Felices 60 años vieja y querida terminal

(*)Luego de algunos años de idas y venidas, el intendente municipal de aquella época, 1954, disponía la iniciación de los trabajos de construcción de la nueva terminal de ómnibus de San Rafael. Hasta ese momento eran muy pocas las empresas de transportes de pasajeros y la precaria estación nacida en 1938 al conjuro progresista de don Roberto Burgos Teran, el intendente mas progresista de la historia, era un conjunto de kioscos de maderas mas unas pequeñas habitaciones que servían de resguardo de los pasajeros. En los alrededores pululaban los boliches, fondas, casas de comidas, pequeños hoteles y alguna que otra tiendita de turcos y judíos.

El 10 de setiembre de 1954 la empresa Sur Construcciones S.A. iniciaba los trabajos de movimiento de tierra, acarreo de materiales (los ladrillos fueron adquiridos en el horno de ladrillo de Victoriano Sumaran de La Correina), mientras que el hierro y el cemento fueron comprados en el corralon de don Francisco Garcia (FGH).

Con el paso de los días y meses la nueva estación de ómnibus de San Rafael iba tomando forma y casi un año después de comenzada la construcción, los sanrafaelinos se asombraban del tradiciónal arco de ingreso al predio que es el mayor emblema que caracteriza el lugar histórico y de tantas remembranzas. Mientras se realizaran las obras los ómnibus de las empresas La Industrial, de la viuda de Guerrero y de otras compañias, la CHAPI era una de ellas, tenían su parada en la avenida Mitre frente al almacén de Parada, actual Casa Galver.

Hubo algunas demoras en finalizar la construcción de la terminal y recién el 11 de octubre de 1956 el entonces comisionado municipal, en ese entonces gobernaba un gobierno militar, don Nicolas Soto, acompañado de una importante cantidad de publico, de autoridades del gobierno de la provincia y locales, inauguraba la flamante terminal de ómnibus, hoy prácticamente convertida en una tapera.

Han pasado 60 años desde el comienzo de la construcción de esos edificios emblemáticos que conforman hoy el lugar. Por esos andenes históricos pasaron nuestros padre y abuelos y muchos de nosotros con los mismos sueños y esperanzas que los pioneros que hicieron grande a San Rafael.

No hace mucho vi a un abuelo casi de 90 años parado frente al portón que impide el ingreso al interior de la vieja terminal. Tenia su mirada lánguida, nostalgiosa, y los ojos llenos de lágrimas….¿habrá creído el abuelo que era la ultima vez que la veía?….¿habrá pensado para si esta es mi ultima visita?….tal vez si abuelo….pero Gracias por sus lagrimas, eso quiere decir que no estamos solos con las nostalgias….y que a la vieja terminal la vamos a defender hasta caer con ella y sus últimos ladrillos…

(*) por Osvaldo Barroso

Imagen gentileza Hacemos Cultura

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