Germanswings: murió otro argentino que vivía en Paraguay

Son 3 los argentinos fallecidos en la tragedia aérea del avión de Germanwings en Francia

Se trata del empresario Juan Armando Pomo y vivía en Asunción, Paraguay. Viajaba con un socio, de origen venezolano, y estaba en Europa por negocios. Era padre de dos hijos y casado con una ciudadana paraguaya.

El siniestro sobre los Alpes el martes del Airbus A320 de la compañía Germanwings, que realizaba el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf, es el primer accidente de avión en territorio francés desde que se estrelló un Concorde, cerca del aeropuerto de París-Roissy, en julio de 2000. Es la peor catástrofe de la aviación europea en los últimos cinco años y el segundo siniestro de una línea de bajo coste en la UE (en 2005 se estrelló un avión de la compañía chipriota Helios).

A continuación explicamos los datos disponibles del accidente hasta este momento.

¿Dónde se produjo el accidente?

El avión se estrelló contra el pico del Estrop (2.981 metros), que forma parte del macizo montañoso de Trois-Evêchés. Se trata de un lugar de alta montaña, que se encuentra justo entre dos municipios franceses, Prads-Haute-Bléone, que cuenta con 232 habitantes, y Méolans-Revel, de 337 habitantes. También se encuentra cerca de la estación de esquí de Val D’Allos. Es una zona que no puede alcanzar ningún vehículo por tierra, a la que se puede llegar por helicóptero o caminando a través de la montaña. Pertenece al departamento francés de Alpes de Haute-Provence (su código es 04). La Gendarmería ha acordonado toda la zona del siniestro y ha prohibido el sobrevuelo. Por la noche, se interrumpieron las labores de rescate, que han vuelto a empezar al alba.

¿Cómo se produjo el accidente?

El portavoz de Germanwings, Thomas Winkelmann, ha explicado que a las 10.47 del 24 de marzo el Airbus —pilotado por un profesional con 10 años de experiencia y 6.000 horas de vuelo— comenzó a perder altura. A los pocos minutos se situó a 1.800 metrosy a las 10.53 se tuvo el último contacto. El avión pasó de 35.000 (10.700 metros) a 6.900 pies (1.800 metros) en apenas ocho minutos. Se desplazaba a una velocidad de, al menos, 650 kilómetros por hora. El aparato no emitió ninguna señal de may day (la llamada universal de emergencia). Según un relato del diario Le Monde, fue el ingeniero de guardia en la Dirección general de la Aviación Civil (DGAC) el que lanzó la alarma después de perder al avión y de que el aparato no respondiese a numerosas llamadas (un avión debe conectarse de forma regular con tierra). Fue este mismo ingeniero quien constató que el avión perdía altura y se salía de su ruta. «Fue la conjunción entre pérdida de altitud y la ausencia de contacto por radio que condujo al controlador aéreo a lanzar la alarma», agregaron las fuentes citadas por el diario francés.

¿Cuáles son las causas del accidente?

Todavía es muy pronto para emitir ni siquiera una hipótesis (y el Gobierno francés no ha querido descartar ninguna) pero sí se conocen las circunstancias que rodearon el siniestro. Además, una de las cajas negras (que registran todos los datos técnicos del avión y las comunicaciones dentro de la cabina y con el exterior) ha sido ya localizada y ya ha sido trasladada a Parías. Aunque se encuentra dañada, los técnicos creen que se podrá analizar. El avión no emitió ninguna llamada de emergencia pese a que comenzó a descender a toda velocidad. Según la Dirección General de la Aviación Civil Francesa, en el momento del accidente las condiciones meteorológicas en la zona eran buenas y no había nubes a la altitud de crucero a la que viajaba el avión. El viento tampoco era fuerte y no se habían detectado turbulencias.

¿Cuáles son los detalles del vuelo GWI9525?

El vuelo GWI9525 de la compañía Germanwings, filial de bajo coste de la compañía alemana Lufthansa, despegó del aeropuerto de El Prat en Barcelona poco antes de las 10 de la mañana y tenía previsto aterrizar en la ciudad alemana de Düsseldorf a las 11.55. El avión era un Airbus A320, con matrícula D-AIPX, que transportaba 144 pasajeros y seis tripulantes (dos pilotos y cuatro ayudantes de cabina), es decir, un total de 150 personas, entre ellos dos bebés. El piloto tenía 10 años experiencia y 6.000 horas de vuelo. Las autoridades francesas han confirmado que no ha habido supervivientes.

¿Cuál es la nacionalidad de las víctimas?

Según la lista de pasajeros, 45 de las personas que viajaban en el aparato siniestrado tienen apellido español. La compañía mantiene que 67 pasajeros son alemanes. Entre estos, se encontraban 16 estudiantes que habían estado en un viaje de intercambio con familias del Instituto Giola, en Llinars del Vallés (Barcelona). Con ellos volaban, además, dos profesores.

¿Desde cuándo volaba el Airbus?

El Airbus A320 es un modelo muy utilizado para vuelos cortos y medios por numerosas compañías aéreas de todo el mundo. Los primeros Airbus de este tipo empezaron a volar a finales de los años ochenta. El modelo que se ha estrellado se puso en funcionamiento en 1991 dentro de la compañía Lufthansa y, desde finales de enero de 2014, pasó a su filial Germanwings. Había sido revisado el pasado lunes y había pasado por una revisión completa en 2013. Un portavoz de la compañía aseguró que todo el sistema informático del aparato había sido actualizado muy recientemente.

¿Qué compañía es Germanwings?

Fundada en 2002 y adquirida por Lufthansa en 2009, Germanwings es una compañía de bajo coste. Actualmente transporta unos 16 millones de pasajeros al año con una flota de 78 aparatos, que incluyen los Airbus A319, A320 y A330, así como el Bombardier CRJ900 (según datos de octubre de 2014, citados por la agencia Reuters). Desde 2013, esta filial asume todos los vuelos de corta y media distancia de Lufthansa, menos aquellos que salen de los dos aeropuertos principales de la compañía, Múnich y Fráncfort. El objetivo es que se convierta en la tercera compañía low cost europea, después de Ryanair e EasyJet.

Francia afirma que la caja negra está dañada pero puede ser analizada

El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, afirma que la caja está dañada pero se podrá analizar. / REUTERS LIVE

El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, ha admitido este miércoles que la caja negra del avión de la aerolínea alemana Germanwings que se estrelló ayer en los Alpes franceses está «dañada» pero que será «posible analizarla». En una entrevista concedida a la emisora RTL, el ministro ha indicado que va a ser posible reconstituir los datos de esta caja, hallada ayer y que es la que graba las conversaciones de los pilotos en cabina para tratar de esclarecer lo sucedido. En el lugar se busca la segunda caja, que contiene los datos de vuelo. El avión, con destino a Düsseldorf (Alemania), se estrelló poco antes de las 11.00 por motivos que se desconocen en una zona escarpada casi una hora después del despegue de Barcelona.

El ministro ha reiterado que el Ejecutivo no descarta ninguna hipótesis sobre las razones del accidente, incluida la terrorista, aunque ha señalado que esa última pista «no es la prioritaria». La caja negra deteriorada ya ha llegado a París y será analizada en la localidad de Le Bourget por cinco técnicos del BEA (Bureau d’Enquêtes et d’Analyses) de Aviación Civil. Mientras tanto, la fiscalía de Marsella ha iniciado la investigación judicial del accidente con el interrogatorio de ocho testigos. En declaraciones a la televisión francesa BFM TV, el fiscal Brice Robin ha afirmado que aún es pronto para determinar las causas del siniestro.

Por otro lado, la ministra francesa de Ecología y Transporte, Ségolène Royal, ha revelado que el avión no pasó de 35.000 pies (equivalente a unos 10.700 metros de altitud) a 6.900 pies (1.800 metros) en ocho minutos como se dijo ayer sino en unos 18. Según Royal, el contacto de los pilotos —el comandante era un profesional con 10 años de experiencia y 6.000 horas de vuelo— se perdió a las 10.31, unos 20 minutos antes del choque.

La torre de control de la localidad francesa de Aix-en-Provence, en el sur del país, pudo hablar por última vez con la cabina a las 10.30, en un momento en que el avión se encontraba a 11.400 metros de altitud. Los controladores, tal y como ha afirmado Royal en la emisora RMC, indicaron a los pilotos que mantuvieran ese nivel de vuelo y que se pusieran en contacto con la torre posteriormente, y recibieron la confirmación desde la cabina. Un minuto después, no obstante, el avión comenzó a descender sin autorización, y los pilotos, según la ministra, no respondieron a la llamada de los controladores cuando estos les preguntaron por la pérdida de altura.

A las 10.40, el avión, a 2.000 metros de altitud, desapareció de los radares, y nueve minutos después helicópteros del pelotón de alta montaña de la localidad de Jausiers, un caza Mirage 2000 y un avión de suministro despegaron en su busca para ver qué sucedía. El dispositivo desplegado, según su relato, encontró a las 11.10 los restos del aparato, que se estrelló contra el macizo de los Trois Evêches, en el departamento francés de Alpes de Haute-Provence.

Con las primeras luces del día, los equipos de rescate han reanudado las tareas de búsqueda por tierra de las víctimas, suspendidas al caer la noche. El ministro Cazeneuve ha admitido que la esperanza de encontrar supervivientes es «débil». Más de 600 personas, entre gendarmes, bomberos, miembros del Ejército y personal técnico, se encuentran en la remota y abrupta zona de los Alpes donde se estrelló el vuelo GWI9525 de Germanwings, filial de bajo coste de la alemana Lufthansa, de Barcelona a Düsseldorf, con 144 pasajeros a bordo (67 de alemanes, incluido un grupo de estudiantes de intercambio, y 45 con apellidos españoles) y seis tripulantes (dos pilotos y cuatro ayudantes de cabina). Dos de los fallecidos son bebés. También hay un ciudadano belga y un buen número de turcos, además de otras nacionalidades: dos japoneses, dos australianos, dos argentinos, dos colombianos y tres mexicanos. Hasta el momento no se ha hecho pública la lista oficial de víctimas.

El movimiento de vehículos se ha intensificado a partir de las siete de la ma, nada más salir el sol en la localidad de Seyne-les-Alpes, a pocos kilómetros del lugar del accidente y donde se concentran los servicios de rescate. A las 15.30 está previsto que el presidente francés, François Hollande, el español, Mariano Rajoy, y la canciller Angela Merkel lleguen a esta localidad. La policía ha balizado todo el recorrido para facilitar la llegada de las familias de las víctimas. Rajoy ha recogido al presidente de la Generalitat, Artur Mas para viajar juntos a la zona.

Cinco helicópteros han reanudado los sobrevuelos en la zona mientras una columna de gendarmes ha retomado la ruta a pie hacia el lugar, a casi 3.000 metros. Las autoridades tratan de crear un camino a pie hacia el lugar donde se encuentran los restos del Airbus A320. En las últimas horas ha nevado en la zona del accidente y se teme que las condiciones meteorológicas compliquen las labores de rescate. Aunque las nubes están altas, lo que facilita el vuelo de los helicópteros, es posible que llueva y que haya viento a lo largo del día, según los servicios meteorológicos.

El avión está “completamente destrozado” y el resto más grande del aparato tiene el tamaño de “un coche”, según ha declarado el presidente del Consejo General de la región de los Alpes-Haute Provence, Gilbert Sauvan, al diario francés Les Échos. “La zona del accidente es inaccesible, salvo por helicóptero. Ocho aparatos van a sumarse a la operación de rescate desde la localidad de Seyne-les-Alpes con el fin de llevar a los investigadores al lugar del siniestro», ha añadido. “Va a llevar días recuperar a las víctimas, luego los restos”, ha explicado por su parte el alto oficial de policía Jean-Paul Bloy. España tiene previsto enviar a seis policías y guardias civiles para colaborar en la identificación de las víctimas.

Lufthansa ha señalado que opera este miércoles sus vuelos con normalidad y que asumirá el máximo número de los cancelados ayer por su filial Germanwings, que tuvo que suspender 30 vuelos porque varios pilotos se negaron a volar. Este miércoles, Germanwings cancelará sólo un vuelo, el 4U 354 desde Colonia a Londres.

Entre las víctimas, 16 alumnos y dos profesoras alemanes que habían participado en un intercambio con el Instituto Giola de Llinars del Vallès

  • Accidente de avión Germanwings en Francia

El avión de Germanwings se ha estrellado en los Alpes franceses. / JEAN-PAUL PELISSIER (REUTERS) 

Ruth Aixandri se ha levantado muy temprano esta mañana para dejar a una niña de 14 años a las 6.00 en la estación de tren de Llinars del Vallès (Barcelona) camino del aeropuerto del Prat. Junto a la pequeña, iba otro grupo de 15 niños alemanes. Todos procedentes de Haltern, un pueblecito a unos 90 kilómetros de Düsseldorf. Todos de regreso a sus casas, junto a dos monitoras. Habían pasado una semana en Llinars del Vallès (Barcelona), repitiendo un intercambio anual entre estudiantes de 4º de ESO de un centro educativo de ese pueblecito alemán y el instituto catalán Giola. Todos, como la niña acogida por Ruth, habían pasado esos siete días en casas de familias del municipio catalán, como meses antes hicieron sus hijos en Haltern.

Lo que Ruth no podía imaginar es que el viaje que esa niña y sus compañeros emprendían esta mañana terminaría en una gran tragedia. Las noticias iban llegando con cuenta gotas, pero pronto los telediarios y las radios informaban del accidente del avión en los Alpes franceses. No se contemplaban supervivientes. La consternación se apoderaba de todos esos padres y madres que durante una semana acogieron y cuidaron de esos niños. La angustia invadía un centro educativo que a estas horas aún permanece mudo, en estado deshock. El padre de Ruth, el concejal de Hacienda e Interior del ayuntamiento de Llinars del Vallès, Josep Aixandri, transmitía el desconcierto: “Son incapaces de articular palabra y han delegado todo esto en nosotros”.

Dieciséis de los pasajeros del avión que se ha estrellado este martes en los Alpes franceses cuando cubría la ruta entre Barcelona y Düsseldorf eran alumnos alemanes que regresaban a su país tras haber participado en un intercambio escolar de una semana en el Instituto de Educación Secundaria (IES) Giola, de Llinars del Vallès.  Les acompañaban dos profesoras.

Los estudiantes españoles de este instituto que ha compartido esta última semana con las víctimas del accidente aéreo han encajado la noticia con «extremo pesar. El impacto ha sido muy fuerte. Piensa que durante una semana han estado juntos las 24 horas», ha asegurado Rosa Maria Garcia, profesora del instituto, cuyo claustro se ha reunido para analizar la situación. En estas situaciones lo más complejo es cómo se traslada la información a la comunidad educativa, especialmente el alumnado. Un equipo de la Cruz Roja les ha atendido.  Jordi Mola, también profesor del Giola, ha afirmado que tras recibir la trágica noticia, a la que aún no pueden dar crédito, «se han suspendido todas las actividades».

El Instituto Giola ha emitido un comunicado para trasladar su pésame a las familias de todas las víctimas, entre las que se encuentran los 16 alumnos y dos profesoras del Joseph-König-Gymnasium de Haltern am See que habían participado en el intercambio anual entre ambos centros educativos.

El director de la escuela Joseph König-Gymnasium ha asegurado que mantendrá este miércoles las clases para «dar las posibilidades a los alumnos de hablar sobre este trauma». El responsable ha asegurado que contarán con personal especializado para acompañar a los alumnos y a los profesores, puesto que «también será un día muy difícil para ellos porque han perdido a dos compañeros».

«Es una situación excepcional. Mañana habrá clase normal, pero pueden pensar que el contenido no será normal sino que se dará la posibilidad a los alumnos de hablar de este trauma», ha expresado, y ha añadido que los estudiantes ya han sido informados de la tragedia.

Por su lado, el Ayuntamiento de Llinars del Vallès (Barcelona) analiza la posibilidad de organizar actos de homenajes a las víctimas.

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