Empleado municipal detenido por robo a concejal alvearense

Se trata de Diego Figueroa, quien trabaja en el Estacionamiento del municipio. Le encontraron uno de los televisores sustraídos de la casa del edil. El sospechoso trabajó en la campaña para el PJ.

Si los dos robos que había sufrido el concejal alvearense Ernesto López Cafferata (UCR) en menos de quince días ya había provocado conmoción en el sur provincial, la detención del primer sospechoso revolucionó más aún al departamento, y sobre todo, al propio municipio.

Es que por orden de la Justicia, la policía capturó a un empleado de la comuna, a quien le encontraron en su casa uno de los televisores que le habían sustraído al edil en uno de los atracos.

Se trata de Diego Figueroa (30), quien era el encargado del estacionamiento medido de la Municipalidad de General Alvear, y quien, además, trabajó en la última campaña electoral para el Partido Justicialista.

Confirmada la detención, el edil cargó duramente contra el sospechoso, y agradeció el trabajo de los investigadores del hecho.

“Lo encontraron durmiendo con mi televisor escondido. Es de no creer”, explicó López Cafferata, este mediodía, horas después de que una comitiva de policías allanara la vivienda de Figueroa.

El sospechoso, integrante de la hinchada de Pacífico, quedó incomunicado y a la disposición de la Justicia. No obstante, ahora se intenta determinar si participó o no del robo, si estaba “encubriendo” a los ladrones, o bien, si se encargaba de vender los productos sustraídos.

“Para qué alguien va a guardar en un placard lo que compra robado. Hay que ver a quien le revendían todo esto. Pero quien compra robado es un delincuente, tanto o más que el que roba”, lanzó el edil, en declaraciones a Radio 1 de Alvear.

Figueroa, de 30 años, permanece detenido en la seccional 14 de General Alvear. Mientras tanto, la policía busca al resto de los autores de los dos robos perpetrados en la casa de fin de semana del concejal.

Los hechos delictivos ocurrieron en la vivienda ubicada en calle M de La Marzolina. Esta fue visitada por delincuentes en dos ocasiones.

En la primera, la alarma abortó el plan de los maleantes y estos sólo alcanzaron a robar un arma y otros objetos de menor valor. Pero en la segunda ocasión, los delincuentes desactivaron la alarma, y se alzaron con un televisor –el que hallaron- y demás electrodomésticos.

Fuente Sitio Andino

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