El Peugeot 504 un clásico de siempre

Fue un auto inspirado en los ojos de la actriz italiana Sofía Loren

Con su mirada penetrante y su personalidad única, sirvió como fuente de inspiración para muchos diseñadores. Y este caso es uno de los más trascendentes

El rostro de las personas es, muchas veces, el inspirador de los frontales de los autos. Las ópticas representan los ojos, y entre la parrilla y el paragolpes se definen la nariz y los ojos.

Así fue lo que pasó con el Peugeot 504, uno de los modelos más recordados de la marca del León. Y Gérard Welter, el diseñador que pasó 50 años en la empresa, fue el responsable.

Con 18 años, Welker llegó al Departamento de Diseño de Peugeot, en 1960. Las cosas habían cambiado muy poco desde los orígenes del automóvil. Los diseños se plasmaban en maquetas realizadas en madera, muy difícil de retocar y corregir.

Con su diploma de estucador debajo del brazo, Welter supo hacer ver las ventajas de la arcilla y el polietileno a la hora de trabajar rápidamente en algo tan dinámico y tan sujeto a cambios como el estilo de un futuro automóvil.

Este afán por innovar y su excepcional talento para el dibujo no pasaron inadvertidos para el entonces Director de Diseño de Peugeot, Paul Bouvot, que empezó a encargarle el estilo de diversos elementos de los nuevos de la marca, como los faros traseros del 404.

Pronto, se hizo cargo de elementos de más enjundia, como los famosos faros delanteros del Peugeot 504, inspirados, según sus propias palabras, en los ojos de la actriz italiana Sofía Loren. Una mirada felina que se hizo sinónimo de Peugeot durante décadas.

En 1975, se hizo cargo del Departamento de Estilo Exterior de Peugeot. Más tarde, y en búsqueda de un cambio rotundo, con su equipo de diseñadores estaban decididos a plantar batalla a la imagen conservadora de Peugeot.

Así, partiendo de la base angulosa del Peugeot 104, Welter propuso una auténtica revolución estilística, con un diseño redondeado, sin aristas y líneas dinámicas para un automóvil compacto con una amplia superficie acristalada que le daba un aire ligero y simpático. Había nacido el Peugeot 205.

La apuesta por el 205 fue un éxito. Llegó a ser el Peugeot más vendido de la historia, con 5.278.300 unidades fabricadas entre 1982 y 1998, además de conquistar un nuevo mercado para la marca y crear una auténtica saga de éxitos en este segmento, con el Peugeot 206, récord de ventas del León, el Peugeot 207 y el actual Peugeot 208.

El diseño moderno y sencillo del Peugeot 205 se mantuvo prácticamente invariable durante sus 15 años de exitosa vida comercial. Muchos de sus elementos forman parte del «estilo Peugeot», como la moldura que une los dos faros traseros, presente en los últimos lanzamientos de la marca, como los SUV 3008 y 5008 y la berlina Peugeot 508.

Fuente: iprofesional.com

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