Familias italianas: Sangalli-Tremolada-Abbona-Pogliani

Esta semana la Profesora e Historiadora María Elena Izuel, nos relata en su artículo la influencia de las familias italianas en el San Rafael antiguo, una verdadera historia para conocer un poco más nuestro terruño.

ALEJANDRO SANGALLI

Don Alejandro Sangalli llegó de Italia, en 1883, siendo niño todavía, venía con sus padres don Luis Sangalli y doña Rosa Melzi, originarios de Cologno Monzece. Se establecieron en Colonia Italiana en un terreno enfrente de Fernando Pogliani y entre las actuales callesTiraso e Italia. En San Rafael nacieron sus hermanas: Ernesta, Victoria, María y Luisa.

Don Luis inició el trabajo en la finca, ayudado por su hijo Alejandro, plantaron viñedos y construyeron una pequeña bodega, sobre la calle Italia al 1200, zona a la que llamaban “in colá”(en la parte de atrás). En sus orígenes se llamó Bodega El Gallito (tenía relación con el apellido). Al  principio la bodega carecía de piletas, tenía sólo un lagar, moledora y prensas. Con la ayuda de bombas se trasvasaban los jugos de una vasija a otra y la fermentación se llevaba cabo en cubas. Luego los pasaban a otros recipientes donde culminaba el proceso de elaboración. El vino nuevo se trasladaba a otras cubas hasta su venta y una parte se conservaba como “vino de guarda”, vino añejado. Al comienzo sólo hacían vino tinto, más adelante, cuando se produjo un cambio en las preferencias, incorporaron cubas para vino blanco. También hacían vino patero para consumo familiar.

Alejandro se casó con Florinda Filipponi y tuvieron seis hijos: Pablo, Esperanza, Rosa, Herminia, Regina y Luis.

A la muerte de don Luis continuó su hijo Alejandro y realizó ampliaciones en la bodega, hizo construir piletas de hormigón subterráneas. El vino lo comercializaba en bordelesas, enviándolo por el ferrocarril a pueblos situados en la línea San Rafael-Buenos Aires: sur de Córdoba, La Pampa, Sur de San Luis, Cañada Verde, Huinca Renancó.

Años después la bodega debió figurar como “Bodega y Viñedos de Pablo Sangalli”, ya que tenía que registrarse a nombre de un enólogo, en este caso fue Pablo, el hijo mayor de Alejandro, quien fue el primer sanrafaelino que había estudiado enología en el Colegio San Juan Bosco de Rodeo del Medio.

Pablo había contraído matrimonio con Margarita Simonnet, hija de don Delfín Simonnet, quien poseía una larga tradición vitivinícola.

FAMILIAS  TREMOLADA Y ABBONA

Don Antonio Tremolada llegó al país con su esposa doña Rosa Brambilla y dos hijas, María de 5 años y Josefina, más pequeña. A poco de llegar Rosa enfermó de fiebre tifoidea y falleció. El entierro debieron efectuarlo en la Villa, llevándola en un carro que les prestó Iselín y caminando todos detrás del carro. Fue la primera muerte, acaecida en tierras sanrafaelinas, que ocurrió entre los italianos recién llegados.

Como don Antonio debía salir a trabajar todos los días y no tenía parientes, le encargaba sus hijas a una vecina, la Sra. de Melzi. Un día esta señora retó a María y la niña muy enojada salió a buscar a su padre. Lo había visto partir en dirección al Carril Nacional y hacia ahí se dirigió. Cuando llegó al final de la calle, hoy la esquina de Av. Mitre y canal Pavés, se internó en el monte, que todavía existía en lo que es hoy Pueblo Diamante y se perdió.

Llorando llamaba a su padre, pero éste estaba muy lejos. La providencia hizo que pasara un vecino de Cuadro Bombal, don Andrés Bello y al verla, inmediatamente la identificó como una de las gringuitas de Colonia Italiana y como ya era casi de noche la llevó a su casa,  donde su esposa la atendió y al otro día la devolvió.

Muy grande había sido la consternación de todos los italianos que estuvieron buscándola toda la noche y más grande la alegría al recuperarla.

Don Tremolada, en su terreno, construyó una pequeña bodega, que a su muerte no se trabajó más.

Su hija María se casó con don Carlos Abbona, quien también construyó una Bodega “La Ausonia”, que cuando se fue a Italia con su familia  alquiló y luego lamentablemente  perdió.

Fueron los padres de don Fernando Abbona Tremolada, el escritor e historiador.

También tuvo Bodega don Antonio Abbona, tío del anterior, quien nació en Italia en 1869, se casó en primeras nupcias con Jesusa Bidoni con la que tuvo dos hijas. Viajó a Buenos Aires a vender vino de su padre, que poseía una importante bodega en Italia, luego retornó para cumplir con el servicio militar y finalmente regresó para radicarse en Argentina, instalándose en Cuadro Nacional, donde abrió un negocio de Ramos Generales y una pequeña Bodega.

Los desastres ocurrían siempre, lean el siguiente caso, aparecido en el “Ecos de San Rafael”,  del año 1900, se cuenta un percance que le sucedió a una de las carretas del Sr. Antonio Abbona, quien cruzaba el río Diamante, llevando mercaderías a compradores de Cañada Seca; la llegada de una sorpresiva crecida le arrebató la mayor parte de la carga que conducía, mojando lo restante, hasta dejarlo todo inservible: tabaco,azúcar, yerba, harina, etc.

 

FERNANDO POGLIANI

 

Don Ferdinando Pogliani llegó con el grupo de italianos que contrató en Buenos Aires el Padre Marco, en Colonia Italiana plantó viñedos y según la lista de Bodegueros pertenecientes al Centro de Bodegueros de Mendoza del año 1909, figura con Bodega. Según recuerdan algunos vecinos había dos grandes galpones con cubas y toneles.

Venía ya casado con Teresa Bribia y traía dos hijas: Antonieta y Luisa, esta última, se casó con Emilio Bielli y fueron los abuelos del conocido locutor deportivo don Emilio Bielli. En Argentina nacieron otros hijos: Pedro, Anita y María Cristina.

Fue en su casa donde se reunieron un grupo de italianos para dejar conformada la Sociedad Italiana, como puede verse en la foto, el primer presidente fue don Alejandro Poccioni y vicepresidente don Carlos Abbona. Esta Asociación en 1907,  adquirió el local donde se encuentra el Centro Cultural del Diamante y el edificio de al lado que era la sede de la Asociación Italia Nueva.

Don Pogliani perdió su finca y la bodega,  por garantizar con su firma un préstamo del Banco de la Nación a don José Galeota, que era su yerno y dueño del Hotel Unión, en sociedad con su hermano Blas. Después don Fernando compró una pequeña finquita en calle Los Filtros.

* Prof. María Elena Izuel

 

Temas relacionados