Ejército egipcio asegura haber inventado la cura del HIV

Presentaron el dispositivo llamado «Complete Cure Device», a través de ondas electromagnéticas se extrae el virus y de manera casi instantánea lo elimina.

«Hemos logrado vencer al sida», proclamó hace unos días el general Ibrahim Abdelati entre los sonoros aplausos de una cuadrilla de uniformados. El supuesto invento, una antena de radio asida a un mango capaz de detectar y curar la enfermedad, fue presentado entre disparatadas explicaciones de su creador y defendida por el portavoz de las fuerzas armadas ante el presidente interino y el todopoderoso ministro de Defensa Abdelfatah al Sisi.

El aparato en cuestión se llama Complete Cure Device (CCD) y su artífice lo vendió el pasado domingo como un triunfo de las fuerzas armadas egipcias. Según Abdelati, a través de ondas electromagnéticas, se extrae el virus y se le proporciona al paciente como milagrosa vacuna. «Yo tomo el sida del paciente y se lo doy como un dedo de kofta (una especie de albóndiga). Es la cumbre del milagro científico», arguyó desde una instalación militar en un discurso retransmitido por la televisión pública.

«Gracias a Dios hemos derrotado al sida. Lo mismo ocurre con la hepatitis C», insistió el presunto médico. Desde entonces se ha prodigado por los medios de comunicación locales vendiendo las bondades de su panacea y desvelando oscuras tramas conspirativas. En una de sus últimas intervenciones, el general confesó haber recibido una oferta de 2.000 millones de dólares para vender la patente en el extranjero.

Un detector de la hepatitis C, el verdadero invento

El presunto hallazgo ha agitado a la comunidad científica local. «Nada de lo que dice ese señor tiene base científica», denuncia a EL MUNDO el reputado hepatólogo egipcio Gamal Shiha, responsable del equipo que ha diseñado un revolucionario prototipo que diagnóstica la hepatitis C y que curiosamente tiene una apariencia similar a la del «remedio» contra el sida. «El aparato existe desde 2010 y está en proceso de desarrollo. Pero solo sirve para detectar la hepatitis C sin tomar muestras de sangre», precisa el especialista.

Elaborado a partir de un detector de explosivos empleado por el ejército egipcio, el dispositivo C-Fast detecta a distancia una enfermedad muy extendida en Egipto. El país árabe tiene la mayor cifra de infectados de hepatitis C del planeta. Afecta, según la Organización Mundial de la Salud, a alrededor del 20 por ciento de su población. El aparato, según el equipo de investigadores, ha sido probado con éxito en 1.600 casos en Egipto, India y Pakistán y presentado en congresos internacionales.

Fuente: France 24 / IBT / Pulzo / El Mundo

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