El negocio de aumentar la realidad

La pareja que forman la realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR) es una de las tecnologías que todavía llaman más la atención por su potencial que por su actual uso. Se utilizan fundamentalmente para realizar campañas de marketing interactivas y participativas. Sin embargo, crece la cantidad de casos locales que la aprovechan. Los números son aún más prometedores. El informe «Realidad Aumentada y Realidad Virtual», de MarketsandMarkets, proyecta que el sector crecerá, a nivel global, a una tasa anual del 15,18% hasta 2018.

A nivel global, la tecnología de realidad virtual se utiliza en el campo de la educación, salud y en el ámbito militar. Según MarketsandMarkets se espera que, mundialmente, los dispositivos que utilizan esta tecnología facturen más de u$s 650 millones para 2018. Por su parte, los equipos para realidad virtual alcanzarían más de u$s 407 millones. Según los expertos, uno de los principales drivers de estas tecnologías es el m-commerce, ya que ofrece la posibilidad de elegir un producto, interactuar con él y hasta probarlo sin necesidad de acudir físicamente a la tienda, mientras los departamentos de Marketing recaban datos.

Al mismo tiempo, la realidad aumentada mejora tecnologías como la movilidad o la gestión de contenidos 3D, entre otros. La consultora Gartner identifica al entorno móvil cómo el que mayor posibilidades tiene.

«No cabe la menor duda de que la realidad aumentada se suma a la lista de nuevas tecnologías con un gran potencial de facilitar procesos tanto para la vida personal como los negocios. Por ello, también, se convertirá en un gran atractivo para la ciberdelincuencia, lo cual obliga a las empresas a estar preparadas en términos de políticas, seguridad y gestión de redes», advierte Ignacio Conti, gerente Regional de Blue Coat Systems.
Made in Argentina

A nivel local, aunque las implementaciones son aún pocas, varias compañías, tímidamente, se están animando a utilizar tanto realidad virtual como realidad aumentada, sobre todo, para realizar campañas publicitarias. Entre las pioneras, se encuentra Digital Vision, firma que se dedica a realizar desarrollos para marketing y publicidad digital. «Utilizamos estas tecnologías desde hace seis años. Entre nuestros desarrollos se destaca uno de realidad aumentada que hicimos para Chevrolet, en 2013, cuando lanzó su vehículo Ágile. Los usuarios, que tenían un folleto con una imagen de detección, al ingresar a la página web del auto, podían verlo en tres dimensiones, en su propia mesa. Además, tenían la posibilidad de verlo en sus distintos colores y hacerse una idea de su interior en tres dimensiones. Tardamos cuatro semanas en el desarrollo», cuenta Alan Feniger, director de DigitalVision.

Además, esta compañía desarrolló para Toyota España una aplicación para presentar su vehículo Yaris. Lo realizaron en 2014, en tres semanas. «A los clientes, les llegaba un folleto del nuevo automóvil y con una app podían ver el auto desde sus móviles o tablets antes de que salga al mercado», recuerda Feniger. Por su parte, el último caso que han realizado en esta tecnología se hizo hace unos meses, para Colgate, en Perú. «Los consumidores se colocaban frente a un espejo gigante y de atrás aparecían dos modelos hombres, si la persona era mujer, o dos modelos mujeres, si el usuario era hombre. La consigna era sacarte una sonrisa y viralizarla en las redes sociales. Con esta experiencia, lo logramos ampliamente», asegura el director de Digital Vision. Se utilizó una pantalla gigante que funcionaba como espejo gracias a webcams de alta definición. Cuando una persona se paraba frente a la pantalla, automáticamente aparecían los modelos y bailaban junto al participante. Cuando el usuario bailaba se le sacaba una foto, capturando su sonrisa, y se publicaba en las redes sociales. La aplicación se utilizó en diferentes shoppings de Perú, durante seis meses. «La visibilidad de la acción, con la utilización de realidad aumentada, incrementó en un 60% el interés del público», resume Feniger.

Otro es el caso de inTacto (intacto.com). La compañía tecnológica se asocia con empresas o agencias de publicidad del país o internacionales para producir websites, intranets y aplicaciones móviles, entre otros. «Realizamos varios proyectos de realidad aumentada. Para Havanna, hicimos, en 2014, uno en el que el usuario debía enfocar con su smartphone al alfajor y se le desplegaba información sobre la campaña de marketing. A su vez, se le permitía registrar sus datos y participar de un concurso. Para una firma de televisión satelital, desarrollamos una app de AR para uso interno, que le dejaba a los visitantes de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 acceder a información ampliada sobre las atracciones turísticas de la ciudad», relata Sebastián Carmes, CEO de inTacto.

Según explica Carmes, un desarrollo de mediana complejidad de AR requiere invertir entre $ 150.000 y $ 200.000. Aunque aclara que esto puede cambiar dependiendo de la magnitud de la solución provista. «Con respecto a las soluciones de VR, los costos aumentan, comenzando en los $ 250.000, básicamente, porque hay que generar estos espacios 3D inmersivos. Los tiempos de estos proyectos demoran más de 10 semanas», afirma.

Con respecto al ROI, el CEO de inTacto asegura que es muy variable. «En el desarrollo que realizamos para Londres, el costo fue de u$s 25.000. Pero, al brindar la aplicación de guía turística virtual, ésta le permitió a la marca evitarse los costos que hubieran implicado colocar varios guías turísticos reales para sus invitados. Según el costeo interno de la marca, la realización de la aplicación les permitió ahorrarse más de un 50% de los gastos originalmente planeados», detalla.
Vidriera interactiva

Entre las compañías que ya están realizando campañas con soluciones de realidad virtual se encuentra R/GA Buenos Aires, una agencia que desarrolla soluciones de marketing. «Lideramos el diseño e implementación de un test drive virtual de Volvo para comunicar el lanzamiento de su nueva SUV a través de una experiencia innovadora, la cual mostraba el producto desde una óptica totalmente nueva», relata Leopoldo Seimini, director Senior de Tecnología. Aunque no pueden revelar datos sobre la inversión y el recupero de la misma, Seimini cuenta que, desde la idea hasta el desarrollo, el proyecto demandó tres meses.
Otra de las pioneras en la utilización de estas tecnologías es Smiling Cosmos, compañía que se dedica a realizar experiencias interactivas para retail, móvil y online. La organización trabaja desde 2010 con desarrollos de realidad aumentada. Entre sus experiencias, Mariano Rolfo, director de Smiling Cosmos, destaca la implementación que realizaron en un local de MoviStar. «El año pasado, instalamos una vidriera donde las personas que se acercaban a las pantallas eran detectadas por el sistema y recibían información sobre el teléfono que se estaba promocionando. Se utilizaron seis monitores, los cuales generaban una realidad aumentada con imágenes y características del equipo», narra. Durante el mes que duró la campaña, se detectó la presencia de 500.000 personas y 232.450 usuarios interactuaron con la propuesta. Si bien no puede monetizar los resultados de la experiencia, Rolfo cuenta: «Las consultas sobre la disponibilidad del producto se triplicaron».
Prevenir accidentes

En relación a la situación actual y futura del sector, Feniger destaca que, en algunos países europeos, la Realidad Aumentada ya está instalada y que las empresas la utilizan con frecuencia. «En la Argentina, desde hace dos años que los pedidos de nuestro clientes para utilizar realidad aumentada en sus desarrollos crecen mes a mes», asegura. Mientras que, sobre la realidad virtual, Simini afirma que en la industria del ocio y el entretenimiento ya se han hecho, localmente, varios anuncios sobre el lanzamiento de videojuegos, películas y aplicaciones basados en esta tecnología. «Muy lentamente, también empresas de las industrias financiera, minera, química, atómica y de logística están comenzando a aplicar este tipo de soluciones para incrementar su productividad, optimizar procesos, prevenir accidentes o proveer mayor información a sus empleados, sin que ellos tengan la necesidad de sentarse frente a una computadora o buscarla en su celular», concluye.

Fuente: © El Cronista Comercial

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