EPAS: es nula su función

El organismo debería haber puesto freno al aumento del agua.Javier Montoro titular del EPAS no da explicaciones.

Desde el 2011 vienen los cuestionamiento al EPAS, y fue ese año que la ONG Protectora pidió su “eliminación”, algo que no prosperó, pero que este año volvieron a solicitar hace un par de meses, argumentando la nula labor que, a su juicio, realiza. Por eso, desde la organización  no dudan en hablar de responsabilidad del ente de control en el aumento del agua en Mendoza.

Mario Vadillo, apoderado de la ONG, dijo: “Si yo tuviera un informe del EPAS donde se expone que está todo mal, yo diría, entonces, el EPAS está controlando y dando la información de que las cosas están mal. Acá están pasando las administraciones, y el órgano de control es el mismo. Sin embargo, ahora decimos que Obras Sanitarias no hizo ninguna inversión. ¿No se sabía antes?”.

De acuerdo con el representante, el aumento es ilegítimo porque ni siquiera hay acceso a la información necesaria, porque, como la empresa está en “estado de emergencia”, se saltan audiencias públicas y otros aspectos que, ellos, consideran fundamentales.

Con respecto a la relación entre el aumento y las obras, señaló: “El dinero es solamente para la parte operativa, entonces, cuando aumentan la tarifa, lo único que hacen es aumentar sueldos, porque es la parte operativa. Lo que no pueden ellos es hacer obras de infraestructura con la tarifa, porque, para eso, la ley les ha permitido contratar empréstitos por millones de dólares, es decir, hay un montón de dinero para eso o subsidios por parte del Estado. Acá, lo que hacen es usar la doble ventanilla: por una aumentan las tarifas y por la otra cobran los subsidios del Estado”.

Vadillo consideró: “El problema está en que es una empresa privada que está recibiendo doble dinero, y, lamentablemente, hace cuatro años que seguimos teniendo la misma empresa con la misma calidad de caños rotos que teníamos con Obras Sanitarias Mendoza, porque es exactamente el mismo ente de control y no hizo nada; ahora está controlando Aysam, que tampoco está haciendo las cosas”.

En una sintonía similar está el senador del Frente Renovador y ex miembro de la Comisión de Servicio Públicos, Gustavo Valls, a quien le parece que es necesario estudiar el rol del EPAS, porque es un organismo del Estado que controla al Estado, como participe mayoritario de Aysam.

“El principal problema que tiene el organismo de control, EPAS es que está compuesto por funcionarios designados por el Poder Ejecutivo, los que controlan al Estado mismo a partir de las modificaciones que ha habido en Obras Sanitarias por Aysam. Entonces, en la naturaleza del organismo, cuando se gestó, no estaba controlarse a sí mismo, que es lo que estamos haciendo hoy”, dijo el legislador.

El representante provincial agregó: “Más allá de las advertencias que puede haber por actas o por inspecciones, lo que sí es evidente es que las medidas que tomó el EPAS no fueron lo suficientemente efectivas para provocar, en el prestador privado entonces, y en el prestador estatal hoy, el abocarse a la concreción de las obras necesarias”.

En cuanto a la relación entre la falta de control sobre las obras y el aumento de la tarifa, dijo: “Primero desemboca en que, al día de la fecha, no tenemos una situación adecuada de acuerdo con las necesidades del servicio según la estructura de Aysam, a la infraestructura técnica, como primera consecuencia. Como segunda, al querer hacer todas las obras juntas, que no se hicieron durante estos años, se vino un aumento verdaderamente significativo; incluso, en este tiempo, podríamos estar hablando del mismo aumento de tarifa, pero prorrateado en el tiempo y hubiera sido mucho más aliviado para los usuarios”.

Para el legislador, es necesario, desde el punto de vista político, redefinir el alcance del EPAS. También sostuvo: “Esta situación se podría haber aliviado, no digo evitado, si durante el último tiempo hubiera habido actualizaciones paulatinas. Incluso, con Aysam funcionando, si se hubieran realizado las obras necesarias en ese tiempo, hoy no tendríamos que hacer un ‘shock’ respecto de la tarifa”.

Nueva tarifa

El primer aumento de 35% el 1 de setiembre (el segundo será de 5% en diciembre, completando 40% antes de fin de año), será un golpe duro. Desde la ONG Protectora temen que la molestia o las complicaciones que puedan tener los usuarios hagan que dejen de pagar el servicio –que no se puede cortar–, lo que supondría otro problema para la empresa y los mismos usuarios. El 23 de julio pidieron información acerca del aumento y nunca tuvieron respuesta, por lo que consideran que estos vacíos hacen que la gente dude y se ponga en un actitud de “rebeldía”.

Fuente El Sol

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