Jubilaciones, AUH y asignaciones familiares perdieron poder adquisitivo

Las jubilaciones y asignaciones familiares vuelven a perder contra la inflación y el poder de compra acumulará una caída de casi 17% en la era Macri. La movilidad será del 51,1% para 2019, contra un IPC que el Gobierno estimó en 52,8% y las consultoras ven más cerca de 60%. El índice de actualización corrió casi siempre detrás de los precios.

Las jubilaciones y asignaciones familiares cerrarán 2019 con una nueva caída en su poder de compra. Los haberes de los jubilados y pensionados, los suplementos que cobran trabajadores registrados con hijos y la Asignación Universal por Hijo (AUH) acumularían así una pérdida de poder adquisitivo que rondará el 16,8 por ciento en los cuatro años de gobierno de Mauricio Macri, según estimaciones de la consultora Elypsis.

En diciembre, los jubilados y beneficiarios de asignaciones familiares recibirán el cuarto aumento del año, del 8,74%. Los haberes completarán así una suba del 51,1% en 2019, informó la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).

Hasta poco antes de las PASO, la Anses se entusiasmaba con la recuperación del poder adquisitivo después del cóctel de devaluación e inflación de 2018. En septiembre, destacaban en el organismo, los haberes subieron en términos reales (es decir, más que el índice de precios) después de mucho tiempo. Pero el salto inflacionario posterior a las PASO dejará trunca esa ambición.

La actualización nominal anual, del 51,1%, contrasta con la previsión de inflación que hizo el propio Gobierno al presentar el proyecto de Presupuesto 2020, del 52,8%. Pero las consultoras privadas ya vislumbran que diciembre terminará con un IPC de entre 55 y 60 por ciento.

Las estimaciones de pérdida de poder adquisitivo surgen de comparar la variación de los pagos de acuerdo con el índice de Movilidad con la inflación y no tienen en cuenta los pagos extra a beneficiarios de la AUH en 2018 y 2019 ni la mejora de haberes que percibieron más de 1 millón de jubilados por la Reparación Histórica.

Según Anses, en los tres años del proceso se actualizaron las jubilaciones de 1,35 millones de personas, de los cuales 540.000 superaron el haber mínimo. La suba promedio para ese universo fue del 38 por ciento.

Año por año

En 2016, la ley de movilidad dispuso dos aumentos de haberes, en marzo y septiembre. En total, las jubilaciones y asignaciones subieron 31,68%. La inflación de ese año, según el IPC porteño trepó a 41% (el Indec no completó entonces el dato anual por la emergencia estadística). Otros indicadores provinciales marcaron una inflación más cercana al 35%. Según Elypsis, la caída del poder de compra promedio fue, entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016, del 4,8%.

La caída del poder de compra surge de comparar la inflación de cada mes con la remuneración de ese periodo. Por eso, el promedio anual es diferente de las variaciones “punta a punta” que pueden haber tenido jubilaciones y asignaciones, por un lado, y el Índice de Precios al Consumidor anual, por otro.

Al año siguiente, la inflación se moderó y los salarios de trabajadores y haberes de jubilados y pensionados recuperaron algo de poder de compra. Fue el único período de la gestión de Macri en el que repuntaron la actividad, los ingresos y el consumo. Los haberes aumentaron en marzo y en septiembre y completaron un 28% de actualización, contra una inflación anual del 24,8%. En promedio, según Elypsis, el poder de compra de las jubilaciones y la AUH recobró dos tercios de lo que había perdido el año anterior: 3,2 por ciento.

En 2018, sin embargo, el deterioro fue contundente. A la corrida cambiaria y la disparada inflacionaria se sumaron los cambios en los cálculos de jubilaciones y asignaciones dispuestos por el Congreso. Los haberes pasaron a actualizarse cuatro veces por año, de forma trimestral, en función de un índice que combina inflación (70%) y salarios (30%) con un semestre de rezago. Antes, la actualización era semestral y se basaba en la evolución de la recaudación y sueldos promedio. En el pasaje de una fórmula a la otra, se “perdieron” tres meses de inflación, que no se pasaron a los haberes.

“Por la fórmula de movilidad, se corre detrás de la inflación. Cuando desacelere, habrá recuperaciones reales”, explicó Martín Kalos, economista jefe de Elypsis.

En 2018, el primer año del nuevo índice de movilidad, las jubilaciones y asignaciones subieron apenas 28,5% con una inflación casi 20 puntos superior, del 47,6%. Los cerca de 4 millones de beneficiarios de la AUH tuvieron, como suplemento, 2700 pesos más en sus bolsillos: $1200 en septiembre y $1500 en diciembre. Pero, en promedio, las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares perdieron 7,4 por ciento de poder adquisitivo.

Y en 2019, la caída del poder de compra sería aun mayor. Si se concreta el escenario de inflación que prevé Elypsis, de 57%, los jubilados, pensionados y titulares de asignaciones familiares perderán 8,6 por ciento de poder de compra adicional. Los beneficiarios de la AUH recibieron un aumento por adelantado del 43% en marzo y 2000 pesos de refuerzo en dos cuotas (septiembre y octubre), que compensan, en parte, este deterioro.

Según los registros de Anses, existen en el país 5,3 millones de jubilados y 1,7 millones de pensionados que recibieron este mes un aumento del 12,22% en sus haberes, de acuerdo a la ley de movilidad. La jubilación mínima llegó a $12.937,22. Con la suba prevista para diciembre, la mínima llegará a $14,068.

De ese universo, 1,1 millones de jubilados que reunieron 30 años de aportes y cobran la mínima recibirán, en octubre y noviembre, 900 pesos adicionales. La ley de movilidad les garantiza a ellos el 82% del Salario Mínimo Vital y Móvil. Con la suba prevista para diciembre, el piso de la jubilación más baja volverá a estar por encima de ese 82 por ciento.

Ese mismo grupo percibirá con los haberes de octubre un retroactivo de 54 pesos, porque la suba del salario mínimo llegó después de la actualización de haberes correspondiente a septiembre que surgió de la ley de movilidad. Hasta agosto inclusive, el haber mínimo fue de $11.528 pesos, mientras que quienes reunieron los 30 años de aportes y se jubilaron sin moratoria debieron haber percibido $11.582.

Las asignaciones familiares, que cobran trabajadores registrados y beneficiarios del seguro de desempleo y ajustan con el mismo índice, suman otros casi 4 millones de pagos que la Anses efectúa cada mes.

La AUH está congelada en $2652 mensuales desde el 1 de marzo, cuando el presidente Mauricio Macri otorgó un incremento extraordinario a cuenta de lo previsto para todo 2019. Pero en septiembre y octubre, los 3,9 millones de beneficiarios cobrarán un bono de 1000 pesos mensuales.

Los montos de la AUH deberían actualizarse en diciembre en función de la ley de movilidad.

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