Economía mendocina en recesión

Algunos sectores, como el automotriz comenzaron a registrar aumentos, aunque en general el consumidor se mantiene moderado en sus compras con temores a un incremento en la inflación, sobre todo en el sector de indumentaria.

El consumo aumenta lentamente de la mano de una relativa estabilización del mercado cambiario, sumado a un esfuerzo de los comerciantes por reactivarlo a través de promociones y ofertas. La clase empresaria mendocina sigue sufriendo las consecuencias de la devaluación de principio de año.

Las ventas en el sector de indumentaria textil, zapatillería y librería aumentaron levemente gracias al comienzo de las clases pero el ingreso de dinero no alcanzó para representar un crecimiento notorio, mientras que en los productos que no se relacionan con el ámbito escolar, la recesión continúa.

Pese al aumento en el costo de vida, las personas de ingresos medios continúan apostando a la compra de Okm para preservar sus ahorros, y las ventas en vehículos de clase inicial crecieron.

La construcción se mantiene estable, con aumentos y disminuciones de algunos insumos, pero con una baja del 5% en personal.

Las tarifas de los servicios aumentaron, especialmente las de la telefonía móvil, aunque igualmente su consumo creció.

Los distintos sectores en detalle:

Automotriz

El sector automotor, por el contrario, registró una mejora en la venta de autos de clase inicial. Días atrás desde el sector aseguraban que el sector había sido castigado severamente por la devalución que hizo que el dolar oficial superara los $8, por lo que no se descartaban despidos.

Finalizando el primer trimestre del año, el gerente de Yacopini Motors y Yacopini Süd, Adrián Yacopini, consideró que «el sector se ha empezado a mover, motivado por las bajas tasas de interés y por la estabilización de los precios».

Las ventas se reactivaron en la línea Corsa en Chevrolet y de Gol enVolkswagen -automoviles para los que la empresa tiene planes especiales y promociones-, en cuanto a los autos de alta gamma, se registran consultas, pero no hay ventas, comentó Yacopini.

Gastronómico

De acuerdo al presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines de Mendoza (AEHGA), Fernando Barbera, el sector registró una baja promedio del 10% durante el primer trimestre causada por los aumentos de precios de los insumos y por lo tanto de los productos gastronómicos.

De todas maneras, Barbera señaló que el sector registra más movimiento durante las vacaciones de invierno y Vendimia, que es cuando acuden a los negocios de comidas, tanto consumidores locales como turistas. Aunque aclaró que pra San Rafael, Uspallata o Potrerillos -y otros centros turísticos- enero es uno de los meses más activos, gracias a los visitantes que reciben.

Consumo

Este mes se registró una suba en el precio de la indumentaria textil, los costos fijos del sector se incrementaron entre un 45 y un 50%  en marzo, los alquileres aumentaron entre un 20 y un 25%, y las ventas cayeron hasta un 7% hacia finales de febrero.

Luego el inicio provocó un aumento en las ventas del sector de útiles escolares y la zapatillería, pero la recesión y la deconfianza de la gente hizo que las compras fueran moderadas.

El consumo continúa en baja, aseguró el presidente de la Cámara Empresaria, Comercio, Industria, Turismo y Servicios (Cecitys), Alberto Minzer, aunque explicó que para tener datos más precisos habrá que esperar al cierre del trimestre cuando se releven todas las ventas.

Construcción

A nivel nacional, el sector registró una baja de 20 mil empleados – de 400 mil-, según explicó el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Fernado Porreta.

En cuanto a Mendoza, son 500 los obreros que fueron dados de baja, lo que representa un 5% que, teniendo en cuenta la temporada – del 31 de noviembre al 31 de enero- no es una baja considerable.

«Hay cosas que han subido y cosas que han bajado -en insumos- pero está estable el sector», finalizó el empresario.

Servicios Públicos

El consumo de servicios públicos creció 6,4% en relación a igual mes del año pasado según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), sostenido por un incremento cercano al 10% en la telefonía -sobre todo en el segmento móvil-.

Junto al aumento del consumo aumentaron las tarifas de las compañías proveedoras de telefonía móvil: Movistar subió entre el 9% y el 18%, Personal aumentará en abril el 13% y Claro por su parte generó su aumento luego de la aplicación del fraccionamiento de la llamada, subiendo así el 25% el minuto de la llamada, el 12% en mensajería de texto y el 100% en el internet móvil.

La demanda de energía aumentó 8%, mientras que el gas natural bajo 1,6%.

Según los datos de la firma Elypsis, que comanda el ex Banco Mundial Eduardo Levy Yeyati, tras una inflación del 1,9% en la última semana de enero, el costo de vida evolucionó a niveles menores en las semanas subsiguientes: 1,6; 1,2; 1,1; 0,6% en la última de febrero, y 0,3% en la primera de marzo.

¿Si los comerciantes ganan menos, las clases medias ganan más?

Más allá de las caídas de las ventas o ligeras subas que registraron algunos sectores, se promovió desde diversos sectores de la política la idea de que si los comerciantes ganaran menos, las clases medias no deberían gastar tanto.

Partidos en ascenso y el ejecutivo provincial y nacional insisten en que un deseo de los comerciantes por ganar más es lo que provoca que la inflación se alce sobre las clases más bajas mientras estos ven incrementados sus ingresos.

Recientemente la candidata a concejal de la Ciudad de Mendoza por el FIT, Macarena Escudero aseguró que «es necesario que -los empresarios- dejen de ganar tanto, para que los trabajadores vivan en condiciones dignas», pero no es una idea que se escuche solo entre los representantes de dicho partido, sino que junto al programa de Precios Cuidados, los representantes del gobierno nacional acusaron a los empresarios de tener una ambisión desmedida.

Y, si bien es cierto que existen sectores en los que la ausencia de oferta le da poder al empresariado para imponer precios más allá de las posibilidades de los consumidores, es un perjuicio para la provincia apuntar contra todos los sectores económicos.

El economista de la consultora VALOR, Daniel Garro explicó el origen de esta postura:

Responde a una visión marxista de la economía, en donde la riqueza es estática y por lo tanto, si los empresarios ganan menos los empleados pueden ganar más. Se asocia a la idea de Plusvalía que tenía Marx, la cual, dejaba afuera la teoría del capital -cosa que nunca comprendió al igual que Keynes-. Al dejar afuera la idea de capital invertido -sea este material o intangible-, los trabajadores son los únicos que agregan valor al producto o servicio que el empresario vende».

Autores como Böhm Bawerk, Von Mises, Von Hayek, Huerta de Soto, etc., ya han refutado este error, por medio del concepto de eficiencia dinámica. Esto implica que la riqueza no es algo estático sino dinámico, y que el capital -primero intangible y luego material-, es clave para que el producto llegue a la góndola. La rentabilidad, al ser algo dinámico -hoy está y mañana ante cambios en las decisiones de los consumidores puede no estar-, es la guía del empresario para saber si debe colocar capital y dónde.

De todas formas, tampoco es como sostienen los economistas matemáticos del “mainstream”, en cuanto a que las personas persiguen maximizar la utilidad -y menos la contable que tiene errores-. El valor es algo subjetivo, no objetivo. Matemáticamente un 3% es mayor que un 2%, pero no económicamente; depende de las valoraciones subjetivas que cada cual tiene.

Fuente mdz

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