El Parlamento de San Carlos

Esta semana la Profesora,María Elena Izuel nos cuenta como era el Parlamento de San Carlos, un artículo apasionante.HISTORIA DE MI TERRUÑO

ARTÍCULO N° 30

EL PARLAMENTO DE SAN CARLOS

 

San Martín apreciaba mucho a Fray Inalicán y en muchas ocasiones le pedía realizar tareas especiales, como actuar de Juez o mediador en conflictos y también como si fuera el Comandante del Fuerte.

En 1814, a poco de llegar San Martín a Mendoza, los patriotas chilenos fueron vencidos por los españoles en la batalla de Rancagua y pidieron asilo en Mendoza, no sólo las tropas, bajo el mando de O´ Higgins, si no también muchas familias partidarias de la causa, entre ellos vinieron los hermanos Carrera que gobernaban en Chile y quisieron gobernar en Mendoza. Cuando San Martín les dijo que el que gobernaba en Mendoza era él, se enojaron y comenzaron los problemas, llegando a aliarse con los aborígenes y efectuar malones en algunos lugares. San Martín fue ubicando a los chilenos en Mendoza y por una carta escrita por Fray Inalicán  sabemos que algunas familias fueron ubicadas en el pueblecillo nacido al lado del Fuerte de San Rafael.

Así le escribe Fray Inalicán a San Martín: “…para  que aquel fuerte de San Rafael pueda fomentarse por algunos de los nuevos vecinos emigrados de Chile,  me parece ser necesario que por lo pronto, el piadoso Gobierno de Mendoza los habilite con palas, hachas y azadones, para la dirección de las acequias y rozas del campo, y los granos para el sostén de ellos  Que estos pueden ser maíz, y trigo y una res cada mes para que se les reparta en raciones. Señor: aquellos pobres vecinos que existen no tienen como poderlos socorrer y aliviarles sus urgencias, porque son pobres”.

De la nota anterior sacamos como conclusión que pese a la pobreza  de las finanzas de la Provincia, por las necesidades  del Ejército Libertador, se utilizaron fondos para auxiliar a estas familias expatriadas, las cuales volvieron a su Patria una vez declarada la Independencia de Chile por el General San Martín.

San Martín necesitaba la ayuda de los aborígenes en su campaña, pero como no confiaba mucho en ellos, porque sabía que los españoles los atraerían con regalos y falsas promesas, decidió realizar un parlamento, con los principales caciques pehuenches, en el Fuerte de San Carlos, en algunos libros de Historia se dice que el Parlamento se llevó a cabo en La Consulta y de ahí el nombre que lleva este distrito, pero no fue así, fue en el Fuerte de San Carlos.

En setiembre de 1816, vísperas de la partida del Ejército, realizó San Martín un gran parlamento con los aborígenes, en el Fuerte de San Carlos, al cual asistió el cacique Ñacuñan, el más importante de la zona, un anciano de blancos cabellos,  y donde actuó como intérprete Fray Inalicán.

Mitre cuenta que «los pehuenches, en masa, se aproximaron, con pompa

salvaje, al son de sus bocinas de cuerno, seguidos de sus mujeres, blandiendo sus largas

lanzas emplumadas, los guerreros iban desnudos de la cintura para arriba y llevaban suelta la larga cabellera, todos en actitud de combate; cada tribu era precedida de un piquete de Granaderos a Caballo, cuya apostura correctamente marcial contrastaba con el aspecto de los indios. Al enfrentar a la explanada de la fortaleza, las mujeres se separaban a un lado y los hombres revoleaban las lanzas  en señal de saludo¨.

Al llegar los aborígenes depositaban sus armas en las manos de los blancos en señal de paz y amistad, y se iban arrimando a los ramadones para alojarse.

Al día siguiente, se sentaron en círculo, como era su costumbre y San Martín los invitó a beber un poco de licor, pero le respondieron que no,  porque debían tener sus “cabezas firmes” para poder escuchar y analizar lo que tenía que decirles  Mediante la colaboración de  Fray Inalicán, como lenguaraz, les solicitó permiso para pasar con las tropas por San Carlos y San Rafael, cruzar a Chile por los pasos de «El Portillo» y «El Planchón» y atacar a los realistas. La negociación terminó favorablemente y  se realizaron grandes fiestas, los festejos duraron seis días, y luego del intercambio de regalos, sobre  todo ropa de origen español y hermosos ponchos pehuenches que San Martín agradeció, maravillado del tejido y colorido, se retiraron,  San Martín a su campamento de El Plumerillo y las tribus a sus tolderías.

Este Parlamento fue parte de la “guerra de zapa”, que realizó San Martín, parte de lo que les hizo decir a los aborígenes por Fray Inalicán era falso, pero ni el fraile lo sabía, para que pudiera tener éxito su guerra de Zapa.

 

 

Prof. María Elena Izuel

Temas relacionados