Faltan controles al turismo aventura

Lo que para la mayoría de los turistas resulta ser una vacación inolvidable, para algunos termina siendo una pesadilla. Mucho tiene que ver en esto la falta de los controles gubernamentales al desarrollo de la actividad.

El turismo en San Rafael crece desde hace 34 años, no así los controles que deberían hacer desde el gobierno. Una falencia que puede terminar empañando el importante desarrollo que se ha hecho en el sector.

No hay controles al estado a los  viejos rodados que prestan servicios en deporte aventura, tampoco existe en los distintos cables de acero instalados en las montañas para realizar la experiencia de Tirolesa, la fatiga del material es importante, tomando en cuenta que se halla a cielo abierto y el mismo medio ambiente lo va deteriorando, pequeños grandes ejemplos que debemos tener en cuenta a la hora de mostrar nuestro San Rafael.

Los intrépidos visitantes, en muchas oportunidades deben ser rescatados de las montañas debido a accidentes o problemas de salud registrados durante sus actividades al aire libre.

En muchos casos se trata de una conducta temeraria donde está presente “la imprudencia o el consumo de alcohol, que los lleva a creerse superiores.

Muchos viajeros buscan una experiencia llena de adrenalina en el Corazón de Mendoza, pero la falta de atención a las recomendaciones de los lugareños, los puede dejar inmersos en una tragedia, que luego todos debemos lamentar.

Nuestra región en la precordillera de los Andes, es un paraíso natural lleno de lagos y montañas, que merece ser vivido, pero con mucho cuidado, para que no se transforme en un mal rato, un día de turismo aventura.

El testimonio es de Carlos Schwab, que lo publicó el 19 mar. 2012, donde da cuenta de las peripecias que les tocó atravesar.

“Estabamos recorriendo el camino del Cañon del Diamante y habíamos bajado hasta el río para descansar y comer algo.

Comenzamos a notar que el cielo se oscurecía y una tormenta se aproximaba muy rápido.

Como estabamos entre montañas, no teníamos muy buena visibilidad y cuando nos dimos cuenta, ya teníamos la tormenta encima nuestro.
Emprendimos la vuelta rápidamente pero ya era tarde!!”

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