Inhiben todos los bienes del juez Bento y hay más detenidos

Cayeron un comisario en funciones, un importante abogado y el hombre por el que empezó la causa de las coimas; pero entre las nuevas imputaciones también hay grandes figuras del ámbito tribunalicio. Tras levantarse el secreto de sumario, el caso tendrá hoy otra jornada frenética.

Nadie sabe hasta dónde llegará la trama, señala el portal MDZ. Esta vez, la causa más resonante empieza a salpicar a la Policía y a más abogados, mientras que Walter Bento, el magistrado más poderoso de la provincia, ve complicada su situación. El expediente que investiga las presuntas coimas en la Justicia Federal incluye más de seiscientas fojas de la investigación que lleva adelante el fiscal Dante Vega. Y con las acusaciones que se confirmaron hoy, ya hay alrededor de 20 imputados, incluyendo a un comisario en funciones y a un importante abogado, además de grandes figuras del ámbito tribunalicio.

Otro paso clave es que se decidió la inhibición de todos los bienes del juez federal con competencia electoral Walter Bento y sus familiares con el fin de procurar el recupero de activos provenientes de las supuestas actividades ilícitas. Sí: el escrito con las nuevas imputaciones es dinamita pura. Entre otras cosas porque ahora, además de la firma del fiscal Dante Vega, tiene el aval de los funcionarios que destinó al caso la Procuraduría General de la Nación -a cargo de Eduardo Casal- a través de la PROSELAC.

¿Qué se investiga? La existencia de una banda que otorgaba beneficios a cambio de sobornos y que -según la tesis de la fiscalía- puede haber sido liderada por Bento.

Se sabe que entre sus supuestos integrantes figuraban los abogados Luciano Ortego, Matías Aramayo (arrepentido) y Martín Ríos (arrepentido). Pero, como se verá en esta nota, el asunto está lejos de acabar ahí.

Los nuevos acusados
El 3 de mayo llegaron las primeras detenciones, y desde el 18 del mes pasado -después de la declaración de los dos principales arrepentidos, Ríos y Aramayo- la causa quedó bajo secreto de sumario, ya que surgieron nuevos datos que permitieron reformular la hipótesis del Ministerio Público.

Pero en las últimas horas, el fiscal Vega y los fiscales de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos de Origen Delictivo (PROSELAC), María Laura Roteta y Mario Alberto Villar, firmaron la segunda catarata de imputaciones en el que probablemente sea el escándalo más grande de los últimos tiempos en Mendoza.

Los nuevos imputados como miembros de la asociación ilícita son el abogado Jaime Alba -uno de los mejores amigos del fallecido ex corredor de aduanas Diego Aliaga-, el narco Walter Bardinella Donoso y el Comisario José Gabriel Moschetti.

También habrá imputados por presunto pago de coimas, información que podrá leerse en breve en este mismo diario y que afecta a importantes personalidades de Mendoza. Entre ellos el defensor oficial de la Justicia Federal, Jorge Miranda.

En la nueva estructura, el organigrama de la presunta asociación ilícita quedaría más o menos así:

EL ORGANIGRAMA DE LA BANDA, DE ACUERDO A LOS ÚLTIMOS REPORTES

Bento, fuerte y al centro
Los arrepentidos Ríos y Aramayo ratificaron la tesis de que el juez Bento era el jefe de la banda. Era quien podía resolver la situación de los detenidos -se cree- a cambio de los sobornos.

En ese sentido, surge una arista que antes no estaba tan nítida: los casos de coimas -aseguran los declarantes- no eran sólo los judicializados.

Debido a que Diego Aliaga era informante de la Policía, tenía acceso a información muy importante sobre el mundo del hampa en la provincia. Esa data permitía a la organización cobrar las “cometas” incluso antes de que se abrieran las causas judiciales.

Hay más detalles que complican a Bento. En las últimas semanas se incorporaron a la causa picantes conversaciones entre el abogado Jaime Alba y un testigo, Diego Stuto, que lo grabó de forma privada y acercó esos registros a la Justicia. En las charlas, la alusión a Bento es permanente.

Otro costado importante -que ya constaba en las fojas- son los 265 llamados de Telegram que Diego Aliaga y el juez Walter Bento intercambiaron en un lapso de siete meses. Como se sabe a esta altura del caso, Aliaga está señalado como un conocedor de los bajofondos de la provincia, y se conjetura que era el más veterano operador del juez, su “mano derecha”.

El comisario involucrado y el “informante 59”
En setiembre de 2019 el Comisario José Gabriel “Moncho” Moschetti se desempeñaba como Jefe del Departamento de Lucha contra el Narcotráfico de Valle de Uco. En su rol de “informante número 59”, Aliaga lo contactó para pasarle datos.

Lo inquietante es que a pesar de que las pistas que brindó Aliaga quedaron asentadas en papel, con nombres y apellidos de supuestos delincuentes, hubo uno de esos informes -que se refería a un narcotraficante- al que la Policía habría “dejado pasar”.

¿Por qué no actuaron los uniformados? A partir de algunas reuniones que habrían tenido, la sospecha es que la relación entre el comisario Moschetti, Aliaga y Bardinella Donoso era de “cómplices” como miembros de la banda. En ese contexto, el comisario aportaría la “pata policial” necesaria para concretar diversos ilícitos.

Si se pagaba, la Ley no actuaba.

En efecto, el expediente menciona al menos una fuga “masiva” que habría sido favorecida a través de este entramado; aplicando, entre otros recursos, el viejo método de avisar a los delincuentes para que se escaparan antes de que los efectivos fueran a hacer los allanamientos. Y eso, desde luego, tenía un precio.

Los nuevos organizadores
De acuerdo con la información reunida, los abogado Luciano Ortego y Jaime Alba se hallaban en un tercer nivel de jerarquía, después de Bento y su mano derecha, Aliaga.

Ortego y Alba eran, según la sospecha, organizadores que acomodaban la operatoria de las coimas con un número todavía no precisado de letrados que trabajan en Mendoza. Además, en caso de ser necesario, parece que ellos mismos se constituían como abogados defensores y aceitaban las tratativas para cambiar carátulas, otorgar domiciliarias y conseguir libertades.

Ortego recibía órdenes de Aliaga, quien a su vez las habría recibido de Bento. A todos los que participaban de la movida les quedaba un vuelto a modo de “honorarios”.

¿Y Alba? Las grabaciones que aportó el testigo Stuto reflejan -en las propias palabras del acusado- que conocía a Bento “desde hace como diez años” y que se fue a vivir a Palmares “para estar cerca” del magistrado.

Por debajo estaban Ríos y Aramayo, los arrepentidos. Además de otros miembros, como el comisario Moschetti y el actualmente detenido Walter Bardinella Donoso.

Hay mucho más para contar. MDZ irá compartiendo esa información en el transcurso de las próximas horas. En las fojas se apunta, por ejemplo, a referentes del mundo tribunalicio señalados como “pagadores de coimas”.

Por lo pronto vaya un pequeño adelanto: en el escrito presentado se subraya que Jaime Alba, uno de los imputados de este martes, recientemente efectuó graves amenazas contra Dante Vega. Por eso es que desde hace un tiempo el fiscal tiene custodia de grupos especiales de la Policía.

Fuente MDZ

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