leyes regulan la vida de los seres humanos en la sociedad, la vida sucede y va teniendo un correlato formal; esto adecua el correlato formal a lo que sucede en la vida», manifestó.

El funcionario precisó que de aprobarse la reforma será más sencillo iniciar un trámite de divorcio ya que «no hace falta que pase un período de tiempo determinado, y que si uno de los dos miembros de la pareja no quiere seguir casado va a poder ir a la justicia y pedir la anulación del matrimonio».

«Es sencillo, se inicia el pedido de divorcio, luego se le da traslado a la otra parte y entonces ya el juez estaría en condiciones de dictar la sentencia porque no hay que presentar pruebas», añadió.

Además, el nuevo Código introduce un nuevo capítulo para aquellas personas que no deseen casarse pero sí vivir juntos: la «unión convivencial».

«Hoy tenés que probar el concubinato; ahora, si no te querés casar podés declarar una unión convivencial, que es un nuevo sistema con casi los mismos beneficios del matrimonio», afirmó Álvarez en declaraciones a canal A24.

El funcionario judicial destacó que en la reforma del nuevo Código «la adopción es un tema central» ya que «la Presidenta viene trabajando hace mucho tiempo para que este sistema funcione».

«El registro único de adoptantes que se creó hace cuatro años está funcionando y tiene 7.000 personas que quieren adoptar y hay miles de chicos en la Argentina, por eso no se explica cuál es la razón por la cual ese proceso tarda tanto tiempo y los nenes y nenas crecen en los hogares», apuntó Álvarez.

Y agregó: «El juez no tiene hoy la obligación de declarar en situación de adoptabilidad al bebé, por eso un bebé entra a un hogar y el juez tarda años en intentar revincularlo con la familia biológica».

Con la nueva normativa, «un juez tendrá la obligación de determinar junto con el hogar si (el niño) está en condiciones o no de vincularse con la familia biológica o en su defecto declararlo en situación de adoptabilidad en un plazo de entre 90 a 180 días».

«En este proceso judicial, el juez define la situación de adoptabilidad, se inscriben los padres en el registro único de adoptantes a los que previamente se realizó un informe social y psicológico, y se comienza el trámite de adopción simple o plena y esto se va notificar a la familia biológica, que es la que tendría que manifestar su voluntad en ese momento», aclaró

Temas relacionados