El destino…Cupé 37

Habíamos llegado al lugar, por fin el viaje tenía un lugar específico.

En ese viejo Falcon, todos estaban contentos, el cansancio, quedaba atras, pues tanto Darío, Daniel, Diego, Carlos y yó, estabamos ansiosos, por ver la cupe y despejar la incognita de saber si era correspondida a mí.

En una casa pintorezca, humilde, bien de barrio, de esas con paredes rebocadas con salpique y techitos de tejas afrancesadas, se podía ver un largo patio, donde en el fondo y estirando un poco el ojo, se divisaban algunas plantas frutales.

Golpeamos las manos, con el cuerpo tembloroso por la emoción. Nos sale a recibir un hombre, ya entrado en años, de postura curvada, sobre la cabeza, un boina del tipo vasca.

¿Que tal señor?, con mis amigos venimos andando de lejos, en busca de un sueño, una cupe 1937, que según tengo entendido, es suya.

En tono de voz pausada, me dice: No hacen falta tantos pergaminos, usted debe de ser Ariel, pase con su gente por aquí, le dije que lo iba a estar esperando y así es.

Empezamos a recorrer paso a paso, aquel largo terreno, nerviosos, cada vez mas cerca del encuentro. Para colmo los lentos pasos, de su dueño, alargaban la ansiedad.

De pronto, debajo de una planta de membrillo, con sus ruedas desinfladas, el caucho reseco, su postura inclinada, la trompa descuadrada, del piso solo quedaban algunos vestigios, como para saber donde estaba, los guardabarros recortados y un motor que de original, se le vehía poco. Pero allí estaba, aquella cupe 37, por la que habíamos hecho tanto recorrido.

¿usted que opina?, consulto el anciano.

“y mire, la verdad que no es lo que me esperaba, ¿pero es una cupe 37, o no?”

Permitame contarle un poco lo que es, por que este motón de oxido, que usted tiene al frente, al igual que yo, alguna vez fue joven, tubo momentos de glorias. allá por el 37 salio de una agencia, era imponente, bella, robaba miradas en la calle, pero su destino, no estaba ahi, nació para ser rápida, para marcar historia, para no solo pasar y morir aplastada.

Este montón de chatarras, así como la ve, sin ser la más rápida, ni ser la más famosa, pisó los mismos caminos, corrió junto a los Emiliozzi, vio al Tuqui, acompañó a Fangio, le hizo fuerza a Marcilla, hasta desafió a un Di palma. No es simplemente un olvido, es una máquina del tiempo, que no inventó Einstein, pero juntos anduvimos por todos los caminos muy a prisa, nos perdimos en el momento, fuimos gloriosos, sin ser famosos, fuimos felices y hoy la vida aca nos tiene, yo sin aire, pero ella esperando para no morir junto a mi alma y mi memoria.

En ese momento entendí aun más de que se trataba, en ese momento la mirada cambió, en ese momento todo tenía otro sentido; tener esa cupe, ya no era solo un sueño, era un legado, una meta en la vida, una razón por la cual esforzarse.

“Dígame señor, ¿cual es su valor?

-¿usted entiende cual es su valor?, por que yo se lo acabo de decir…!

-Creo comprenderlo, creo saber la responsabilidad que me toca.

-Entonces no le vamos a poner un valor, por que siendo usted un entusiasta, un fierrero, alguién que comprende como es vivir esta pasión, donde los fierros tienen su propia vida, le voy a hacer una propuesta. En un año aca lo espero, el precio es verla rodar, la cuota extra, una última vuelta de recorrido juntos, por los viejos tiempos.

Estrechamos las manos y cerramos un pacto, mientras renegábamos para moverla, subirla a la parca y partir, los muchachos refunfuñaban un poco sin entender que veía en ese montón de chapa olvidada y maltratada por el tiempo.

Regresamos a casa y mientras pasaban los kilometros, sentado del lado del acompañante, con el viento entrando por la ventanillas, mi mirada oscilaba entre el espejo retrovisor y el horizonte, en mi cabeza abundaban las ideas, pero siempre un imagen estaba presente, ya podía verla esplendida, con su carrocería a tres colores, su motor rugiendo como pocos, al volante yó, pero a mi lado, aquel anciano y en su mirada, la película de su vida y la emoción de un legado entregado, para que nunca deje de vivir.

Por Ariel C. E. Frey

Imagen ilustrativa

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