Doble urna: una de las especulaciones electorales

Implicaría que los mendocinos votemos en los próximos comicios candidatos a legisladores nacionales y postulantes a legisladores provinciales y concejales el mismo día, pero en urnas diferentes. El oficialismo dice que sería problemático, pero no lo rechaza taxativamente.

La «doble urna» es el chiche nuevo en el juego electoral mendocino. Implicaría que los mendocinos votemos en los próximos comicios candidatos a legisladores nacionales y postulantes a legisladores provinciales y concejales el mismo día, pero en urnas diferentes. Incluso, con sistemas distintos: una porción del electorado usaría el voto electrónico y el resto la tradicional boleta sábana de papel.

Todo está por verse, pero ninguna voz rechaza taxativamente la posibilidad. Menos, tratándose de radicales, quienes ya tienen experiencia en la doble urna.

Son prácticamente sus inventores. Ocurrió en 2005, durante la gobernación de Julio Cobos, cuando se reformó un artículo de la Constitución provincial para eliminar la indexación automática de los sueldos de los jueces en función de la inflación. En aquella oportunidad, hubo dos urnas, dos sobres y dos votos. Uno para los candidatos y otro para el «sí» y el «no» a la reforma.

Esa reforma ganó y es indudablemente el estímulo más importante para pensar en repetir la experiencia. Más en tiempos en que al Gobierno provincial, en términos electorales, parece convenirle tomar alguna distinta de la Nación.

La especulación se monta en algunos párrafos de la reforma electoral que trata la Legislatura, los cuales ha calificado de «intocables» el oficialismo, y en el profundo silencio del Poder Ejecutivo sobre las fechas de los próximos comicios.

La reforma en cuestión habilita al gobernador a convocar a elecciones «conjuntas» o «simultáneas». En ambos casos, se trataría de votar las categorías provinciales en las mismas fechas establecidas por la Nación (agosto y octubre), pero en el caso de ser «simultáneas», se votaría en todo acorde a lo que establezca el Gobierno Nacional, mientras que, si fueran «conjuntas», el Gobierno provincial podría imponer condiciones para la elección de legisladores provinciales y concejales.

«Problemático»

El chiche de la doble urna, de todos modos, tendría un camino muy difícil en esta oportunidad. La elección de este año es distinta a la de 2005. En aquella oportunidad, todo lo decidía Mendoza, pero ahora habría que salir a convencer a autoridades nacionales y jueces.

Los propios senadores y diputados radicales admiten la dificultad. «Sería difícil y problemático», afirma la propia tropa de Cornejo en la Legislatura, porque la doble urna tendría que contar con la aprobación del Ministerio del Interior y de la Justicia Federal.

«En Mendoza no se ha dado esta situación, siempre hemos ido en elecciones simultáneas con la Nación, con el régimen nacional, nunca en elecciones conjuntas», señaló uno de los legisladores de la UCR que interviene en las negociaciones con la oposición sobre la reforma electoral. «Si fuese un plan, debería estar más pulido», agregó, con honestidad brutal, el legislador consultado.

Sin embargo, el propio proyecto del oficialismo dice que, para el 30 por ciento de la ciudadanía, se aplicará el voto electrónico este año. Esa cláusula no sería posible de concretar si Cornejo convocara a elecciones simultáneas con la Nación, es decir, en la misma fecha y bajo el régimen nacional, que impone la boleta sábana de papel.

Con elecciones conjuntas, sí se podría hacer, y crecería entonces la chance de la doble urna. «La vieja ley nacional 15.262 (de simultaneidad de elecciones nacionales, provinciales y municipales) permite las dos opciones: conjuntas o simultáneas», aportó en este sentido una fuente del oficialismo.

Votación en Diputados

El misterio seguirá, tal vez, hasta después de que se trate la semana que viene el proyecto de reforma electoral en Diputados.

La reforma de Cornejo, que establece la posibilidad de convocar a elecciones junto con la Nación o en fechas diferentes, obtuvo la semana pasada el visto bueno del Senado, aunque sin apoyo del justicialismo.

Los diputados prefirieron darle una chance a la negociación con el justicialismo y dilataron una semana el tratamiento en revisión del proyecto en la Cámara Baja. Aunque la actitud del oficialismo en Diputados será levemente diferente a la del Senado.

El peronismo quiere, entre otras cosas, que la ley electoral fije una sola fecha de elecciones. También propone limitar, en lugar de eliminar, las listas colectoras; y se opone a aprobar un artículo que obligue a los municipios a pagar el comicio en el caso que opte por desdoblarlo.

Ninguno de estos cambios, a los que se suma un reclamo por establecer la «paridad de género» en los cargos que comparten incluso fuera del justicialismo, pasaría el filtro de la UCR.

Apenas se ha abierto la posibilidad a fijar condiciones para la concreción del voto electrónico. En lugar de aplicarlo al 30 por ciento de la población, se pondría en práctica, directamente, en uno de los distritos electorales de la provincia.

Fuente MDZ

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