Ganadería: apuestan a desarrollar el sector y potenciar zonas improductivas

Quieren que el Gobierno los ayude con fondos, infraestructura y controles. Referentes están convencidos que pueden ser actores importantes de la matriz productiva de Mendoza.

Con la demanda de más recursos financieros, de una mayor celeridad en el inicio de obras de infraestructura, y de rigurosos controles al ingreso de carne faenada, entre otros temas, el sector ganadero de Mendoza apura la marcha hacia su objetivo de involucrar al Gobierno local en la iniciativa de posicionar a la producción de carne vacuna, como parte relevante de una nueva matriz económica de la provincia.

La inquietud, que viene cobrando fuerza en los últimos años, adquirió mayor dimensión en la última semana, cuando la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael reunió, en su predio de Alto del Algarrobal, a ganaderos de toda la provincia con autoridades de Economía, con el ministro Martín Kerchner a la cabeza.

El cierre del encuentro, cuya agenda incluía, además, cuestiones como la deuda por subsidios a la recría y el engorde que mantiene el Estado provincial con el sector privado y la necesidad de coordinar un plan de manejo del fuego (para atenuar los efectos de los incendios de campos), dejó un par de puntos centrales como núcleo de las preocupaciones del sector.

Para argumentar la conveniencia de «ponerle más fichas» a la actividad, Marcelo Montoya, director de Juncal S.A. aseguró que «Mendoza tiene un gran potencial como productora de carne», y destacó «el nivel eficiencia del sector en la provincia».

Juncal (empresa de San Martín que hace el ciclo completo del negocio, desde la cría bovina hasta la venta al público) complementa la producción propia con la compra de hacienda en pie, y Montoya asegura que «si en Mendoza tuviéramos toda la hacienda que necesitamos, no saldríamos a comprar fuera de la provincia».

Considerando que la brecha entre oferta y demanda local es muy amplia, el empresario del Este afirmó que «tenemos mucho por crecer todavía». En ese sentido, señaló que «en el secano hay campos de cría sin hacienda o subpoblados, y en los oasis existen fincas sin trabajar, se consolidan los feedlots, y frigoríficos, que en algunos casos faenan sólo tres días a la semana, con una capacidad ociosa superior al 30%».

Acerca de qué haría falta para incrementar la producción en el secano, Montoya remarcó la necesidad de «trabajar mucho en caminos y llegar con energía a los campos, para mejorar la calidad de vida de los trabajadores rurales y eficientizar la producción».

Por otra parte, «fortalecer la cartera de créditos existente para adquisición de vientres e instalación de infraestructura, porque los fondos actuales son insuficientes para el desarrollo del sector».

Valoró, por otra parte, el programa que implementó este año la Provincia, subsidiando la alimentación de terneros destetados anticipadamente. «Pero tenemos el problema de la frazada corta -dijo Montoya- porque ya se cubrieron los 12.000 terneros para los que alcanzaba la plata, y Mendoza ya está cerca de los 150.000 ó 160.000» de producción anual.

Resumió que «las medidas que está tomando el Gobierno son acertadas, pero es muy poco lo que se destina a promocionar al sector, a pesar de que hoy, en la provincia, hay pocas actividades tan eficientes como la ganadería».

Este planteo inevitablemente dispara la pregunta acerca de si el Gobierno realmente estará convencido del rol que le cabe a la actividad en el esquema económico de la provincia. «No sé si está realmente convencido. Para mí, hay que convencer al Gobierno que la ganadería es parte de una nueva matriz productiva para Mendoza, y tiene que destinar más fondos para promoverla».

Competencia desleal

Al margen de lo productivo, una de las mayores preocupaciones del sector es el ingreso a Mendoza de carne faenada en otras provincias, que se vende, aquí, a precios llamativamente más bajos que la de producción local.

En este sentido, datos coincidentes surgidos del ámbito público y el privado indican que la hacienda en pie introducida desde otras provincias para ser faenada aquí, representa algo más del 50% del consumo total de Mendoza. Aquí, al parecer, no estaría el problema. Los controles serían eficientes y, además, es claramente visible lo que trae cada camión en su jaula.

Por otra parte, los novillos engordados y faenados en Mendoza sumarían, hoy, alrededor del 10% de la demanda total provincial. Tampoco sería éste el segmento problemático. De hecho, aseguran que es, precisamente, el que se ve perjudicado por la mercadería ofertada por debajo de lo que se considera valores razonables de mercado.

Queda para completar poco menos del 40% del consumo mendocino. Esto llega desde otros puntos del país como carne faenada (medias reses, cortes en cajas, etc.). Una parte de esto -no se sabe cuánto- sería la que estaría «haciendo ruido» en el mercado, y sobre la cual habría que poner la lupa.

Martín Caro, presidente de la Comisión Ad Hoc del Cluster Ganadero Bovino de Mendoza, reconoció que esta cuestión «es una de las mayores preocupaciones del sector», y apuntó que «mientras el Gobierno nacional está tratando de clarificar la operatoria de la cadena, nosotros tenemos falencias a nivel provincial, que repercuten en el mercado local de la carne vacuna».

La situación crea problemas en todos los eslabones de la cadena provincial, porque «hay una diferencia de precio muy marcada para este negocio -podría ir del 10% al 15%- entre la carne que se produce y se industrializa en Mendoza y parte de la que ingresa industrializada desde otras provincias, y así es muy difícil competir, tanto para los productores como para la industria frigorífica mendocina» dijo Caro.

El presidente del Cluster Ganadero destacó que «el nuestro es un mercado próspero, nuestro cliente es selectivo, y nuestra producción puede competir perfectamente con lo que ingresa de otras provincias, pero no si esa producción llega con ventajas».

Fortalecer los controles

Ante las dudas sobre si esa mercadería está circulando de manera formal, Martín Caro sugirió que «podría resultar positivo un cruce de la información surgida del control de cargas que hace la Dirección Provincial de Ganadería en los ingresos a territorio mendocino, con los controles impositivo que pueda realizar ATM (Administración Tributaria Mendoza)».

A todo esto el empresario de San Martín Marcelo Montoya, aseguró en igual sentido, que «hay situaciones de competencia desleal». Apuntó que «aparece gente en las carnicerías a ofrecer carne faenada a un precio que no se corresponde con el costo».

Por su parte Rafael García Miras, del establecimiento agrícola-ganadero King S.R.L., de San Rafael, reveló que «lo que se está buscando es que cuando la carne ingresa a la provincia se precinte la carga; y luego se la pese al momento de ser liberada». La idea es «armar un sistema más transparente, porque así como el Gobierno nacional, a través de la Subsecretaría de Control Comercial Agropecuario, implementó medidas que apuntan a transparentar la faena, también se debe transparentar el comercio».

El Gobierno se pone al día con el sector

El empresario de San Martín, Marcelo Montoya, justificó la ansiedad del sector privado por tener respuestas del Gobierno, en que los tiempos de las empresas son distintos a los del sector político. Por eso puntualizó que «además de la escasez de recursos que destina la Provincia, hay decisiones que vienen demoradas».

Por su parte Osvaldo Fernández, vicepresidente primero de la Cámara sureña, indicó que «aunque por momentos nos genera alguna diferencia la dinámica del sector público con la que tenemos en el sector privado, al menos vemos que los funcionarios se arriman, y sentimos que nos escuchan».

A todo esto, el Ministro de Economía, Infraestructura y Energía, Martín Kerchner aseguró que para el Gobierno, el sector ganadero «es uno de los grandes motores que puede tener el Sur de la provincia, por eso hemos hecho el esfuerzo para ponernos al día con la deuda por la Ley 7074».

Precisó que «son 18 millones de pesos, que no se pagaban desde el 2012, y que serán cancelados con bonos de consolidación de deudas, que vencen el año que viene». Sobre el beneficio del 2016, «se va a pagar en julio o agosto». Consideró que esa promoción tiene que seguir, mientras se va trabajando en cuestiones de fondo, como son las obras de infraestructura».

Sobre este punto, recordó que el 4 de julio se abrirán los sobres con las ofertas para la construcción del acueducto del Sudeste, hasta Canalejas, que llevará agua para consumo animal a los campos de secano. Estimó que «en setiembre o más tardar en octubre estaremos iniciando la obra», y adelantó que han empezado a trabajar en otro proyecto, para la realización de otros tres, que surcarán parte de los departamentos La Paz, Santa Rosa y San Rafael.

A ellos se sumará un «proyecto de conectividad, para que funcione todo como un sistema integrado». Precisó que con estas obras, que estarían licitándose en abril-mayo del año próximo, más la que comenzará a ejecutarse este año, «estaremos impactando en una superficie cercana a los 2 millones de hectáreas».

Por su parte, el presidente de la Específica de Ganadería de la Cámara de San Rafael, Roberto Ríos, dijo que «estamos gestionando el acueducto ganadero para el Departamento hace muchos años, y va pasando el tiempo y esto no se concreta, por eso se lo hemos planteado al ministro Kerchner», y remarcó que «es necesario que salga rápidamente”.

Fuente Los Andes

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