El 70% de los argentinos no cuida la salud auditiva

El 70% de los argentinos ubica a la audición como el segundo sentido más importante detrás de la visión, pero consideran que la población se preocupa poco o nada por su salud auditiva. Así lo reveló el último Estudio sobre la Audición de la Población que además destacó que sólo el 14,5% afirmó que se somete a controles todos los años. 

«Este estudio reveló, asimismo, que el 26,8% de los encuestados con hijos nunca los llevó a un especialista para que se les realice evaluaciones auditivas», comenta la fonoaudióloga Mónica Matti, Responsable del Área de Calidad y Formación de GAES Centros Auditivos.

En este sentido, la profesional afirma que «el control auditivo debería ser obligatorio por los menos cuando el niño ingresa a las diferentes etapas de la escolaridad».

«Deberían, también, constar en la libreta escolar. El impacto de la pérdida auditiva sobre la adquisición y el desarrollo del lenguaje y las capacidades cognitivas, dependen en gran medida de una efectiva detección temprana, es por ello que sugiero a los padres tener en cuenta los controles de audición de los niños en diferentes etapas de su desarrollo», indicó Matti.

La especialista advirtió que «una de las principales consecuencias de la pérdida de la audición es la incapacidad de la persona afectada para comunicarse con otros».

«Por esta dificultad, muchos de los pacientes se aíslan y evitan salir de su casa, disminuyendo su actividad social y laboral. Además, la hipoacusia suele tener consecuencias sobre las capacidades psíquicas, neurológicas y físicas del paciente no equipado con audífonos, como el deterioro cognitivo, alteraciones de la conducta y de la memoria, entre otras», indicó la fonoaudióloga.

De esta manera, resulta vital la prevención: «es la herramienta más eficaz para cuidar nuestra salud auditiva», destacó.

«La vacunación en la infancia contra enfermedades infecciosas como la rubeola, el cuidado recibido durante el embarazo, evitar el uso inadecuado de medicamentos ototóxicos y la posibilidad de un parto traumático con consecuencias sobre el bebé podrá disminuir la posibilidad de una hipoacusia congénita. El cuidado de los oídos para evitar las otitis externas y de oído medio durante todos los períodos de la vida y la no exposición prolongada a ruidos intensos sin protección auditiva puede disminuir la posibilidad de una hipoacusia adquirida», concluye.

Buenos Aires, NA/Leonardo Coscia

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