Hotel El Indio

El mejor hotel de su época. En la década del 40 se hizo famoso en todo el país y también en el extranjero,

El Hotel El Indio, que se construyó en la Villa 25 de Mayo, en el sitio donde había estado la Municipalidad y donde hoy se halla el Salón Comunitario Municipal, al lado de la Capilla. Muchos años después funcionó en el ex-Hotel la escuela Alfredo R. Bufano.

El Hotel fue propiedad de la Municipalidad de San Rafael, en sociedad con el Sr. Anselmo Piacenza.

La publicidad que hacía el Hotel decía que la pensión diaria era de $6.- con derecho a la pileta de natación, que era bastante grande y como fondo tenía la estatua de un Indio  que dio nombre al Hotel. Esta estatua era la representación de un Inca con una lanza en la mano y no de los aborígenes de nuestra zona, había sido utilizada en un monumento de homenaje a los Incas, un adorno inmenso,  en la Muestra de Mendoza, durante  la fiesta de la Vendimia del año 1939.

El monumento tenía varias figuras, pero la persona que lo adquirió para llevarlo a la Villa, sólo llevó la estatua del Inca, que en estos momentos ha desaparecido ¿quién la tiene guardada? Debe devolverla, porque es de la Villa toda y debe conservarse como una reliquia, ya que representa  una época importante de nuestro pasado. Según me contaron estaba hecha con tela de alambre y luego recubierta con cemento y pintada. En varias ocasiones la restauraron.

La pileta tenía las medidas reglamentarias para natación, se podían organizar carreras y había también una pileta para niños. Las aguas eran semisurgentes y según comentan salía templada.

Tenía el Hotel  una gran pista de baile, donde al decir de vecinos de la Villa, durante el verano todas las tardes había baile, a partir de las 18 hs y continuaba en la noche, al que asistían no sólo los pasajeros, sino también los lugareños. El baile era amenizado por la Orquesta Huemu. En este hermoso lugar se celebraban las  fiestas de casamiento de la gente del lugar y también de San Rafael. Estaba abierto todo el año.

El Hotel estaba rodeado de una frondosa arboleda, con sus carolinos centenarios de asombrosa altura, que permitían la frescura del aire en los calurosos días del verano.

Estaba edificado en grupos, dentro de un parque con grandes arboledas, que pertenecían al Hotel,  al estilo californiano. En el centro estaba ubicada la zona dedicada a los dormitorios, con baños privados dotados de agua fría y caliente.

Cuando se inauguró el Hotel fue el único en la Villa que tenía luz eléctrica, ya que poseía motores para generarla.

Poseía un teatro griego al aire libre, donde se representaban ocasionalmente algunas obras, comedias o dramas. También tenía canchas de tenis y de basquet, cancha de bochas y  juegos infantiles. Ofrecían caballos en alquiler para practicar equitación y recorrer los hermosos paisajes que rodean a la Villa 25 de Mayo.

El salón comedor era muy amplio, poseía 33 m de largo, con vista hacia la pileta y pista de baile y el servicio de cocina era excelente, servían desayuno, almuerzo, merienda y cena.

La publicidad del momento ofrecía a los turistas paseos de pesca en el río Diamante y también de cacería, ya que según decían abundaban las liebres, perdices, guanacos,n avestruces, martinetas y otros, que actualmente y muy lamentablemente, están en extinción.

Durante la temporada de verano existía servicio de ómnibus San Rafael- Villa a cada hora y los días feriados se prolongaba hasta las 2 y 3 de la madrugada, servicio prestado por la Empresa La Unión

Había que hacer reservaciones con tiempo porque se agotaban los lugares, estuvo muy de moda, llegaba mucha gente de afuera y siempre se celebraban fiestas, pero lamentablemente poco tiempo después del comienzo de la Segunda  Guerra Mundial, no se conseguían cubiertas para los coches ni cupos para nafta para viajar, por lo que El Indio que necesitaba de los visitantes de lejos, no pudo subsistir con sólo los clientes de San Rafael y finalmente debió cerrar sus puertas.

Como ya dije parte del edificio se ocupó con la Escuela y la pileta la utilizó el Sr. Piacenza para instalar un criadero de nutrias. Pasado un tiempo esto fue abandonado y los vecinos pensaron que sería bueno poner en funcionamiento la pileta para la gente de la Villa. En ese entonces era delegado municipal el Sr. Héctor Calderón, en conjunto con otros vecinos limpiaron la pileta, llena de piedras y buscaron de donde extraer agua, la obtuvieron cerca, encontraron que surgía agua de la esquina donde se halla hoy la Esc. Secundaria, pero era salobre, no sirvió para regar, pero sí para la pileta, durante un tiempo se pudo utilizar y volvieron a escucharse los gritos de los chicos y el chapoteo en el agua.

Luego se abandonó y hoy está así, vacía, salvo algunas piedras y sin el Indio ¿por qué no ponerla otra vez en funcionamiento, si la estructura dice que es posible? Y así no sólo se beneficiará la gente de la Villa, sino también los turistas que llegan para gozar de la frescura, de la paz y tranquilidad, que existe en la Villa, donde es posible escuchar los “sonidos del silencio”.

 

Prof. María Elena Izuel

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