Fuerzas armadas de Argentina y Chile simularon la respuesta a un sismo en Mendoza

Se trató del Ejercicio Conjunto Combinado «Solidaridad 2022», que proponía la hipótesis de la existencia de un sismo de 7,5 grados en la escala Ritcher que sacudió la capital mendocina y destruyó gran parte de sus infraestructuras.


Helicópteros, vehículos todo terreno, ambulancias, plantas potabilizadoras y hasta un hospital reubicable son parte de los medios desplegados esta semana por las fuerzas armadas de Argentina y Chile, en la provincia de Mendoza, donde simularon responder a las diversas consecuencias de un sismo de gran magnitud.
La premisa del Ejercicio Conjunto Combinado «Solidaridad 2022» es que en la madrugada del 1 de noviembre, un sismo de 7,5 grados en la escala Ritcher sacudió la capital mendocina y destruyó gran parte de sus infraestructuras: inutilizó el aeropuerto, derrumbó varios de los puentes sobre los canales aluvionales que atraviesan el casco urbano, atrapó víctimas debajo de numerosas estructuras colapsadas y causó un número desconocido de ahogados, debido a la crecida que generó una fisura en el dique Potrerillos.
Para complejizar el escenario, mientras que la primera respuesta ya había desplegado un puesto de comando junto a la sede de la Gobernación y un campamento de evacuados en el parque San Martín, un segundo sismo causó la mañana del martes fuertes daños y numerosas víctimas en una barriada densamente poblada, unos 6 kilómetros al sur de la capital provincial.
Los habitantes de la ciudad de Mendoza y otras localidades siguieron atentos el desarrollo de las acciones, y se acercaban a cada despliegue para tomar imágenes o retratarse junto a los vehículos y el personal de las fuerzas armadas de Argentina y Chile, que trabajaban con los equipos de la policía, los bomberos y defensa civil de la provincia y los municipios.
El ministro de Defensa, Jorge Taiana, junto al subsecretario de Defensa de Chile, Gabriel Gaspar, y la embajadora chilena en Argentina, Bárbara Figueroa, supervisaron el desarrollo del ejercicio, que se realiza cada tres años desde 1997 para fortalecer la cooperación internacional en ayuda humanitaria y el trabajo coordinado con organismos pertenecientes al Sistema Nacional de Protección Civil.


La jornada comenzó en la IV Brigada de la Fuerza Aérea Argentina, cuya pista, compartida con el aeropuerto provincial, estaría inoperable por el sismo; allí un Hércules C-130 hizo una demostración de su capacidad de lanzar con paracaídas hasta 16 toneladas de carga en contenedores.
Cuando cada bulto tocaba tierra, un helicóptero Lama aterrizaba para que uno de sus tripulantes desprenda el paracaídas, enganche la carga y la traslade hacia donde fuese necesario.
En el dique Potrerillos, helicópteros argentinos y chilenos «sembraban» buzos en el agua, cerca del muro de contención en el que debían evaluar la grieta causada por el sismo y que continuaba anegando las tierras cercanas, causando una cifra no precisada de ahogados.
Después del «sismo» del 1 de noviembre, una de las estructuras usadas como refugio de evacuados fue la antigua planta industrial de la firma Carbometal en la localidad de Luján de Cuyo, aunque el segundo terremoto del ejercicio colapsó esa estructura y al menos una veintena de personas permanecían desaparecidas bajo los escombros.
Para darle más realismo al ejercicio, potentes parlantes en distintos puntos del predio reproducían el ulular de sirenas, gritos de auxilio y los estruendos de varios derrumbes, mientras los trabajadores municipales y de las agencias que participaban del simulacro, a los que se les asignó el rol de víctimas, yacían con heridas maquilladas y pedían ayuda.
Para rescatar a estas «víctimas», integrantes de la flamante brigada USAR (Urban Search and Rescue, por su sigla en inglés) de las fuerzas armadas argentinas y unidades militares chilenas especializadas desarrollaban en el lugar un operativo junto a personal de defensa civil y unidades caninas de Mendoza.

En las plantas más alta de la antigua fundición, a decenas de metros sobre la superficie, bomberos y militares realizaban diferentes tipos de encordados para bajar a los heridos inmovilizados en camillas a través de tirolesas o pasarelas; mientras en la superficie otros trabajaban de manera sincronizada para rescatar víctimas atrapadas debajo de pesadas losas de hormigón.
El mayor Juan Ceresoli de la VIII Brigada del Ejército Argentino afirmó a Télam que «en estos ejercicios lo que se busca es afianzar el trabajo interagencial, en este evento de rescate en particular estamos trabajando con unidades de bomberos, de Cruz Roja, de Defensa Civil y también hay una unidad canina apoyada por el Ministerio de Seguridad provincial».
Las personas rescatadas del derrumbe eran trasladadas a un campamento sanitario a unos 200 metros de la estructura colapsada.

Los funcionarios se trasladaron luego a la sede de la Gobernación mendocina, dónde el terremoto había dejado inutilizables todos los edificios del área, por lo que en el parque lindero se montaron una serie de carpas como centro de comando de emergencias con acceso a telecomunicaciones, para coordinar todas las acciones de las distintas agencias que participaban del operativo; allí cada organismo tenía representantes que compartían la información de las tareas que llevan adelante y todo confluía en pantallas y tableros de situación.
Tras dialogar con el personal a cargo del ejercicio, el ministro de Defensa, Jorge Taiana, afirmó: «Estas actividades son muy importantes para preparar a las fuerzas armadas, a los organismos de protección civil y a la propia comunidad para enfrentar de la mejor manera posible situaciones que hoy estamos simulando pero de las que sabemos que hay posibilidades muy concretas que sucedan en la realidad».
«Es muy gratificante presenciar el trabajo coordinado de las fuerzas armadas de Argentina y Chile junto con la policía, los bomberos, la Cruz Roja, el personal de salud y otras agencias del estado provincial, es clave sostener estos esfuerzos en el entrenamiento conjunto y combinado porque de estos ejercicios todos aprendemos mucho de los otros», añadió.
En el parque San Martín de la capital mendocina, en cercanías del anfiteatro Frank Romero Day, el «sismo» provocó un choque múltiple en el que un camión cisterna cargado con productos químicos se incendió, provocando un importante derrame tóxico y varios heridos con quemaduras severas; allí fue desplegada una unidad de protección Química, Bacteriológica y Nuclear (QBN) del Ejército Argentino, que junto a bomberos voluntarios controlaron el derrame y evacuaron a las víctimas a través de ambulancias y helicópteros mientras que varios visitantes del parque se acercaban atraídos por los trajes de protección que utilizaban y las maniobras de las aeronaves.
Cerca de allí, la Armada Argentina había montado un centro de alojamiento de evacuados para aquellos que perdieron sus viviendas en el terremoto, junto a Cruz Roja y voluntarios de los Boy Scouts recibía a los «damnificados» que eran registrados y alojados en carpas.
Frente a este campamento, el Ejército Argentino montó una planta móvil capaz de potabilizar 3.600 litros de agua y de fraccionar 1.500 sachets de medio litro de agua potable por hora.
También en el parque San Martín, las fuerzas armadas montaron un hospital reubicable que había sido donado a la Argentina por China durante la pandemia de Covid-19 y que durante esa emergencia prestó servicio en el partido bonaerense de La Matanza.
Del ejercicio «Solidaridad 2022» participaron 740 efectivos de las fuerzas armadas argentinas y cerca de un centenar de militares chilenos.
Además del ministro Taiana; el subsecretario chileno Gaspar y la embajadora Figueroa; acompañaron la actividad el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Juan Martín Paleo; el jefe del Ejército, general de división Guillermo Olegario Pereda; el jefe de la Armada, almirante Julio Guardia; el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Xavier Isaac; el secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa, Francisco Cafiero; y el secretario de Estategia y Asuntos Militares, Sergio Rossi; entre otros funcionarios argentinos y chilenos.

Fuente: Télam | Fotos: Alfredo Ponce

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