Escuela N° 1-224 Los Andes: «100 años educando con amor»

La Comunidad Educativa de la Escuela N° 1-224 Los Andes al cumplir los «100 años educando con amor» celebró este viernes, las alegrías de hoy, las memorias del ayer y las esperanzas del mañana.

Fue fundada el 21 de noviembre de 1921, para responder a la demanda educativa de la creciente comunidad rural del distrito Las Paredes, en este departamento. En su origen fue denominada Escuela Nacional Nº 125. Hoy se llama 1-224 Los Andes. Está emplazada en Jensen y Ruta Nacional 143. Su ubicación anterior era a 200 metros al Este, de donde hoy está. Fue un comodato realizado por el extinto, Carlos Jensen, reconocido bodeguero de la zona. El actúal edificio fue construido dentro del Plan Quinquenal del primer gobierno de Juan Domingo Perón, que dotó a la Argentina de más de 1.000 escuelas…Esta es una de las once que recibió San Rafael en su momento.

Este viernes por la mañana se realizó el acto protocolar por los 100 años de la escuela 1-224 Los Andes, con la presencia de la directora, Jaquelina Castro, la Supervisora de Sección 48 Roxana Pedregoza, el Inspector Técnico Regional Pablo Saso y Secretario de Gobierno municipal, Gustavo Perret, por la comuna local, además de integrantes de la comunidad educativa del establecimiento, banderas de ceremonias, la Banda de Música de la Policía de Mendoza y público en general, entre otros.

En la oportunidad se descubrieron placas recordatorias del municipio, la provincia y de las actuales autoridades del establecimiento educacional. Se recordaron los momentos de los inicios en 1921, cuando era muy difícil educar y exigía un sacrificio mayor para hacerlo, ante la carencia de los medios de transporte que hoy existen. Se leyeron salutaciones especiales enviadas por el Gobernador Rodolfo Suarez y el titular de la DGE José Thomas.

Historia de las escuelas del Plan Quinquenal de Juan Domingo Perón

El gobierno nacional con Perón a la cabeza se había propuesto construir mil nuevos edificios escolares en todo el país según necesidades de cada provincia, aplicando para ganar tiempo una arquitectura con planos tipo, cuyas plantas proyectadas respondían al modelo letras. Casi lo logró, porque concretaron e inauguraron 956. A partir de 1947, de acuerdo con la información del Cuarto Censo Nacional de ese año, se iniciaron las solicitudes de predios donde se edificarían las escuelas. Requerían como ideal tres hectáreas, como óptima dos y como mínimo en las zonas urbanas una hectárea.

Contemplaba la instalación de juegos infantiles convencionales: hamacas, toboganes, subibajas, barras fijas, columpios colectivos y escalerillas, además de prever terreno para la práctica de técnicas agropecuarias.

Los diseños austeros pero logrados por su funcionalidad eran edificios multiuso según necesidades, se podían convertir en alojamiento para un batallón militar o para funcionar como un hospital de emergencia.

Para su construcción se utilizaron materiales de primera calidad, mampostería clásica, piso de mosaico granítico, techos, según la región, de tejas o chapa de zinc, sustentados por cabreadas de pino Tea de Canadá o pino Oregón de EEUU, y carpintería de madera con herrajes de bronce. Constaba de aulas, oficinas, amplia galería principal que servía de salón de actos, biblioteca, espaciosa cocina, depósito, sanitarios con duchas, cisternas de hasta 400.000 litros, torre elevadora de agua, casa para el director y en algunas rurales también para los maestros.

Transcurridos casi setenta y cuatro años, todas las escuelas del Primer Plan Quinquenal se encuentran todas en pie, no se les ha movido ni una sola chapa del techo, las que contaron con el correspondiente mantenimiento permanecen casi intactas, en servicio, manteniendo en su frontis escrito en letras sobre relieve el número de la escuela y el rótulo Ministerio de Educación de la Nación. Otras fueron ampliadas, en algunas se respetó la continuidad de su línea arquitectónica original, en otras no. A la Ex 125, hoy 1-224 Los Andes,le cambiaron su techo que era de tejas, por chapas de cinc, ya que las continuas tormentas de granizo lo afectaban.

El Primer Plan Quinquenal fue santificado por unos y condenado por otros, no por razones técnicas ni científicas, sino por emociones políticas, auténticas o inducidas. Quedó comprobado que la planificación es fundamental para el desarrollo de un país y no existe incompatibilidad entre el principio político y este instrumento, como el tiempo se ha encargado de demostrar con los edificios de las escuelas del plan quinquenal.

Las características de los proyectos eran muy similares: las dimensiones de sus aulas eran 6 por 7,15 metros, el programa se distribuía en conjuntos de pabellones —con cubiertas a dos aguas de teja y paredes revocadas—, la comunicación se realizaba por galerías cerradas y su disposición acotaba patios exteriores.

Las principales diferencias de los prototipos radicaban en su distribución en el terreno, lo que proporcionaba una variedad de soluciones con condiciones similares pero que permitían su adecuación a localizaciones de distinta naturaleza. A su vez, algunos de estos tipos presentaban variantes con diferente número de aulas, esto permitía responder a las necesidades de cada demanda y, además, facilitaba su futura ampliación

Las construidas en la provincia de Mendoza se caracterizan por su uniformidad, no se encuentran variaciones significativas respecto a los proyectos tipo generales.

Según la documentación original consultada, la selección de los proyectos tipo para cada caso y la adaptación a cada lugar era realizada por la oficina de arquitectura nacional. Para cada ubicación se realizaban planos de localización, se escogía un proyecto tipo y se realizaba un
calculo estructural específico, que contemplaba la actividad sísmica de la provincia.

La construcción de estas escuelas estuvo muy pautada y controlada por inspectores de obras nacionales. La única variante encontrada ha sido la resolución de la cubierta del pórtico de acceso en algunas escuelas del tipo L, en las que se prolonga la cubierta principal en lugar de
construir otra perpendicular de dos aguas; opción que simplificaba en gran medida su construcción.

Las Comisiones Cooperadoras trabajan arduamente, para sostener el magro presupuesto con que contaba la escuela y para ello organizaban bailes sociales, que eran característicos en el departamento, como así también, almuerzos, cenas y producido de ello era volcado para solucionar problemas de infraestructura, adquirir elementos necesarios para el normal desarrollo de la educación en ese lugar, como fue la construcción del patio techado en la década del 60 lo que le daba mayor amplitud al alumnado en los crudos inviernos. O la reparación de la bomba de agua, trabajos costosos para la época,(no había agua corriente) como así también el cierre de la caballeriza que se ubica sobre calle Jensen que fue transformado en un depósito de herramientas. En verdad un trabajo solidario anónimo de una verdadera comunidad organizada, situaciones que hoy cuestan mucho hallar. Como la celadora que tenía la «ex 125»  la señora de Canto, que limpiaba todo ella sola y además preparaba los desayunos o la media tarde.Esas vivencias perduran todavía  en nuestra memoria, y muchos de los que por ahí pasamos, las tomamos como un ejemplo de vida.

Por Roberto M. Berdugo-Ex alumno Escuela Nº125- Hoy Escuela N° 1-224 Los Andes

 

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