El Doctor Schestakow y el Día de la Sanidad

*En un día de primavera de 1898 llegaba a la entonces Colonia Francesa (actual San Rafael), un hombre alto, de pobladas cejas y angulosa nariz descendía ágilmente de la volanta que lo había traído desde San Carlos, luego de un largo viaje en barco desde París a la Argentina. Allí, en el amplio patio de la propiedad del hombre mas rico de la región, el francés Rodolfo Iselin, su esposa Matilde Winslow, Pablo Matile y señora y varios vecinos mas, le dieron una grata bienvenida. ¡¡por fin tenían medico!!!, alguien que les curara los dolores físicos, porque los del alma lo hacia el padre Ricci que profesaba la religión católica y Matile que era pastor protestante.

Ese hombre de andar casi juvenil a pesar de sus 40 años, era el doctor Teodoro J. Schestakow, quien llegó a ser y lo es una de las personalidades mas prominente de la historia lugareña. A partir de allí los sanrafaelinos contaba con un profesional, teniendo en cuenta que antes de la llegada de Schestakow atendía en Cañada Seca el doctor Ramón Canda, pero no había podido revalidar el título.

Gracias a la recientemente fundada Sociedad de Beneficencia, el doctor Schestakow creo en 1907 la enfermería San Antonio, ubicada al lado del Hotel Club (hoy Banco Nación) donde instaló cuatro camas de internación, su consultorio y otras precarias dependencias. Al no haber enfermeras y enfermeros por esos tiempos, el medico fue preparando a dos vecinas para que le ayudaran, doña Ofelia de Ramos y una empleada domestica de Iselín Lucia Albertini, de nacionalidad italiana. Fueron, aunque empírica, las dos primeras enfermeras de San Rafael y que nunca nadie recuerda.

El doctor Schestakow no solo atendía sus enfermos en ese lugar, sino que montado en su caballito que el llamo Curcuncho solía recorrer largas distancias (Cañada Seca, Cuadro Benegas, Rama Caída, cruzando el caudaloso rio Diamante a grupas de su noble caballito criollo (no existían puentes en el cauce).

Con el paso de los años el medico del pueblo brego incansablemente para que San Rafael contara con un hospital lo que finalmente se concreto con su inauguración el 2 de febrero de 1922, edificio que fue demolido para darle paso a la gigantesca mole de hierro y hormigón que hoy se levanta orgulloso en el paisaje ciudadano de la ciudad. Allí, frente al mismo, el busto del doctor Schestakow es el símbolo de la nobleza, de la abnegación, del sacrificio, de la honradez, de la solidaridad, de darlo todo incluso la vida por sus queridos pacientes. El 29 de mayo de 1958 este hombre de amplia cultura, de ética, gran defensor de la vida humana dejaba de existir en su casita de calle Las Heras 230, casita que fue demolida por los depredadores del patrimonio histórico de San Rafael.

El nos dejó un legado que ha transmitido a sus herederos, médicos, enfermeros, enfermeras, administrativos, choferes de ambulancia, personal de limpieza y todos quienes cumplen en este hospital una abnegada tarea que no muchos reconocen.

Por eso en el Día de la Sanidad y recordando en toda esta gente de la salud al doctor Teodoro J. Schestakow este es mi homenaje humilde, sincero y para que Dios siempre los acompañe en esta profesión que han elegido.

Por Osvaldo Barroso

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