El ARSAT-1 ya está en el cohete que lo lanzará al espacio

El jueves próximo desde la Guayana Francesa se pondrá en órbita el ARSAT-1, de 3 toneladas, 3,925 metros de altura y 16,416 de largo (con paneles solares extendidos). Fue ensamblado, financiado y desarrollado en Argentina, que se convirtió en una de las pocas naciones que hacen sus propios satélites

El ARSAT-1 será lanzado al espacio el jueves 16 de octubre a las 18 desde la base de Kourou, en Guyana Francesa, por la empresa francesa Arianespace, que puso a disposición uno de sus mayores cohetes lanzadores, el Ariane 5.
Desde hace días, y hasta que se realice el lanzamiento real, se están llevando a cabo todo tipo de pruebas que hacen que el satélite esté en las mismas condiciones que estará en el espacio para poder ver si todo funciona como es debido.

Una de las pruebas, por ejemplo, es si puede soportar el gran sonido que genera el cohete, que se trata del más alto creado por el hombre y equivale a tres recitales de estadio juntos.

Juan Aurelio, quien estudió Ingeniería en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), es el encargado de operaciones de puesta en órbita de ARSAT-1, explicó que todos los días restantes se realizarán éstas pruebas y agregó que los primeros meses de que el satélite esté en órbita serán los más críticos, ya que serán los momentos en los que todavía los ingenieros que forman parte del equipo «aprenderán de él». Después, el tiempo de vida del artefacto es de 15 años.

El satélite de telecomunicaciones fue ensamblado al Ariane 5 con éxito, luego de que los técnicos y científicos argentinos realizaran una serie de ensayos de prueba para comprobar que los sistemas respondieran sin problemas a las ordenes del centro de control.

El pasado 2 de octubre fue concluida la tarea de carga del combustible, el 80 por ciento del cual se consumirá en el primer mes de operaciones del satélite. El 20 restante servirá para asistir a la nave en los 15 años de vida útil programados para su funcionamiento y servicio.

El presidente de ARSAT, Matías Bianchi, subrayó que el satélite «es producto del gran compromiso del gobierno nacional con el desarrollo de la industria satelital argentina. También se debe al aporte de muchas empresas y organismos públicos sin los cuales no podríamos haber concretado este proyecto sin precedentes: el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios; la Secretaría de Comunicaciones; el Banco Central, Banco Nación Seguros y Reaseguros, Invap y Ceatsa, entre otros».

El ARSAT-1 fue desarrollado por la compañía AR-SAT, que es una sociedad anónima que le pertenece al estado argentino (2% de Economía y 98% de Planificación), y que pretende brindar servicios de telecomunicaciones, transmisión de datos, Internet y Televisión Digital Abierta (TDA) a la sociedad.

El satélite permitirá que el país no tenga que continuar alquilando satélites. No solo brindará soberanía y achicará la brecha digital, sino que permitirá ahorrar US$25 millones al año en el alquiler.

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