Inquietudes personales

*Este tema está inspirado en un agradable diálogo sostenido con una muy joven persona de mente abierta y sorprendentemente madura.

El hombre necesita y busca la liberación, pero que sea permanente. Hoy se puede tener fácilmente «ciertas» experiencias de APARENTE LIBERACION a través de diversos métodos. yoga, rezos, meditación, oración, drogas, etc., que transportan a «otro» mundo; pero debemos comprender que una experiencia, o varias, NO SON LA LIBERACIÓN.

EVADIRSE MOMENTÁNEAMENTE puede ser una aventura atrayente, pero NO LIBERA al ser, por el contrario lo ATA al deseo de nuevas «experiencias» que lo llevan a una dependencia y enajenación, a veces, lamentables.

La liberación interior genuina , NO ES UNA EXPERIENCIA MÁS, es un estado permanente al que se llega por la TRANSFORMACIÓN DE SÍ MISMO, y no por experiencias sensibles, como son las del mundo exterior cotidiano. Esto no significa que se las deba desechar o reprimir, ya que son complemento necesario que nos ubica como lo que somos: seres terrestres con toda clase de posibilidades, internas y externas que deberíamos intentar desarrollar continuamente.

En estos tiempos, en los que se desarrollan como nunca, la violencia, la mediocridad, el despojo y la injusticia, si un hombre deseara buscar la libertad y expansión de su mundo interior, haría pensar en un ser ideal, extraño a esta época o surgido de una novela de «ciencia-ficción»; sin embargo, el mundo instintivo es sólo una cara de la condición humana.

El hombre no es únicamente carne, instinto y violencia… cuenta también con la posibilidad de una experiencia espiritual y debiera intentar desarrollarla, si es que, genuinamente, así lo sintiera.

Hoy, muchos seres, no quieren más que les digan cual es la verdad en la que deben creer, sino que esa verdad sea de ellos y, así, buscar, por sí mismos, como salir del círculo vicioso de sus problemas y dolores diarios, para alcanzar un estado que sacie sus deseos de liberación y plenitud.

La lucha por solamente subsistir, ATA a una actividad ciega, que atrapa de tal modo, que el hombre termina por olvidar lo que realmente persigue. El ser necesita adquirir una CONSCIENCIA PROFUNDA de qué es lo que está haciendo al luchar y esforzarse.

*por Carlos Rehder

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