Irrigación presentó los avances del Balance Hídrico

Es uno de los mayores desafíos y una necesaria apuesta para toda actividad productiva de la Provincia. En noviembre se elevará a la Legislatura para su tratamiento.

El balance Hídrico es uno de los ejes del Plan Agua 2020 del Departamento General de irrigación y como tal, un estudio importante que ayudará al crecimiento equilibrado de la provincia.

Esta mañana fue presentado por el superintendente José Luis Álvarez, quien aseguró “con este balance hemos dado el puntapié inicial para imaginarnos la Mendoza de los próximos 50 años, atendiendo  las necesidades de la provincia hacia la planificación del desarrollo productivo. La idea es que podamos tener esta herramienta terminada para noviembre, a fin de presentarla en la Legislatura y cumplimentar esta deuda que Irrigación tiene con los mendocinos”, sostuvo.

Un Balance es una herramienta para una gestión integral basada en la planificación estratégica, que permitirá contribuir al desarrollo productivo de la región, a la actualización registral y al ordenamiento territorial considerando al agua como un factor crítico e irremplazable.

El relevamiento que es llevado a cabo por un grupo interdisciplinario de profesionales de Irrigación y avalado por instituciones como el Instituto Interamericano para la investigación del cambio (IAI) y Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) no sólo mide la oferta de agua existente (como lo hace el pronóstico hídrico), sino la demanda, para de esta manera maximizar la eficiencia del recurso.  Hoy la distribución de agua se basa fundamentalmente en la oferta existente.

Formó parte de la mesa académica la Ing. Civil Damaris Orphanopoulus, consultora de FAO (Naciones Unidas para la agricultura y los alimentos), quien aseguró “estos modelos de gestión requieren bastante esfuerzo porque son complejos pero recompensan porque uno empieza a entender porqué las acciones que uno hace afectan otras cosas. Un balance ayuda a todos porque da cuenta de una claridad de lo que se está haciendo y se puede hacer con el agua. Ayuda a que no quede una emergencia hídrica, a qué se va a hacer en períodos de sequía, a que el agricultor sepa que hacer cuando entra en un período de escasez y sirve también para tener un control de las fuentes o sea los acuíferos, glaciares, nieves, de manera integral”.

De la presentación participaron también Juan Andrés Pina, secretario de Gestión Hídrica, quien se encargó de contar los aspectos metodológicos y prácticos del Balance, como así también, algunas conclusiones preliminares del estudio y Santiago Ruiz Freites, secretario del Honorable Tribunal Administrativo de Irrigación, quien se encargó de contar los antecedentes legales del Balance.

Un pedido constitucional nunca cumplido

El artículo 194 de la Constitución provincial ordena “la realización del aforo de los ríos del territorio provincial”.

¿Qué es este aforo? Un cálculo del que nunca ha existido un pronunciamiento ni legislativo, ni administrativo, declarándolo consumado, y que nada tiene que ver con el que realizan anualmente las Jefaturas de Operaciones en las distintas cuencas, entre los datos de oferta del río vs los caudales distribuidos en cada año y distinto también, al cálculo que diariamente realiza  Irrigación sobre los principales ríos provinciales.

La Dirección de Gestión Hídrica de Irrigación elaboró el informe “Balance Hídrico para la planificación y optimización del uso de los derechos superficiales de agua-Subcuenca Río Tunuyán Superior” que es el que se elevará en noviembre para su tratamiento en la Legislatura provincial.

¿Por qué ahora un Balance Hídrico?

En la actualidad se cuenta con los elementos necesarios para realizar este Balance.

Si bien Irrigación lleva registros y estadísticas de los distintos ríos de la Provincia, modernamente se interpreta que el aforo implica no sólo tener en cuenta la oferta hídrica y la medición de caudales, sino también la demanda que incluye la cantidad de agua requerida según la calidad de las tierras y la naturaleza de los cultivos.

También tiene en cuenta lo requerido por los otros usos especiales distintos del agrícola, sobre bases científicas ciertas.

La realización del aforo y balance está ordenada también por las leyes provinciales Nº 386, Nº 430, Nº 6105 y Nº 7444.

Más recientemente la Ley 8051, de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo, destaca como de fundamental importancia la aplicación de los principios e instrumentos de la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos.

Establece, además, entre sus Objetivos Generales garantizar un sistema urbano, rural y natural equilibrado, con especial atención en la disponibilidad del agua, “en función del Balance Hídrico de cada cuenca hidrológica” y conceptos luego receptados en el Plan Estratégico de Desarrollo Provincial (2010).

Variables para medir el Balance Hídrico

Para realizar el Balance Hídrico se cuenta con un programa que se llama WEAP, una herramienta de planificación de recursos hídricos que se utiliza para el cálculo y que permite analizar la oferta y demanda hídrica, así como recrear posibles escenarios climatológicos en el futuro.

Se le incorpora información hidrológica, de cultivos, de usos del suelo, información climática y permite contrastar la oferta hídrica superficial vs la demanda de los diferentes usos.

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