El radicalismo reiteró su fuerte oposición a la Ley de Abastecimiento

En el día de la Industria y a días de que el oficialismo le dé media sanción a la Ley de Abastecimiento impulsada por el Gobierno, los radicales Ernesto Sanz y Julio Cobos reiteraron que no acompañan la normativa y que consideran que «otorga discrecionalidad al Estado central que va a tener más abastecimiento si baja y resuelve la inflación».

La inflación no estuvo fuera del temario que abordó el precandidato radical Ernesto Sanz y exigió que el Gobierno deje «de darle la maquinita que sostiene un gran déficit fiscal cada día y que incrementa la inflación». Pese a defender la sustitución de la importaciones consideró que con las reglas actuales que sostiene el kirchnerismo, «no se puede generar competitividad para el sector».

El fin de semana una treintena de cámaras empresarias firmaron un documento en el que rechazan totalmente el texto que impulsa el kirchnerismo. El texto denuncia que el Gobierno «avasalla el ámbito de decisión propio de las empresas privadas y es claramente inconstitucional». Este planteo no fue compartido por Cornide quien señaló que «se necesitan reglas de control porque en los últimos años han crecido los grupos económicos concentrados, las Pymes se controlan a sí mismas, pero esos sectores no son controlados y estos sectores salen a hablar a través de las Cámaras que ellos mismos manejan», criticó el presidente de la CAME refiriéndose a la Cámara empresarial que repudia la iniciativa sobre la Ley de Abastecimiento.

Sin embargo, el presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Osvaldo Cornide criticó al empresariado que se oponen a la reforma de la Ley de Abastecimiento. «Esta ley que el Gobierno busca reformar es de 1974 y no recuerdo que en ese entonces los mismo grupos empresarios que hoy se oponen a la modificación se hayan opuesto a la ley» criticó Cornide.

El presidente de la CAME se mostró a favor de la Ley de Abastecimiento al conseguir que se modifique el texto original, en la sección sobre la “Nueva regulación de las relaciones de producción y consumo” excluyendo a las Pymes, y eliminando las clausuras definitiva. Además, lograron que sea el Ejecutivo Nacional quien determine la autoridad de aplicación, y no la Secretaría de Comercio como marcaba la letra inicial de la ley. «Estas modificaciones son importante para nuestro sector, pero estamos de acuerdo con la ley», indicó.

Su postura levantó la crítica de Cobos quien señaló en el marco de la celebración del Día de la Industria que «la CAME critica la ley porque le dieron el gusto de eximir a las Pymes sino seguro que también protestarían, nosotros consideramos que esta reforma es intervencionista y que no resuelve nada y que las modificaciones que se le hicieron al texto de la ley no son las principales», planteó.

En esta misma sintonía habló Ernesto Sanz, presidente de la UCR, que destacó la modificación en el texto que excluye a las Pymes pero dijo que no van a acompañar la reforma de la normativa «porque no se hicieron los cambios más profundos, entrega al Gobierno una especie de discrecionalidad que no estamos dispuestos a votar a favor». El empresariado sostiene que la reforma de la Ley atribuye al Poder Ejecutivo «el derecho de intervenir desmesurada y discrecionalmente en la actividad y las decisiones de las empresas establecidas en el territorio nacional, lo cual implica un drástico cambio en el régimen económico de la Argentina consagrado en nuestra Constitución Nacional”.

El miércoles con 37 manos propias sobre 72 el kirchnerismo se dispone en una maratónica sesión a darle media sanción al proyecto.

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